Software: la esperanza de una economía frenada

Es el sector que más creció en la última década. Hoy, las empresas piden beneficios para poder competir por los mejores talentos y desarrollar así soluciones que, al exportarse, ingresan dólares al país. 

Es una de las industrias que más creció en la Argentina en la última década, sobre todo porque pudo posicionarse bien tanto puertas adentro como afuera. Sin embargo, sufrió dos embates de los que están dando cuenta en estos momentos: la suspensión de la Ley de la Economía del Conocimiento y el cambio de contexto que trajo la expansión del Covid-19. Así, la Industria del Software se presenta hoy como una actividad que puede liderar el cambio del modelo laboral y productivo. Para eso, demanda medidas de protección para poder madurar y contar con el talento que se disputa con un mercado global que paga en dólares. 

La Industria Argentina del Software, según datos de 2019 del Observatorio Permanente de la Industria de Software y Servicios Informáticos (OPSSI), exporta el 58% de lo que produce, lo que representa u$s 1.787 millones al año. 

En 2019, el sector había festejado la aprobación de la Ley de Economía del Conocimiento, una norma que se promovía como superadora de la Ley de Software. Sin embargo, se puso en suspenso esa nueva ley y presentó un proyecto al Congreso, pero la irrupción de la pandemia frenó su tratamiento. "La ley era el proyecto que nos nos brindaba la posibilidad de continuar creciendo. Al detenerse bruscamente se puso en juego la expansión, poniéndose en riesgo el funcionamiento de muchas empresas del país", describe cuenta Sergio Candelo, presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI).

"La falta de certezas sobre la estabilidad fiscal hace que los proyectos de inversión no puedan calcular sus costos. La Argentina pierde competitividad y muchas empresas desvían inversiones con impacto en el empleo", se lamenta Martín Wagmaister, cofundador y CEO de Parabolt.

Más transformación, menos contratos

A pesar de haberse posicionado como uno de los sectores más productivos durante los últimos 15 años, el panorama actual ha demostrado que el del  Software no es ajenos al freno que la economía mundial . "Hay signos de retracción, ocasionados, en parte, por la dificultad de conseguir nuevas contrataciones más la cancelación de contratos existentes, impactando en la continuidad de la cadena de pagos", advierte Candelo.

Una de las organizaciones que ya sintieron los efectos del Covid-19 es Turismatica, especializada en servicios para la industria del turismo, uno de los más golpeados por esta pandemia. "Aunque el mercado se detuvo, es un momento oportuno para prepararse y así estar mejor para cuando todo vuelva a arrancar. También alentamos al pasajero a que no cancele su viaje, sino que lo posponga", pide Eduardo Goldenhorn, CEO de la firma. 

En la otra cara de la moneda, algunas compañías no detienen su evolución. La empresa de software Intive, que el último año facturó u$s 9 millones a escala local, es un ejemplo. "Queríamos estar por arriba de un 20% de crecimiento, pero habrá que replanificar, aunque aún es pronto para fijar un nuevo objetivo. Desde la Argentina, nuestro foco está puesto en el mercado de los Estados Unidos y la región, principalmente en proyectos relacionados con servicios financieros,  telecomunicaciones, consumo masivo, salud y autos", afirma Andrés Vior, su Country Manager. 

Globant tomó otro camino: se puso a disposición y generó una serie de iniciativas y desarrollos orientados a colaborar con los organismos oficiales. "Se trata de un dashboard interactivo para la mejor administración de los recursos sanitarios, la capacitación a escuelas para la educación virtual, la impresión 3D de insumos médicos y hasta el desarrollo de un chatbot de ayuda ante las consultas del ciudadano", cuenta Nicolás Kaplun, EVP & General Manager. 

También existen proyectos previos que se ajustan al escenario actual. Como lo que venían haciendo en Liveware. "Hace más de cuatro años nos encontramos en un proyecto de desarrollo de un software integral de gestión de laboratorios para la actividad bioquímica, enteramente desarrollado como servicio cloud e interconectado con todo el equipamiento técnico clínico así como con la parte administrativa. Esto trae múltiples beneficios: a los pacientes, una mayor confiabilidad en la administración de las muestras de cada protocolo, y en la producción de los resultados, con avance hacia la posible historia clínica electrónica unificada; a los centros, la optimización de tiempos y costos en todas las fases del proceso, entre otras ventajas", relata Gustavo Fornari, gerente general. 

El talento, la clave

Fundamental para esta industria es contar con el mejor talento. Pero las dificultades para conseguirlo son varias: suelen ser escasos, tienen una alta rotación y, lo más complicado, son convocados para trabajar para el exterior, con salarios en dólares. 

En el sector demandaron, durante 2019, 16.500 talentos. Algunos de los perfiles más requeridos refieren al desarrollo de software en sí mismo (Project Manager, Desarrollador y Arquitecto de Software), análisis (Analista Funcional, Data Scientist, Consultor BI o Analista de Negocios), diseño (Diseñador Web o Analista UX), testeo de calidad (Analista Tester o Analista de Calidad), soporte de infraestructura (IT Manager, Administrador de Base de Datos, Analista Middleware, Soporte Técnico, Especialista en Seguridad de la Información) implementadores  (Implementador Configuration Manager o Implementador de Software de Gestión), y comunicación digital.

"No se desestima que en el futuro se creen al menos 2,3 millones de trabajos nuevos, clasificados en 8 áreas distintas: Internet de las Cosas (IoT), Inteligencia Artificial (IA), Realidad Virtual (VR), Robótica, Big Data Analytics, Impresión 3D, Nube y Social y Móvil", se esperanza Candelo.

Para Verónica Martínez, directora Comercial de Grupo Datco, "el talento IT es un recurso escaso en todo el mundo y por eso hoy los proyectos de desarrollo se hacen con equipos diversos, distribuidos en diferentes países. La Argentina tiene recursos humanos con buena formación y, con un tipo de cambio alto, el país es competitivo aún sin incentivos adicionales. Pero si queremos ser potencia, necesitamos otra escala, otro empuje y por eso se necesita una ley", enfatiza. 

"Buscamos talentos que motiven e impulsen la transformación digital. Las habilidades técnicas se adquieren con el tiempo", opina Adrián Jerbic, Managing director de gA. La multinacional argentina busca "roles que se vuelquen cada vez más a la creatividad, la estrategia, el desarrollo y la innovación, para puestos como Líderes en Plataformas Digitales, Científicos de Datos, Arquitectos de Software y DiseñadoresUX/UI". 

"El mercado ya venía limitado. No teníamos falta de trabajo pero no se puede tomar proyectos porque no hay la suficiente gente para desarrollarlos. Y, como competimos con empresas del exterior, tenemos que dar otros beneficios, como la flexibilización de horarios", explica Juan Granillo, de Prokarma. Javier Marbec, director general para la región Sur de TOTVS, dice que para sostener el potencial "hay que reforzar el tema de la capacitación, una necesidad mundial. Por ejemplo, necesitamos profesionales que se especialicen en Ciencia de Datos", pide el especialista. 

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