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Estos argentinos ayudan a las personas con impedimentos en el habla usando tecnología

Su objetivo es devolverles la voz a quienes la perdieron. A través de una aplicación con un algoritmo predictivo, este emprendimiento con impacto social ya exporta su producto a todo el mundo. Por Juan Silvestrini - 04 de Julio 2018
Estos argentinos ayudan a las personas con impedimentos en el habla usando tecnología

Cerca de 67 millones de personas en todo el mundo tienen problemas para comunicarse. Solo en la Argentina, existen aproximadamente 500.000 casos de pacientes que sufren algún tipo de dis capacidad que les impide hablar. En este contexto, dos jóvenes emprendedores buscan “devolverles la voz a aquellos que la perdieron”: Carlos y Héctor Costa (26 y 29 años, respectivamente) son los hermanos responsables detrás de OTTAA Project, una compañía cordobesa que desarrolló una aplicación con un algoritmo predictivo que permite que las personas con discapacidad se comuniquen. Su puntapié fue netamente personal: su abuela sufría de Alzheimer avanzado y no podía expresarse con facilidad.

Como no los convenció ninguna solución comercial decidieron crear su propio proyecto. Comprendieron entonces que podían crear algo revolucionario, especialmente para las personas con afasia (trastorno que afecta al lenguaje y dificulta la comunicación), que han sufrido un ACV o que tienen parálisis cerebral.

OTTAA Project (One Touch Talk Assistive App, en inglés) es una herramienta móvil que funciona en dispositivos táctiles y, básicamente, permite que las personas “hablen” a partir de la selección y predicción de pictogramas (imágenes que representan objetos o acciones) que van apareciendo en la pantalla. Esto permite armar oraciones complejas y entablar una comunicación fluida. Una persona que ya está acostumbrada al sistema puede armar frases en tan solo siete segundos.

En búsqueda de una expansión mundial —que ya comenzó su camino—, la app está traducida a los idiomas más importantes. Entre sus funciones principales, la aplicación permite seleccionar “lugares preferidos” y obtener tarjetas cuando se acerca a la ubicación a partir de la geolocalización. También se sincroniza con la agenda y calendario para obtener una predicción acertada de pictogramas para armar frases contextuales adecuadas a cada situación.

El camino del emprendedor

Tras una primera experiencia exitosa en un colegio de Carlos Paz, ambos hermanos dejaron sus respectivos trabajos para dedicarse tiempo completo a OTTAA. “Cuando uno de los chicos que nunca había logrado hablar pudo comunicarse en clase nos dimos cuenta de que teníamos que enfocarnos 100 por ciento a esto”, recuerda Héctor.

Su primer paso fue por Doing Labs, una incubadora de la Universidad Blas Pascal, donde pudieron consolidar su proyecto. Ahí armaron su matriz FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) y toda la estructura necesaria para presentarse en los concursos y pitches para conseguir financiación. Con esto en marcha, mostraron el proyecto en una pre aceleradora del sector salud en Dubai, donde quedaron seleccionados, tuvieron que vivir allá por seis meses, pudieron crear su MVP y obtuvieron sus primeros US$ 15.000. Al mismo tiempo, Carlosse presentó en una competencia de presentaciones, la cual ganó, y obtuvo otros US$ 10.000 más. Estos dos ingresos constituyeron la primera gran inversión.

 

Héctor Costa, uno de los creadores de OTTAA

 

Terminado su tiempo en Dubai, volvieron a su Córdoba natal, aunque Carlos se quedó poco tiempo. “Tuvimos la chance de ir a Startup Chile donde obtuvimos algo más de financiación”, agrega Héctor. Con este dinero, invirtieron en su desarrollo, pero tercerizaron el trabajo a una empresa india, un movimiento que luego lamentaron:“Nos ayudó a crecer en un principio, pero hoy todavía estamos solucionando problemas de todo ese código”.

Con todo esto en marcha, OTTAA quedó seleccionado por una fundación noruega que promueve proyectos de impacto social. Ahí el que viajó fue Héctor. “Con mi hermano en Chile, yo en Noruega y una chica en Córdoba (Romina), comenzamos a distribuir tabletas con nuestras licencias. Se hizo difícil, pero nos obligó a consolidar el equipo que somos hoy en día.” Actualmente, en OTTAA Project trabaja un equipo de desarrolladores, una fono audióloga (Martina Buffa) y una ingeniera biomédica (Florencia Garro). Finalmente, a fines del año pasado ganaron el Chivas Venture regional y obtuvieron la chance de viajar a la final mundial en Ámsterdam, Holanda.

Negocio con fines sociales

En todo este camino, aprendieron varias lecciones, la principal apuntaba a diferenciar el público de sus campañas y sus usuarios reales. “Desde un primer momento nos costó. Nuestros usuarios no tienen poder de compra ni acceso a pantallas. Fue muy difícil encontrarla forma de llegarles para que vean nuestro producto. Por eso empezamos a dirigirnos a la familia o el fonoaudiólogo”, asegura Héctor. Actualmente, el modelo de negocios de OTTAA radica en la venta directa de dispositivos (tablets con la aplicación y la suscripción “premium”) a particulares y el encargo a colegios y gobiernos. Además,se venden las licencias de forma independiente, sin necesidad de comprarla tablet. Algunos de las entidades que trabajan con la empresa son el municipio de Vicente López (que ya realizó su segundo pedido por tablets), el gobierno de San Luis, la ciudad de Buenos Aires y la embajada de Taiwán.

 

OTTAA PROJECT
En números
Fundación: 2016
Capital inicial: US$ 25.000 (2016)
Socios: 2
Facturación : US$ 1.900.000 (proyectado a cierre de 2019)

 

“Para concretarlas ventas necesitamos un contacto personal y calificado, que entienda sus necesidades reales. Por eso tenemos una fonoaudióloga trabajando con nosotros”, explica Héctor. Cabe destacar que OTTAA es parte del Plan Nacional de Discapacidad. Esto les permite estar en contacto directo con el gobierno para distribuir su producto. Por eso, hoy están trabajando para incorporarla tablet en la cartilla médica para que pueda ser prescripta bajo receta y así facilitar el acceso. Entendieron que “hay mucha gente que no la puede pagar entonces hay que pasarla por obra social”.

El futuro

Los hermanos Costa no se conforman con lo logrado y quieren llegar a los potenciales usuarios que no pueden acceder actualmente a su aplicación. Por eso, están desarrollando un casco neural: “Es un complemento a lo que ya venimos haciendo”. ¿En qué consiste? Se trata de una vincha que interpreta los pensamientos de los usuarios. Esto permite que su sistema recopile patrones eléctricos que se forman en la corteza cerebral cuando los usuarios ven lo que quieren decir en la pantalla. “Genera una señal de comando voluntaria que se va entrenando con el uso”, explica Héctor. Esta iniciativa nace como una solución para aquellas personas que no pueden tocar una pantalla y busca ser una alternativa que complemente la app en móviles.

“Utilizamos una tecnología probada y dos protocolos de detección de ondas. Están muy bien validados, porque uno compite contra el otro y se controlan en simultáneo. Así se mejora la precisión”, agrega y desliza que “tiene que estar antes de 2020”. Si bien el prototipo ya lo probaron con una eficacia del 60 por ciento, en julio empiezan las pruebas con usuarios reales. Asimismo, recibieron una invitación, y una inversión, para Expo Dubai 2020 como Young Innovators, donde deben mostrar el casco finalizado y en funcionamiento.



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