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Estos argentinos son los "número 1" en un mercado de u$s 33.000 M: llegan a todo el mundo y su empresa ya vale u$s 1.000 M

El segundo unicornio B2B de la Argentina se animó a jugar en un segmento cada vez más demandado por las empresas: el de la ciberseguridad. Con una creativa solución de autenticación, ahora buscan crecer orgánicamente con una fuerte presencia local en un mercado con pocos players pero con mucho know-how.

Por Andrés Engler - 05 de Febrero 2020
Estos argentinos son los "número 1" en un mercado de u$s 33.000 M: llegan a todo el mundo y su empresa ya vale u$s 1.000 M

Como en otras cuestiones, raro y tardío interés se da en la Argentina por los ya trillados unicornios: esas especies corporativas de más de US$ 1.000 millones de valuación que no cotizan en Bolsa y que por esas dos particularidades son casi imposibles de encontrar. Pero, en una tierra baqueteada por impuestos y otras polvaredas, el país vio nacer otro: Auth0, que se sumó así a MercadoLibre, Despegar, OLX y Globant.

Pocos saben quiénes son Matías Woloski y Eugenio Pace, hoy las nuevas figuritas codiciadas del álbum del ecosistema emprendedor argentino. Y pocos también saben qué hacen: autenticación e identidad, algo que todo el mundo usa sin darse cuenta. “Hay millones de usuarios que desconocen que usan nuestra plataforma para loguearse en aplicaciones”, explica Pace. Ambos reciben a INFOTECHNOLOGY en su recientemente estrenada oficina del barrio de Palermo, a kilómetros de la base de operaciones, ubicada en Bellevue, Seattle. Se les nota el trajín de las últimas semanas, en las que se han cargado la historia de la empresa, que por repetida no deja de ser interesante: creada en 2014, multiplicó su facturación 200 veces y su staff, 240 veces hasta alcanzar los 480 puestos actuales.

Con licencias corporativas que comienzan en los US$ 18.000, se pueden jactar de trabajar para compañías como el Financial Times, Bluetooth, Mozilla, NVidia, Dow Jones o AMD, por solo citar algunas. Los flashes de los medios los iluminan desde hace varios meses, pero la historia personal de ambos se retrotrae dos décadas. “Auth0 es un proyecto que tiene seis años, pero que viene en construcción desde hace muchos más. Tenemos una relación personal, profesional, de casi 20 años”, dice Pace, que recuerda que conoció a Woloski en 2000 cuando ambos trabajaban en Microsoft Argentina y su coequiper todavía era un estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Ingeniero electrónico por el ITBA, donde también obtuvo una maestría en Ciencias de la Computación, Pace tuvo una “vida anterior” en Microsoft, empresa en la que se desempeñó hasta 2013: primero, como consultor a escala local; luego, como Product Manager; y tiempo después, llegó a los headquarters de la compañía, en Redmond, Washington. “Trabajamos juntos en muchos proyectos en el país e incluso cuando me mudé a la sede central de la empresa seguimos en contacto”, recuerda Pace. 12 años atrás, de hecho, se tiraban flores en LinkedIn. “Matías es un arquitecto de software increíble. Siempre es un placer trabajar con él. Muy recomendable”, escribía Pace, que recibía halagos, también. “Eugenio es un gran gerente. Pragmático, orientado a resultados. Siempre un placer trabajar con él.” Pace ahora dice que no son la misma persona, pero algo parecido. “Coincidimos en las cosas que nos importan, en cómo construimos equipos, en la visión de largo plazo, en la calidad de lo que hacemos”, explica.

Patricio Jutard, parte de Inspirit Angels, un pool de inversores ángeles que confió en Auth0 en el comienzo, recuerda que conoció la empresa debido a Woloski, “a quien conocía y respetaba mucho como profesional de la industria de software”. Se refiere al emprendedor como un “iluminado técnicamente” y alguien con quien aún discute ideas técnicas de vez en cuando. También conocía a Eugenio del mundo Microsoft y había leído sus libros. Uno de ellos, incluso, fue firmado en conjunto con Woloski y llevó por nombre “Una guía para el control de identidad y acceso basado en reclamaciones”, que también contaba con la participación de Vittorio Bertocci, un exejecutivo italiano de Microsoft, quien hoy tiene el cargo de principal arquitecto dentro de Auth0.

