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Los CEOs e intelectuales número 1 del país nombran sucesores: quiénes son

Quiénes forman la próxima generación que viene en materia de innovación y emprendedorismo, según quienes son los líderes de cada segmento hoy en día.

Por ENRIQUE GARABETYAN - 22 de Febrero 2019
Los CEOs e intelectuales número 1 del país nombran sucesores: quiénes son

La Argentina tiene una larga tradición científica de excelencia. Los investigadores formados localmente suelen destacarse, en todo el mundo, por su creatividad, ingenio y por su capacidad para sacar el mejor partido posible haciendo frente a las adversidades económicas y políticas. Los premios, desde los renombrados Nobel a otros, menos conocidos pero destacados, incluyen expertos en todos los ámbitos: de la biología a la matemática, pasando por el medio ambiente y la electrónica. Bajo esta perspectiva ¿quiénes son los investigadores que hoy están haciendo un “carrerón” y recibirán los máximos galardones en los próximos años? ¿Cuáles son las áreas de la ciencia que prometen “explotar” en las décadas que vienen? Para saberlo, El Cronista consultó a una docena de científicos, desarrolladores y expertos hoy consagrados y les pidió que cuenten quienes son las promesas que “siguen” sus pasos y por los que hay que apostar un pleno.

Facundo Manes es hoy un reconocido especialista en neurología. Fundador del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), investigador, autor de incontables libros y publicaciones asegura que, en su área, admira a tres jóvenes prometedores: Lucas Sedeño, Adolfo García y Daniel Low. El primero es psicólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y está especializado en psicobiología y desde 2011 trabaja en el Laboratorio de Psicología Experimental y Neurociencias. Garcia es doctor en letras de la Universidad de Cuyo y se dedica a estudiar aspectos psicolingüísticos y neurofisiológicos del procesamiento léxico-semántico en personas bilingües. Por su parte, Daniel Low trabaja muchos temas, algunos muy originales: por ejemplo, analiza diversos modelos psicológicos de la creatividad y los métodos disruptivos relacionados con la ciencia y el arte.

           Gabriel Rabinovich

Otro de los consultados, muy reconocido en lo suyo es el doctor Gabriel Rabinovich es investigador superior de Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y vicedirector del prestigioso Instituto de Biología y Medicina Experimental, además de profesor en la UBA. Tan reconocido es que entre sus 150 premios se puede señalar el último: en 2016 fue nombrado como miembro extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Se especializa en el estudio de mecanismos tumorales y en la regulación de la respuesta inflamatoria. Rabinovich destacó, entre las nuevas generaciones de científicos argentinos, a Diego Croci, un investigador mendocino especializado en desentrañar el rol de las galectinas y los glicanos. Junto a Juan Pablo Cerliani estudian una variedad de moléculas íntimamente ligadas a los procesos de la progresión tumoral y de angiogénesis. También enfatizó la labor de Karina Marino, otra investigadora del Conicet que coordina el Laboratorio de Glicómica Funcional y Molecular, cuyo foco es el estudio de las alteraciones de la glicosilación en las enfermedades inflamatorias crónicas.

Juan Maldacena suele ser nombrado como firme candidato a ganar un premio Nobel gracias a sus aportes a un particular rubro de la física: la teoría de cuerdas. Es profesor del Institute for Advanced Studies de la Universidad de Princeton, EE.UU., y desde allí le dijo a este diario que “dos personas muy destacadas en mi rubro son Horacio Casini y Marina Huerta, una pareja de físicos teóricos, miembros del Grupo de Partículas y Campos del Centro Atómico Bariloche. Y si hablamos de gente aún más joven, hay tres investigadores muy prestigiosos: Laura Shaposnik, una matemática que trabaja en la Universidad de Illinois, Chicago; Gonzalo Torroba, en el Centro Atómico Bariloche y Luis Fernando Alday, un promisorio físico que se desempeña en la Universidad de Oxford”.

Cuando le preguntan al histórico Mario Bunge, “decano” de la epistemología, físico y filósofo reconocido en todo el mundo su respuesta es cantada: “estoy algo alejado del día a día de la ciencia argentina, debido a que vivo hace ya décadas en Canadá”. Así y todo, aseguró que “me ha impresionado mucho el libro del físico porteño Juan Pablo Paz sobre física cuántica. Es de una claridad admirable y no da lugar al esoterismo”.

