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Luciano Cohan filtró la verdadera herencia que recibe Alberto: qué va a pasar con la economía

Un hilo posteado en Twitter explicó cuáles son las principales características de la macroeconomía que recibirá mañana el presidente electo. ¿De qué se trata?

09 de Diciembre 2019
Luciano Cohan filtró la verdadera herencia que recibe Alberto: qué va a pasar con la economía

Cuando faltan pocas horas para el inicio del gobierno del presidente electo Alberto Fernández, un curioso hilo se hizo viral en Twitter debido a quien fue el encargado de publicarlo y, por supuesto, su contenido.

En su cuenta personal de Twitter, Luciano Cohan (@LucianoCohan), exsubsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda explicó cuál será la verdadera “herencia” macroeconómica que recibirá Alberto.

Mañana asume un nuevo gobierno, con grandes desafíos y oportunidades. ¿Cuáles son las principales características de la macroeconomía que recibe Fernandez? Va un hilo”, posteó en su cuenta.

Antes de brindar la explicación, Cohan también pidió a los usuarios disconformes con la administración de Cambiemos de evitar comentar el hilo.

Ahórrense los “vos llámate al silencio” o “sos complice” o “tu encuesta esto y aquello”. Al que no le interesa, que siga de largo. Seamos buenos entre nosotros y no perdamos tiempo y si no va block directo”, aseveró.

Luego, el exfuncionario inició su explicación. Según Cohan, como parte positiva de la gestión es que la en la macroeconomía ya no quedan “grandes distorsiones o ajustes pendientes”.

Remarcó que la balanza de pagos privada, con el cepo, ya es superavitaria. “No hay atraso cambiario. No hay distorsiones de precios significativas, pasivos contingentes, precios reprimidos o excesos monetario (el dinero, por el contrario, está en el lado restrictivo)”, destacó.

Subrayó que, incluso el frente fiscal, ya no hay grandes desequilibrios pese a que aún hay camino por recorrer. 

“Es decir, la economía está menos expuesta a riesgos de “Crisis de primera generación” en la que la economía puede caer por el propio peso de sus inconsistencias macroeconómicas”, sostuvo.

Reconoció que “muchos de estos son el resultado de la crisis del último año y medio -de la caída de la actividad, la devaluación, la licuación de activos, del cepo–“. “Sin embargo, a los efectos prácticos son problemas casi resueltos para pensar la política económica de los próximos 4 años”, agregó.

Luego, el exfuncionario se encargó de puntualizar los ítems que se encontrarían en el Lado B, al que destacó como “el lado más pesado”. “El lado pesado de la herencia tiene básicamente dos frentes. En primer lugar la inflación. Hoy tenemos una inflación interanual de 50% y una inflación mensual corriendo a casi 4% y una demanda de dinero en coma viviendo con el respirador artificial del cepo”, indicó.

Cohan explicó que “la inflación inercial, después del shock cambiario de agosto, parece estar estabilizándose en el rango de 3%/4%”.

Por otro lado, puntualizó que la “deuda pública” es la principal fuente de riesgo macro de corto plazo. “(En la deuda pública es) Donde el cierre del mercado impone una carga intolerable a las necesidades de liquidez a corto plazo”, añadió.

El exfuncionario precisó que “las necesidades financieras totales para 2020 son USD 41 mil millones o 9% del PIB, y 24% desde 2020-2023, más allá de cualquier estimación realista de fuentes financieras voluntarias”. “Por eso el reperfilamiento / reestructuración es inevitable y posiblemente será agresivo”, adelantó.

Sin embargo, según Cohan, una vez superado el problema inminente de liquidez -algo más fácil de decir que de hacer- el riesgo de la deuda pública podría descomprimirse mucho, porque Argentina no tiene, a priori problema de solvencia irresoluble.

“El punto de partida de la deuda neta es de alrededor del 45% del PIB, suponiendo un PIB de USD 450mm, la tasa de interés implícita promedio previa a la reestructuración es del 5,6% y la carga de intereses alrededor del 2,6% del PIB”, agregó.

Para Cohan, la dinámica de la deuda se estabiliza incluso con poco crecimiento y bajo superávit fiscal primario. “Y aún más, si la reestructuración incluye reducción en los cupones de deuda. Además, el riesgo de cambiario de la deuda es bajo, con el tipo de cambio real en mínimos de 10 años”, sostuvo.

Consignó que “si el gobierno de Fernandez logra sortear con éxito la reestruturación, el país se encuentra ante una oportunidad única de estabilización, prerrequisito de cualquier intento de crecimiento sostenido”.

“La estabilización puede suceder pronto, si el gobierno acompaña la negociación de deuda con un plan monetario y fiscal consistente y algún mecanismo de coordinación de expectativas para cortar la inercia: el “Pacto social” puede ayudar”, opinó.

El economista alarmó que “el mayor riesgo es, creo, que se avance hacia el camino de menor resistencia con un nuevo experimento monetario”. “La demanda de dinero puede tolerar algo de emisión (1%/1.5% del PBI) pero si se reproduce algo parecido a 2012-2015 veremos pronto inflación de 3 dígitos”, completó.


 



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