US$ 33.000
Los millones que podría valer, en total, el mercado de autenticación e identidad según Global Market Insights.

No hace mucho se lo veía a Bertocci en un video mostrando las bonanzas del trabajo remoto que ofrece Auth0, mientras estaba acompañado por su notebook en una cabaña sobre las aguas del Pacífico Sur, en la Polinesia Francesa. Algo que también nota Karan Mehandru, de Trinity Ventures. “Es increíble ver cómo la cultura de la empresa ha evolucionado hasta convertirse en una de las fortalezas que la definen, y especialmente sorprendente en este caso en el que los miembros del equipo están divididos en 37 países. Es un brillante ejemplo del futuro del trabajo”, dice.

La compañía actualmente posee cinco oficinas: Bellevue, Buenos Aires, Londres, Sidney y Tokio. En octubre del año pasado, realizó dos mudanzas a lugares más grandes en los Estados Unidos e Inglaterra. También festejó haber sido nombrada como uno de los mejores lugares de trabajo de la revista Inc. para 2019. Actualmente con 480 empleados, aguarda culminar el año con 600. “Y el año que viene contrataremos 200 más”, agrega Pace. En 2014, solo eran 20.

Justo a tiempo

“El timing para mí es tan importante como el resto de las dimensiones de construir una empresa exitosa”, dice Pace, quien da cuenta de que Auth0 fue conformada en un momento adecuado, en el cual el mercado de ciberseguridad recién comenzaba a explotar. Ciertos hechos externos alisaron el terreno para que la compañía se pusiera en marcha. El primero, recuerda Woloski, fue el hackeo a PlayStation, después del cual los datos de 77 millones de usuarios en 59 países fueron tomados. “Después, surgieron otros”, dice, y agrega que las filtraciones fueron el gran despertador para que CIO y CTO de corporaciones dijeran que, después de todo, no era tan buena idea tener datos tan sensibles en un data center propio.

Pace recuerda que cinco años antes de fundar la empresa, no existía incluso la concepción de que lo más valioso para las empresas, los usuarios, pudiese llegar a estar en manos de un tercero. Hasta tener un proveedor de mail tercerizado era visto como algo extraño, dice. “Eso era una cosa revolucionaria y rechazada. Y, hoy, ¿quién piensa en tener su server de email?”, se pregunta.

“Estás loco”, recuerda Woloski que varias empresas le decían cuando ofrecía el servicio. El razonamiento era entendible: los usuarios eran propios de cada una; era entregar lo más preciado a un tercero. No obstante, con el transcurrir del tiempo, recuerda Woloski, los desarrolladores de las empresas empezaron a pensar en las API para ahorrar tiempo y dinero, en parte gracias a la aparición de desarrollos como Stripe — pagos— o Twilio, que permite agregar mensajería, voz y video en aplicaciones web y móviles.

“El foco y nicho que tenían fueron muy acertados”, dice Francisco Coronel —partner de NXTP Labs, uno de los fondos inversores en la empresa—, quien da cuenta que fueron rápidos en el momento justo. Adoptaron dos buenas decisiones, agrega: encontraron el problema y la manera de resolverlo. “Y fueron uno de los pioneros en implementar un producto escalable para ese problema.”

Si bien cybersecurity ya era un sector que NXTP tenía en cuenta por 2013, Coronel dice que en ese momento no estaba bien delineada la forma de monetizar el mercado, algo que Auth0 clarificó con su estrategia. “Ellos fueron los pioneros en encaminar la venta de negocio a negocio”, agrega. En términos conocidos para el mercado, B2B. “Eso nos gustó mucho. Veníamos de dos años viendo otras cosas”, recuerda, y agrega: “Estábamos expectantes de encontrar soluciones así”. En ese momento, añade, no dejaban de verse el boom de aplicaciones en torno al consumidor final, lo cual contribuyó a un crecimiento fuerte de los clientes corporativos. “Al principio, también había muchas dudas del tamaño del mercado: qué tan significativo era”, dice Coronel. Recién dos años después de la inversión, dice, aparecieron los primeros datos reales del tamaño total.