Por su parte, Juan Ugalde, decano del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad de San Martin, y uno de los máximos referentes del país en investigación de nuevas vacunas, destacó que admira el trabajo que lleva adelante el doctor Diego Alvarez, “un sub 40, que trabaja en virología molecular en varios virus de interés regional y tiene una muy buena proyección”. Otro colega joven y destacado es Andrés Ciocchini, cofundador de Chemtest, una startup biotecnológica. Se especializa en la interfase entre ciencia básica y aplicada en temáticas relacionadas con patogénesis bacteriana y diagnóstico molecular.

               Federico Prada

El director de la carrera de biotecnología en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) es el investigador, y emprendedor, Federico Prada. Y le comentó a este diario que “en la nueva generación se destacan varios profesionales: “Juan Martín Sendoya está participando de proyectos de investigación pioneros en la región, sobre cáncer de mama y colorrectal. Busca desentrañar aspectos genéticos de estas enfermedades en nuestra población, un paradigma de la medicina que viene”. No es el único. También descolla Eliana Marzol, recientemente premiada por la Sociedad Argentina de Biología, por un trabajo realizado en un equipo del Instituto Leloir. Marzol se especializa en el estudio de genes que le permiten a las plantas integrar información “contradictoria” y desplegar respuestas apropiadas para su crecimiento. Finalmente, Prada recalca otra promesa: “Maximiliano Distéfano, graduado de Bioinformática trabaja en el Laboratorio de Biología Celular del Hospital Garrahan. Está protagonizando un gran trabajo secuenciando cepas nativas de Argentina del virus del sida, usando muestras de chicos nacidos de madres con VIH”. Distéfano se convirtió en el primer “bioinformático” del staff del hospital, y “está sentando las base de esta nueva “biociencia” que fusiona la biología y la informática, y que nos permite analizar y manipular datos biológicos a gran escala”.

También tiene su opinión Walter Sosa Escudero, el máximo referente de la econometría local, profesor de las universidades de San Andrés, La Plata e Illinois y miembro del Conicet. “Un investigador que me encanta es Ricardo Perez Truglia. Estudió en San Andres y en Harvard y es profesor en la escuela de negocios de UCLA. Está especializado en economía del comportamiento y uso de Big Data”. Otra científica muy interesante es Micaela Sviatschi. Recibida en Udesa, estudió en Columbia y es profesora en Princeton. “Se especializa en economía del capital humano y el crimen. Y tiene varios papers excelentes sobre temas muy originales, como crimen organizado, mafias y tráfico de drogas”.

      Gustavo Esteban Romero

El doctor Gustavo Romero, profesor de astrofísica en la Universidad Nacional de La Plata e investigador superior del Conicet, le contó a este diario que “considero que los estudios sobre astrofísica de ondas gravitacionales, los de partículas (neutrinos y rayos cósmicos) y fotones energéticos son tres áreas con gran futuro. Hay nuevos experimentos que nos permitirán, pronto, aprender sobre el Universo a partir de la detección de señales producidas por partículas aceleradas a energías mucho más altas que las que se pueden lograr hoy en los laboratorios. Y en la Argentina tenemos un grupo de jóvenes prometedores trabajando -justamente- sobre esos temas. Puedo mencionar a Luciano Combi, Santiago del Palacio, Pablo Sotomayor Checa y Eduardo Gutiérrez, entre otros. No me sorprendería que en el futuro estén involucrados en grandes descubrimientos”.

Finalmente, según Diego Golombek, investigador del Conicet y reconocido cronobiólogo, además de su faceta de divulgador de la ciencia, le dice a El Cronista que “en neurociencias hay mucha gente destacada. Por ejemplo, Emilio Kropff, que trabaja en el Laboratorio de Plasticidad Neuronal del Instituto Leloir, y que es experto en el estudio de diferentes redes de neuronas”. Golombek también destacóa el trabajo que realiza Diego Fernandez Slezak. “Este doctor en Ciencias de la Computación se lleva adelante investigaciones que rozan las fronteras entre la inteligencia artificial y las neurociencias. Finalmente suma “los brillantes trabajos de la doctora Andrea Goldin, experta en neurociencia y educación y Juliana Leone que, además de ser referente en cronobiología, es Maestra Internacional de ajedrez”.

Todo un seleccionado de expertos que llenarán páginas y anaqueles con los premios, medallas, papers, e ideas originales que están, ahora mismo, desarrollando en sus laboratorios. Es cosa de esperarlos un par de años.

