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El médico privado de Berlusconi aseveró que “el COVID-19 clínicamente no existe más” y desató la polémica en Italia

Se trata de Alberto Zangrelli, profesional de cabecera del exprimer ministro de ese país. Médicos y directos de distintas instituciones salieron rápidamente al cruce de las palabras del ciéntifico. Qué le respondieron.

02 de Junio 2020
El médico privado de Berlusconi aseveró que “el COVID-19 clínicamente no existe más” y desató la polémica en Italia

La pandemia global de coronavirus COVID 19 puso en jaque a las economías de todos los países alrededor del planeta a raíz de las medidas de aislamiento social establecidas para prevenir el contagio del virus.

Luego de ser declarada pandemia mundial, los ojos del mundo se estremecieron a raíz del rápido contagio y gran cantidad de muertes que padecieron países como Italia y España.

Las imágenes que aparecían en los medios provenientes de ambos países generaron mucha preocupación en el resto del mundo, que en buena medida tomó ambos casos como ejemplos a no repetir.

Por tal motivo, sorprendió la insólita polémica que se desató en Italia en el transcurso de las últimas luego que el profesor Alberto Zangrillo, director de terapia intensiva del hospital San Raffaele de Milán, enfatizara que “desde el punto de vista clínico, el COVID-19 no existe más”.

Zangrillo, también director de otros sectores del mayor centro médico privado de ese país se puso así al frente de una inesperada lucha contra la comunidad científica, que trabaja a contra reloj en busca de la creación de la esperada vacuna contra el virus.

Las palabras del profesional de la salud, médico personal del polémico exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi, resonaron con fuerza en Italia, el primer país europeo en sufrir la infección iniciada en noviembre pasado en la ciudad china de Wuhan.

Según el profesional, los hisopados nasofaríngeos realizados en los últimos diez días poseen “una carga viral cuantitativa absolutamente infinitesimal respecto a los que hemos realizado a los pacientes hace uno o dos meses”.

“Desde el punto de vista clínico el virus no existe más”, añadió convencido durante una entrevista televisiva

Incluso, el médico culpó a las autoridades más importantes del Instituto Superior de Sanidad y de la Protección Civil de difundir “una serie de números que tienen evidencia cero, lo que ha llevado a bloquear a Italia”.

Nosotros hemos visto el drama y pedimos poder partir de nuevo velozmente, curar a la gente, volver a un país normal. Hay un solo número que vale: la evidencia”, remarcó.

En ese sentido, Zangrillo apuntó que la evidencia muestra “que nuestros primeros auxilios y servicios de terapia intensiva están vacíos”.

Al respecto, recordó que las otras dos epidemias que sufrió Italia en las últimas dos décadas, la Mers (o enfermedad de los dromedarios) y sobre todo la Sars (nacida en China) desaparecieron “para siempre y lo mismo auspiciamos para esta tercera epidemia de corona virus”.

El médico también cargó, sin nombrarlos, contra los miembros del Comité Técnico Científico que hace las recomendaciones estratégicas de lucha contra la pandemia al gobierno.

La respuesta, la polémica

Luca Richeldi, director de Terapia Intensiva del
hospital San Rafael le respondió a Zangrillo.

El director de Terapia Intensiva del hospital San Rafael, el prestigioso neumólogo Luca Richeldi, tomó la decisión de responder de inmediato a Zangrillo por sus “imprudentes” palabras.

El virus circula actualmente y son equivocados estos mensajes que no invitan a la prudencia”, enfatizó.

Es cierto y da más seguridad que la presión sobre los hospitales se ha drásticamente reducido en las últimas semanas. No hay que olvidar que este es ante todo el resultado de las extremas medidas de contenimiento de la circulación viral adoptadas en nuestro país”, añadió Richeldi.

Franco Locatelli, presidente del Consejo
            Superior de Sanidad de Italia.

Por otro lado, Franco Locatelli, presidente del Consejo Superior de Sanidad, se mostró sorprendido y en estado de “absoluto desconcierto” por los dichos polémicos de Zangrillo, a partir de la mención de “frases como la que dice que el virus clínicamente no existe más”.

Basta simplemente mirar el número de nuevos casos de positividad del Covid-19 que se confirman todos los días, como demostración de la persistente circulación en Italia del nuevo coronavirus”, enfatizó.

Otro de los profesionales que decidió salir al cruce de Zangrillo fue el director científico del Instituto Spallanzani, profesor Giuseppe Ippolito.