En ese momento, el inversor veía intentos de hacer algo similar en el segmento. RingCaptcha era uno de ellos. Cofundada por el argentino Nicolás Messina, con residencia en 500 Startups, la empresa se enfocaba en el onboard para entrar a las apps. En septiembre de 2016, fue adquirida por Xenon Ventures, un fondo enfocado en tecnología. “Era el mismo nicho de autentificación, pero no tenía un equipo sofisticado de desarrollo de ingenieros”, explica Coronel, quien cuenta el final de la historia. “Esa compañía ahora es un write-off.”

Desde Auth0 dicen ver a todas las compañías como de software, aunque ellas no se conciban como tales. “Nuestro servicio aplica a todas las empresas del mundo, porque no hay alguna que no requiera autenticación”, dice Pace. Los emprendedores ponen a sus potenciales clientes en un dilema: construir autenticación e identidad desde cero, con los costos que eso conlleva, o subirse a algo ya hecho y destinar lo más caro y preciado, los desarrolladores, al core del negocio.

El 44 por ciento de la empresa es personal de producto. Se dedican a ingeniería, diseño, seguridad, todo lo que tiene que ver con delivery de producto. El resto es operaciones, marketing, finanzas”, dice Pace, y compara: “Las empresas más grandes con las que interactuamos no llegan ni al 10 por ciento dedicado a identity. Podemos poner un número desproporcionado para dar el mejor servicio posible”, vende, y agrega: “El desarrollo de software es un recurso relativamente escaso. Todas las empresas del mundo están peleando por los mejores developers. Y ninguna empresa hace diferencia con la otra por tener mejor autenticación”. A algo similar se refiere Manu Kamar, inversor de K9 Ventures, un fondo estadounidense que participó de distintas rondas de la compañía. “Convertir el inicio de sesión, la autenticación y la identidad en un servicio significa que una empresa puede ahorrar un tiempo y un esfuerzo valiosos, centrándose en la creación del valor principal de su producto.” “Por eso Auth0 fue una inversión convincente para que K9 Ventures.” No obstante, hay excepciones: compañías que deciden por sí mismas crear sus servicios de autenticación e identidad. “Google y Facebook deben tener un número similar de gente avocada a este problema”, dice Woloski.

El gancho de venta que utilizan mete miedo. “Hay dos millones de usuarios y passwords en el dark web, listos para que alguien los agarre y empiece a hacer ataques contra cualquier sitio. Las chances de que le peguen a algo son altas”, dicen. “Aparte la gente usa passwords recontra simples. La concientización existe, pero va a llevar tiempo.” Woloski lo grafica con un ejemplo cercano: “No le puedo decir a mi mamá que use password manager, que le va a ser más seguro. Usa dos passwords con una variación mínima”. Woloski y Pace no dejan de hablar del componente estético del diseño lo que les da, dicen, un plus sobre sus competidores. El cuidado por los vectores no solo se ve en el producto sino en el merchandising que distribuyen, en su cuidada página web o en la preponderancia estética de sus oficinas, que cuentan con un mobiliario limpio y nórdico.

“El diseño es first class en la organización: es esa experiencia y foco en la simplicidad. En identidad es un poco el diferenciador”, opinan. Esa persistente atención en la cuestión, agregan, les permite sacar metros frente a otros. “Lo que había antes y lo que hay hoy es complejo de usar, entender, configurar. Gran parte de nuestra innovación fue poner esa capa de experiencia y simplificación”, agrega.