Visión de innovador

Para Andy Freire, emprendedor “de alma” y exministro de innovación, entre las “jóvenes” promesas del mundo emprendedor está Sebastián Cadenas de la fintech Increase; Agustina Fainguersch, premiada por su app para poder acelerar el testeo de VIH; Alejandro Malgor, de Xinca, una compañía de impacto social que fabrica calzados reciclando residuos y contratando a obreros excluidos del sistema formal; Juan Llamazares, de Stämm, una startup que produce levaduras líquidas para fabricar cerveza artesanal. Y Matias Peire, responsable de GridX, una company builder enfocada en compañías de base científica. Y también suma a Diego Martinez, responsable de Bior, del rubro de Alimentación Inteligente.

En la mira de Guibert Englebienne, el CTO de Globant, hay dos grandes “promesas” argentinas con un enorme potencial de crecimiento. “Ambas son líderes en seguridad informática y ex-emprendedores de Endeavor: Onapsis, de Mariano Nuñez y Victor Montero y Auth0, de Mariano Pace y Matias Woloski que está enfocada al rubro Identity as a Service (IaaS)”.

Para Lionel Zajdweber, director de Gloud –conocido como “el Netflix de los videojuegos”-, a Gino Tubaro, un “pequeño gran inventor, que se convirtió, entre otras cosas, en un referente de la impresión 3D y sus usos prácticos, le espera un futuro promisorio. Hoy su empresa, Atomic Lab, facilita el acceso a prótesis a miles de personas con recursos limitados. La impresión 3D tiene un potencial aún no alcanzado y está en camino de ser disruptiva para de muchas industrias, incluso algunas que hoy no imaginamos”.

En la opinión de Matías Botbol, CEO de Taringa!, entre los emprendedores que promete en los próximos años están Diego Gutierrez Zaldivar, de RSK Labs, dedicado a desarrollos de Blockchain y Esteban Ordano, de Descentraland, una plataforma de realidad virtual basada en conceptos de blockchain y estándares abiertos. Y también marcó como atractivo el negocio de Agustín Linenberg, en Aerolab, una empresa dedicada al desarrollo de productos digitales, que ya exporta la mitad de su producción al mercado de los Estados Unidos.

Visión jerarquica

Lino Barañao, además de secretario de Ciencia -organismo que hasta hace un puñado de meses era Ministerio-, no solo es político, sino que antes de emprender la carrera administrativa, era un científico muy reconocido. De hecho, llegó a ser director del Laboratorio de Biología de la Reproducción y Biotecnología Animal. Hoy sigue dando clases de bioética en posgrados universitarios. Consultado por El Cronista, revela que le ve mucho potencial a Valeria Bosio, dedicada a estudiar la regeneración de tejidos óseos y experta en la transferencia del conocimiento a la industria. En esa misma línea, destaca los trabajos que realiza Gabriel Absi, relacionado con desarrollos de tecnología satelital, desde su puesto de Gerente del Área Espacial en Invap, en Bariloche.

Finalmente, volviendo a sus raíces, señala la labor que cumple Daniel Salamone, dirigiendo el Laboratorio de Biotecnología Animal de la Facultad de Agronomía de la UBA. Baraño también deja su pálpito sobre las grandes áreas de la ciencia que van a explotar: “Hay campo para la Argentina haciendo innovaciones en alimentos orgánicos y productos fitoterapéuticos, incluyendo cosméticos. Y también desarrollando una nueva generación de biopesticidas, donde ya se vislumbra una revolución -económica y ecológica- que cambiará el actual eje de la química a los productos biológicos”. Finalmente, según el secretario, también hay una gran promesa en todo lo que tenga que ver con trazabilidad usando técnicas de Blockchain, incluyendo el seguimiento de las producciones orgánicas. Y un campo transversal que poco conocido pero esperanzador incluye nuevas maneras de extender la Inteligencia Artificial usando ideas y conceptos biológicos y estudiando el comportamiento animal de la Inteligencia “natural”.  Y cierra: “Hay mucho por hacer ahi: conocer más el cerebro de un hornero o de un mosquito nos permitirá aprender conceptos que luego pueden servir para hacer un mejor dron, o para entender y modelar la capacidad de aprendizaje de las computadoras.”



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2 Comentarios

Rubén Ardosain Reportar Responder

Capullo, a Maldacena le dar�n el Nobel cuando los chanchos vuelen. El Nobel se da por cosas mostrables y que los ingenieros puedan construir. A los matem�ticos les basta con demostrar pero la f�sica necesita mostrarlo adem�s. �rubenardosain.wordpress.com�

Rubén Ardosain Reportar Responder

Capullo, si en algo nos destacamos los argentinos es en promesas e individualismos. Es probable que alguno o varios de los nombrados logren destacarse en forma especial, pero jam�s logramos armar equipo y continuidad. �rubenardosain.wordpress.com�

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