El director de la institución de mayor excelencia del país en enfermedades infecciosas, también miembro del Comité Técnico-Científico creado por el gobierno italiano para luchar contra la pandemia, subrayó: “No soy pesimista, soy realista. Este virus es estudiado día por día, sin prejuicios”.

Giuseppe Ippolito, director científico del Instituto
Spallanzani, también salió al cruce de Zangrillo.

La disminución de los enfermos va atribuido al efecto de la cuarentena y es prematuro hacer previsiones. También acerca de una presunta segunda oleada del coronavirus”, expuso.

Cuando tendremos las informaciones que el virus ha desaparecido, que se ha hecho bueno, lo leeremos en las revistas científicas. Por ahora no tenemos pruebas. No hay nada que haga pensar que el virus ha cambiado. Apenas serán disponibles nuevas informaciones será un placer poder comentarlas”, remarcó.

El profesional dijo estar “muy contento que los casos disminuyan porque pusimos en campo medidas extremas de contenimiento”. “Pero no hay datos científicos de las 35 mil secuencias realizadas en el mundo que nos hagan pensar que el virus ha cambiado. El virus circula menos y por eso la gente tiene una exposición menor a la cantidad de Covid-19”, completó.

Por otro lado, consideró que “no hay facciones contrapuestas de científicos divididos entre optimistas y catastrofistas”. La diferencia es entre los que somos realistas y los que lo son menos”, agregó.

Ippolito expresó que “ya no hay tantas personas en reanimación, pero si no hubiéramos hecho todo lo que hicimos me pregunto adónde hubiéramos ido a parar”.

“La polémica es inútil y estéril. Se habla de la segunda oleada de la infección para setiembre u octubre, pero yo creo que es demasiado prematuro hacer previsiones. Hemos conquistado una experiencia que nos permitirá poner orden en la asistencia territorial y hospitalaria. Tenemos que mejorar el servicio sanitario público. El sistema público es la única garantía para los ciudadanos, no el privado”, sostuvo.

Massimo Galli, director de enfermedades infecciosas
                     del instituto Sacco de Milán.

Por otro lado, el director de enfermedades infecciosas del instituto Sacco de Milán, profesor Massimo Galli, expresó que “después de tantas preocupaciones, hay elementos para ser optimista”.

Es difícil que las organizaciones sanitarias se dejen tomar por sorpresa si crecen nuevos focos infecciosos. Hoy estamos todos más atentos. Hay algunas evidencias que después de semanas y semanas el virus no se muestra particularmente activo. No tenemos la certidumbre, pero si es cierto que hay una disminución de la potencia del virus, las personas que salen a la calle tendrán menos problemas”, remarcó.

Matteo Basetti, director de la clínica de Enfermedades 
    infecciosas del Policlínico San Martino de Génova.

Por su parte, el director de la clínica de Enfermedades infecciosas del Policlínico San Martino de Génova, el virólogo Matteo Basetti, también decidió formar parte de la polémica.

En marzo había un movimiento continuo de ambulancias con las sirenas desplegadas en los primeros auxilio. Teníamos frente a nosotros un tigre asesino que muchas veces nos venció. Hoy en cambio luchamos contra un gato selvático domesticable. Es evidente que ha pasado algo”, expresó.

Para Bassetti, “el virus es menos virulento, tiene menos carga viral y esto fue demostrado en el laboratorio del hospital San Rafael”.

También ha mutado, como verificó el laboratorio del hospital de Brescia. Actualmente, no parece existir una patología grave ni una circulación grandísima el virus. Los datos de ayer de la Protección Civil miden un incremento de nuevos casos en todas las regiones del 0,1%”, añadió

El médico estimó que “puede decirse que la enfermedad es distinta de antes, pero el virus está ahí todavía”.

Por eso hay que mantener las distancia, usar el barbijo y lavarse siempre las manos. Al menos durante todo el mes de junio. Después podremos razonar sobre el futuro, cuando la epidemia esté bajo control”, completó.

Lo que pasó en Italia

En particular entre marzo y abril, los italianos recibieron el peor castigo si se tiene en cuenta la cantidad de fallecidos y contagiados.

Por ejemplo, Lombardía, una de las regiones más ricas e importantes del país, con capital en Milán, fue víctima de una verdadera hecatombe y ya se especula que la cantidad de muertos es mucho más grande de la que figura en los registros oficiales.

Hasta el momento, Italia acumuló 33.475 muertos y 233.117 contagiados, de los cuales los que están actualmente enfermos se redujeron a 41.367.

Es decir, resulta evidente que la curva epidémica se encuentra en descenso neto desde hace dos semanas.



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