FUENTE: Identity and Access Management as a Service (IDaaS): Buyer’s Guide and Reviews. Consultora IT Central Station (2019)

No son los únicos en el mercado. El ex empleador de Pace, Microsoft, tiene su servicio de identificación, al igual que Amazon, Google o IBM, además de CA (Computer Associates). “Pero ninguna tiene el approach nuestro”, diferencia Pace, al dar cuenta de que confeccionaron un servicio de identity con los anteojos de un desarrollador. El competidor más nombrado no es un coloso de la tecnología. Se trata de Okta, una compañía nacida en San Francisco, en 2009, que tiene una mirada similar a la de Auth0: provee, por un lado, software de autenticación para las compañías, mientras que ayuda a los desarrolladores a construir controles de identificación en aplicación, servicios de web y devices.

Okta, por otro lado, fue un pionero validador ante el mercado de que el segmento valía la pena para los inversores. Salió pública en junio de 2016, con un valor por acción de US$ 26,30 y una capitalización de aproximadamente US$ 6.000 millones. Hoy, su valor de stock es de alrededor de US$ 134 — centavos más, centavos menos— y su valuación ya supera los US$ 15.000 millones. Este año marcó un crecimiento llamativo, que da cuenta de que algo también está pasando en el mercado: en enero, la acción estaba a US$ 88.

La compañía posee más de 6.000 integraciones preconstruidas a proveedores de aplicaciones e infraestructura, mientras que sus clientes corporativos suman más de 6.500 organizaciones, incluyendo 20th Century Fox, JetBlue, Nordstrom, Slack, Teach for America y Twilio.

“Si bien no es exactamente igual a Auth0, su éxito en la Bolsa los posiciona con el poder de moverse y competir directamente o adquirir”, dice un inversor con participación en la empresa local. También se refiere a los proveedores de nube, Google Cloud, Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure, los cuales, agrega, “están moviéndose a proveer cada vez más soluciones a los developers y autenticación, un área donde seguramente ataquen en algún momento”.

Tiempos líquidos

Con US$ 212 millones juntados en sus bolsillos en solo seis años, tanto Pace como Woloski reconocen que no tenían ni idea de cómo se debía levantar dinero de inversores. Saben, sí, que tomaron la decisión después de conseguir sus primeros dos clientes: un desarrollador independiente llamado Robert, a quien le vendieron la licencia por US$ 27. “Que negocié con uñas y dientes”, dice, entre risas, Pace. El segundo fue algo más institucional: la compañía argentina SanCor Seguros, que fue el primer comprador corporativo.

“Después de eso, empezamos a pensar en tener capital, en buscarlo para acelerar nuestro crecimiento. Porque podríamos haber seguido orgánicamente, con muchos Roberts, y buscando el próximo SanCor, pero nuestra capacidad ya era limitada”, reconoce Woloski. Pace, ingeniero abocado a los procesos, dice que su background hasta crear Auth0 era absolutamente técnico. Aunque eso cambió cuando decidió dedicarse a la venta en el comienzo de la compañía, mientras Woloski pasaba sus días enfocado en el producto. “Podés tener el mejor producto del mundo, pero vender es una de las actividades más difíciles y más complejas, aunque parezca lo más fácil”, explica.

De vida corporativa, antes de comenzar Auth0 fue a The Founders Institute para empaparse de lo último del mundo emprendedor. Allí, un profesor fue tajante: “Este es un negocio de un billón de dólares. Pero no creo que lo puedan hacer”, le dijo. Sin rencores, el ahora emprendedor dice que en ese momento tenía razón, y que la empresa cambió su forma de enfrentar la problemática del negocio. “Fue un buen feedback.” Mientras realizaba sus primeras ventas, en paralelo, comenzaban a charlar con decenas de inversores. “Perdí la cuenta”, dice Pace y da una recomendación: “Hay que ir a un inversor sabiendo que puede no suceder. Todo el mundo te va a decir que no”. Pero tampoco pinta todo con negro: “De cada uno se aprende. Cada rechazo te hace más fuerte”.

