*

Online

Las reglas del método japonés para ser el número uno (y sin explotar a nadie)

El método Kaizen, nacido en la década de 1980, ahora se implementa en las empresas locales para aumentar la productividad tanto en la industria financiera como en la del desarrollo de software. Cómo cambiaron sus procesos y qué resistencias encontraron.

Por DEBORA SLOTNISKY - 03 de Julio 2019
Las reglas del método japonés para ser el número uno (y sin explotar a nadie)

Implementaron el método Kaizen hace más de dos años y, hasta ahora, lograron más de 100 mejoras, por ejemplo, en nuestros procesos para atender a los clientes y en la gestión de la cadena de valor para generar ventas. Incluso, alcanzamos ahorros financieros por la eficientización de ciertos procesos, cuenta Mariano Baca Storni, CEO de la compañía de innovación tecnológica Inclusion, que tiene unos 90 empleados.

En esta empresa optaron por esta metodología luego de que Baca Storni regresara de un viaje a Japón llamado JAME, para que empresarios argentinos se relacionen con sus pares orientales y vivan experiencias corporativas en ese país, en el cual se interiorizó acerca de este concepto.   

Kaizen es un método de gestión de calidad desarrollado en la década de 1980 en base a los lineamientos del sistema de producción de la compañía Toyota. Se trata de un proceso de mejora continua que propone la producción sin desperdicios, orientada a producir el máximo valor. Inspirados en el caso de la automotriz, avanzó Naranja, una de las principales emisoras de tarjetas de crédito de Argentina.

Para adoptarlo en su departamento de Operaciones, formaron al equipo e luego lo implementaron mientras profundizaban sus conocimientos con prácticas vivenciales en Japón. 

Desde Inclusion implementaron la metodología por cuenta propia, mediante charlas impartidas por los líderes al resto del staff. Su ejecutivo dice que avanzaron así porque en el ADN de su compañía ya tenía el "gen" de la mejora constante, lo cual facilitó la adopción de Kaizen.

Más allá de estos beneficios enumerados, Baca Storni destaca otra ventaja: "Lo más importante es que mejoramos exponencialmente el clima organizacional ya que el método logra que todos estén unidos bajo un mismo propósito". En Inclusion hay un comité integrado por empleados que prioriza cuáles de todas las mejoras presentadas se van a llevar cabo "porque los recursos son finitos". Acá, Kaizen está liderado por el área de RR.HH.

Claves para implementarlo

El método se basa en la sabiduría del Tao Te Ching, que es un texto clásico chino, famoso por el proverbio "un viaje de mil millas comienza con un solo paso". Desde Naranja enfatizaron que uno de los secretos consiste en saber que la metodología tiene foco en el largo plazo, "por eso es importante contar con líderes que dominen los conceptos".

Esta firma aumentó la resolución de problemas en el primer contacto, algo que trae aparejado beneficios en la experiencia del cliente y en la eficiencia operacional; reducción de tiempos de gestión; y eliminación de actividades que no generan valor, entre otros.

El "test samurai" que prueba que los jefes desaprovechan a los empleados

Los Recursos Humanos y la búsqueda de talento en las empresas también se ve afectado por la tecnología. Ya no son pocas las empresas que están empezando a incorporar el análisis de datos para recolectar información sobre sus trabajadores para con esa información tomar decisiones más realistas.

Según los entrevistados, para la implementación es crucial que los líderes impulsen el método para que derrame hacia el resto de la organización. Para avanzar en este proceso, una empresa puede hacerlo sola o contratar a una consultora especializada, como hizo Naranja.

"En el mundo de las soluciones tecnológicas, combinar filosofía y prácticas Kaizen con metodologías ágiles de desarrollo, es una pareja perfecta e imbatible. Automatizar o digitalizar un proceso ya 'desgrasado' es mucho más rápido, ágil y liviano", dice Susana Bergero, directora de Operaciones de la firma.

Las bases del método nipón

El proceso de mejora continua que subyace tras la expresión "kaizen" trascendió a escala global gracias a la aplicación que hizo Toyota. Entre los objetivos principales de su sistema de producción se encontraban: eliminar o por lo menos limitar el desperdicio, así como las inconsistencias. Para eso, concibió al proceso de producción como un flujo continuo en el que había que estandarizar tareas, racionalizar gastos y minimizar stocks e inventarios. Y en paralelo propuso un nuevo vínculo del trabajador con su puesto, emponderándolo para que se sienta más comprometido.  

En la década de 1990, Toyota comenzó a describir sus ideas de manera pública, y desde entonces fueron adoptados por prácticamente todas las operaciones industriales importantes en todo el mundo. El método consta de "5S" o pasos de clasificación: identificar y eliminar lo innecesario o inútil; orden de los elementos esenciales para conseguir la organización; limpieza de herramientas y sitios de trabajo para sumar claridad y seguridad;  estandarización y sistematización, mediante normas y procedimientos, rutinas y controles; y disciplina.

Ejemplos internacionales

Si bien la mas conocida es Toyota, Ford adoptó la filosofía Kaizen en 2006, cuando Alan Mulally asumió como CEO, y continuó bajo el liderazgo de Mark Fields (que estuvo en la compañía hasta 2017). La compañía se enfoco en adoptar prácticas que les permitiera hacer sus procesos más eficientes ubicando maneras de reducir los tiempos y corrigiendo las acciones repetitivas para que cada vez que se hace se haga de manera más eficiente a la vez anterior.

Por su parte, Nestlé utilizó el método para reducir los desperdicios al tiempo que achican el tiempo y la cantidad de materiales que se usan en cada proceso. Además, Kaizen les es útil para encontrar el mejor uso para el espacio que tienen disponible en sus plantas, los recursos a la mano y la mejor utilización del talento y la tecnología que tienen a disposición.



¿Te gustó la nota?

Notas Relacionadas