*

Online

El secreto para que un contenido se vuelva "viral": llegar al corazón

Según un estudio publicado en Scientific American. La “viralidad” del contenido es fundamental a la hora de conocer los hábitos de los consumidores.

17 de Agosto 2017
El secreto para que un contenido se vuelva "viral": llegar al corazón

De acuerdo al estudio de Katherine Milkman, docente en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pennsylvania, y Jonah Berger, autor y docente en la misma casa de estudios, los contenidos que se hacen virales tienden, en primer lugar a provocar reacciones positivas --el contenido que hace que el corazón se acelere tiene más posibilidades de hacerse viral--. Esto quiere decir que un contenido que sorprenda o maraville tiene una cualidad viral intrínseca que es menor en contenidos que entristecen o enojen. Sin embargo, emocionar de manera negativa es mejor que nada y, en este sentido, el contenido que enoja puede llegar más lejos que el que entristece.

Esto es importante cuando se tiene en cuenta que el contenido viral sirve para conseguir clics en publicidades y/o para recolectar datos, vía cookies, de los consumidores.

Leer más: Con la ayuda de Wendy’s, un chico de 16 años logró el Guinness de Twitter

En total, los investigadores estadounidenses analizaron 7.000 artículos en 2015, publicados en el New York Times, y los categorizaron según qué tan emotivos eran, la reacción emotiva que provocaban específicamente (enojo, sorpresa, ansiedad, tristeza, etcétera), si eran positivos o negativos, y cómo estas características se relacionaban con la cantidad de veces que eran compartidos a través del mail (vía botón de “compartir vía correo electrónico” que tenía la web entonces).

Luego, testearon las respuestas que obtenían los distintos artículos publicados en la portada de la web del diario durante tres meses, filtrando por la agenda del día, la fama del autor, lo difícil de la escritura, el género del autor y el largo, además del tema del artículo y su valor práctico, así como qué tan interesante y sorprendente les resultaba la nota a los lectores. De todos los artículos analizados, el 20% llegó a la sección de “los artículos más compartidos por mail” en algún momento.

Por ejemplo: una nota titulada “Redefiniendo la depresión como simple tristeza” fue categorizado por los lectores como “altamente emocional”, y otro llamado “Recién llegados miran con ojos bien abiertos y se enamoran de la ciudad” fue puntuado como “muy positivo”, mientras que otro titulado “Alemania: el cuidador de un oso polar bebe muere” fue catalogada como “muy negativo”. Una historia triste fue “Atascados en el 11-S, tratando de levantarnos otra vez” y una que maravilló fue “Un raro tratamiento habría curado a un paciente con SIDA”.

Las conclusiones de los investigadores, publicadas en Scientific American: los contenidos más virales serán los que provoquen emociones positivas. También el contenido práctico o sorpresivo tiene posibilidades de hacerse viral.

Leer más:Una Youtuber quiso volverse viral, mató, y ahora enfrenta 10 años de cárcel

En otro estudio posterior, en un ámbito totalmente diferente, las conclusiones fueron similares. Los científicos les pidieron a 800 científicos que hacer un sumario de sus descubrimientos más importantes y se los mostraron a 7.000 legos. Al preguntarles cuáles tendrían más ganas de compartir, observaron que aquellos sumarios con hechos más positivos, más útiles o más llamativos obtenían mejores resultados. De hecho, los mismos estudios, de acuerdo a cómo estaba resumido (de manera más o menos emocional) obtuvieron distintos resultados.

¿Conclusiones? Apostar a las emociones --en lo posible, positivas—y hacer que los corazones del público se acelere es más efectivo que otros métodos que hoy son populares, como dirigirse a los “influencers” o líderes de opinión. Armar contenido “contagioso”, según la investigación, es más contagioso.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Notas Relacionadas