El emprendedor aclara que tampoco temieron que alguien les robara la idea en ese tipo de presentaciones informales. “La ejecución es tan compleja, y tan arduo el camino que, comparado con la idea, eso es lo valioso”, dice. Hay contraejemplos, reconoce, pero en algo como Auth0, agrega, el valor está en que el servicio funcione bien todo el tiempo y que la empresa siga innovando con la misma agilidad que cuando era de solo dos personas. La primera ronda llegó en septiembre de 2014, cuando Bessemer Venture Partners lideró una seed de US$ 2,4 millones, acompañado por inversores locales como NXTP Labs. “Casi que uno vende un sueño”, recuerda esos tiempos Woloski. Y es que no era más que eso: la empresa solo tenía algunos pocos clientes, aunque sí contaba con el producto formado.

En ese momento, Auth0 podía parecer un desembolso más para NXTP: operativo desde 2011, había invertido en más de 80 compañías. Según Francisco Coronel, para Auth0 el perfil de NXTP era el adecuado, ya que necesitaban un inversor institucional argentino que los validara y que además les aportara networking. “En 2013, 2014, Silicon Valley no estaba tan abierto al mundo”, dice, al agregar que la conversación de una parte local con fondos de afuera era “un requerimiento muy importante para la serie seed o A”. En la Argentina, de la primera ronda también participó el fondo de ángeles Inspirit Angels —un pool de 15 personas—entre los cuales están Patricio Jutard, CEO de Mural, y Santiago Pinto Escalier, un conocido inversor del ecosistema local.

NXTP, primeramente, ingresó con US$ 25.000, y realizó, luego, un “inmediato follow-on al considerar la potencialidad de la empresa”: esa vez fueron US$ 150.000. Coronel, quien da cuenta de que el fondo siguió desembolsando hasta la serie B, dice que trataron de acercar a “un montón de inversores que rechazaron la propuesta; muchos por temas de mercado”.

Hoy, se deben estar lamentando: quien invirtió en la serie seed hasta el momento multiplicó su desembolso entre 80 y 90 veces, según las fuentes consultadas. “Bestial”, caracteriza un inversor que dijo que sí a la empresa. “Es una en mil. La que te paga todas las que te salen mal”, se sincera. La premisa en el mundo de venture capital suele ser la siguiente: de 10 inversiones, siete mueren, dos empatan y una paga el resto. No obstante, era entendible que dijeran que no: al estar instalada en los Estados Unidos, la valuación de Auth0 para su serie seed, explica un inversor que participó de ella, era cinco veces mayor que en el caso de una empresa basada en la Argentina. “En ese ámbito, en los últimos ocho años ha habido un gap muy grande entre las series seed y A entre América latina y los Estados Unidos”, explica, y agrega que, desde la visión latina, los valores de Auth0 eran un freno. “El salto de entrar, para un latino, era muy alto.”

La segunda ronda, la A, tuvo lugar solo algunos meses después: en junio de 2015. De US$ 6,9 millones, fue liderada también por Bessemer y contó con la inclusión de K9 Ventures, un fondo de tecnología enfocado en series pre-seed en Palo Alto, California, que invirtió en compañías como Twilio y uno de los grandes competidores de Uber en los Estados Unidos, Lyft.

El líder del fondo, Manu Kamar, explica a INFOTECHNOLOGY que en K9 pudieron ver “los paralelismos entre cómo Twilio construyó una empresa pionera en el desarrollo de mensajería y cómo Auth0 podía hacer lo mismo en el espacio de gestión de identidad y acceso”. También, dice que “hacer que todos los desarrolladores reinventen la rueda simplemente no tiene sentido”, lo que, agrega, fue una de las razones para que K9 invirtiera en Auth0. “La mayor fortaleza de la compañía es su enfoque maníaco en la experiencia del desarrollador, proporcionando muchos ejemplos de código que los desarrolladores pueden utilizar para integrar fácilmente la solución en sus productos”, dice.

En algo más de un año —más específicamente, en agosto de 2016—, Auth0 levantó su ronda B, de US$ 15 millones, esta vez liderada por Trinity Ventures, fondo de San Francisco que invirtió, entre muchas otras, en Starbucks. Karan Mehandru, General Partner del fondo, dice a INFOTECHNOLOGY que “la visión de Auth0 de ser la plataforma de identidad única y unificada para todos los casos de uso fue osada y audaz”. Mehandru agrega que, en segundo lugar, el hecho de que hayan ido de abajo hacia arriba, desde los desarrolladores, fue un diferenciador único, “lo que les permitía una ventaja asimétrica para comercializar y un movimiento de tierra y expansión”. También habla bien de los fundadores: “El equipo de Matías y Euge - nio proporcionó la esencia del founder market fit que buscamos como inversores en las primeras etapas”. En junio de 2017, Auth0 logró una serie C, de US$ 30 millones, liderada por Meritech Capital Partners, fondo de Palo Alto que se puede jactar de haber invertido en compañías como Facebook, Salesforce, Mulesoft y Snapchat. Menos de un año después, llegaría la serie D, de US$ 55 millones, encabezada por Sapphire Ventures, mientras que mayo de 2019 fue el momento para la E —también liderada por Sapphire Ventures—, de US$ 103 millones.

Pace está conforme con los fondos a los que accedió la compañía, nombres impensados para una empresa argentina que solo se maneja en el ecosistema argentino o latino. Coronel, de NXTP, lo explica mejor: “Tuvieron una red de contactos naturales provenientes de su interacción en Seattle”.

La incógnita, ahora, está en lo que los emprende - dores tienen en mente para financiar los próximos pasos. Pace dice que la compañía podría solamente reinvertir ganancias y no tomar más fondeo. “Pero eso, básicamente, implica tener menos combustible y crecer un poco más lento. Porque el mayor costo nuestro es la gente, es el equipo. El capital adicional nos permite contratar más gente y crear nuevas celdas de crecimiento”, dice.

Así lo pide, también, Mehandru desde Trinity. “Los retos para Auth0 en esta etapa son en realidad el crecimiento y la escala, pero la compañía ha construido un equipo increíble y por lo tanto estoy seguro de la capacidad de la empresa para seguir creciendo y ejecutando”, agrega.

Un inversor que los conoce bien dice que “les gusta la idea de continuar los procesos de capitalización para seguir expandiendo la compañía a nivel global”, y agrega que ambos, Pace y Woloski, “son conscientes de que necesitan más capital, y ese capital tiene que provenir de una ronda pública; están ávidos de completar eso”. En distintas entrevistas, Woloski no niega ni confirma esa estrategia. “De acá a un par de años, si el mercado y las señales son las correctas, lo vamos a poder hacer”, había dicho al diario EL CRONISTA en mayo de 2019.

“A los filings de la Securities and Exchange Commis - sion los hacen enseguida”, dice un inversor, quien no obstante reconoce que antes de una oferta pública de acciones —IPO, por sus siglas en inglés— podría haber una nueva ronda privada, una F, que alcanzaría los US$ 250 millones y más que duplicaría la última serie. “La oferta de capital para eso existe”, dice, y nombra solo dos de los muchos fondos posibles que podrían ingresar: Tencent y Softbank.

El último mes, al pool de inversores de Inspirit Angels, Bessemer le ofreció comprar su parte y consolidar más su presencia en Auth0. Tras una reunión de dos horas con el CEO, los inversores pensaron mejor la decisión. “Quedamos muy impresionados por su potencial de creación de valor, su robustez en los mercados en que opera y su liquidez. Es por ello que tomamos la decisión de no vender en este momento”, transmitieron a los 15 inversores miembros. Pero la razón principal estaba especificada más abajo en la carta. “Sobre todo, considerando que la empresa piensa ir a un IPO en dos años, y que viene duplicando su valor cada año y esperan seguir haciéndolo en los próximos años”.

Varias veces quisieron comprarles la empresa, reconoce Woloski. “Es normal en compañías como la nuestra”, intercede Pace. Durante el primer año de vida, tuvieron una posibilidad que analizaron seriamente. “Era vivir los próximos 10 años sin preocupaciones. Pero decidimos ir por el camino de crear Auth0 como compañía”, afirma, y da cuenta del razonamiento que reinaba por esos días para decir que no a la propuesta. “No vamos a tener una idea mejor que esta, con el timing que tenemos, con este equipo, con el expertise, con la cantidad de horas que le invertimos al problema”, razonaban. Si venden, no va a ser por pocos millones. Solo basta tomar en cuenta lo que pagó Cisco por una compañía del sector en 2019: desembolsó US$ 2.350 millones para hacerse con Duo Security, un proveedor líder.

¿Argentinos?

Un ejecutivo reconocido del ecosistema emprendedor argumenta de que la empresa es estadounidense y que se presenta como tal. Así se puede advertir en el conocido ranking de unicornios de CB Insight, que ubica a la empresa como oriunda de los Estados Unidos.

Tanto Pace como Woloski reconocen que conformarse como una empresa estadounidense les facilitó mucho el viaje. “Creo que fue muy importante. En los Estados Unidos tienen la maquinaria ya preparada para crear empresas, además de ser un mercado enorme”, dice Pace. Pero la conexión con la Argentina es importante. “Tenemos una presencia grande, casi tan grande como la de Seattle. Y tenemos intenciones de seguir invirtiendo acá, porque hay excelente talento”, agrega.

Con un diario en mente que no hubiese querido leer, Woloski dice que, si ambos cofundadores hubiesen estado en la Argentina, el seed round con alguien como NXTP Labs habría podido lograrse, pero que luego de eso las complicaciones habrían llegado, más temprano que tarde. “En Silicon Valley está el capital, está todo mucho más a mano. Eso acá no existe”, afirma, aunque habla de actores importantes, como KaszeK. “Pero incluso ellos se enfocan en América latina, no en cosas de impacto global”, agrega.

600
Los empleados que planea tener la compañía a escala global a fines de este año. Hoy, son 480 en todo el mundo con presencia fuerte en Buenos Aires

Pace también explica que crear Auth0 25 años atrás hubiese sido imposible para una compañía cuyo binomio emprendedor está en dos lugares distintos. A escala local también hubiese sido muy complicado. “La Argentina era otro país. Lo recuerdo porque intenté hacer una empresa en ese momento”, confiesa. Por suerte, “la barrera de entrada bajó enormemente. De esa manera, “alguien con una buena idea, aunque viva en la Argentina puede hacer algo con impacto”. Para Coronel, de NXTP, Auth0 nació con una “argentinidad fuerte, que mediante la internacionalización fue perdiéndola sin dejar de operar en el país”. También se anima a decir lo que pocos se atreven: “Cuanto más rápido salís del riesgo país, o latino, mejor”.

Hoy, los cofundadores de Auth0 se sienten con la necesidad de devolver algo al país. Pace reconoce que siendo un unicornio se creó una responsabilidad “mucho más grande” ante el ecosistema. “Tenemos un rol de mayor impacto. Nos importa ser ejemplo para otros que tengan el mismo sueño. Somos un pequeño ejemplo de que es posible”, dice. Coronel, con experiencia en el ecosistema local, piensa que cambia el mindset cuando una empresa pasa esa barrera de US$ 1.000 millones. “Tenés otro nivel de exposición, otro nivel de responsabilidad ante el ecosistema. Muchos te están mirando.”

Para Woloski, ser un unicornio es una foto, nada más que eso. “Las expectativas internas siguen siendo las mismas que eran cuando la empresa estaba valuada en US$ 10 millones”, reconoce. De padre emprendedor, dice que ha visto la incertidumbre desde chico. Aunque no le es menor que pronto 600 personas —muchas de ellas con familias, quizás— dependan económicamente mes a mes de su idea que se hizo realidad y que en gran parte, depende de su ejecución. “Es una responsabilidad”, dice, aunque reconoce que se acostumbró a la presión. “Es una constante montaña rusa: ya en un punto te acostumbrás a ese vértigo. Es lo normal. ”Una empresa puede buscar la opinión de un montón de expertos pero no hay validación más concreta que la de alguien pagando con su dinero por el producto que se vende. Al ver los últimos números, el exprofesor de Pace que le dijo que no lo iba a lograr, parece haber cambiado de parecer. En un correo reciente, lo felicitó: “Estoy muy orgulloso de vos”.

El artículo original se publicó en la edición 259 (julio/agosto) de Infotechnology



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