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Coronavirus: la dura actualidad que atraviesa Airbnb a raíz de la pandemia

Un informe alarmó que la empresa podría quedarse sin efectivo en un año. ¿Cuáles son las medidas que adoptó la compañía para ayudar a anfitriones y huéspedes?

15 de Abril 2020
Coronavirus: la dura actualidad que atraviesa Airbnb a raíz de la pandemia

La pandemia global por coronavirus COVID-19 desató un situación impensada para miles de empresas consolidadas a partir de las medidas de prevención adoptadas por los administraciones de los diferentes países alrededor del planeta.

A partir del cierre de fronteras y cancelación de los vuelos comerciales, el sector turístico aparece como uno de los más castigados por la aparición de esta pandemia.

En este contexto, Airbnb, la plataforma online de alquileres temporarios, no sale tampoco ilesa.

En el transcurso de las últimas horas, un detallado informe advirtió que la empresa podría quedarse sin efectivo en un año a raíz del coronavirus.

Pese a recaudar más de 920 millones de euros en una reciente ronda de financiación, los gastos que debe afrontar la firma son elevados y, por tal motivo, el coronavirus aparece en su horizonte como un verdadero enemigo a vencer.

Un informe publicado por Business Insider, que se hizo eco de un trabajo de precisó que “gracias en parte a algunos recortes, Airbnb podría extender su vida más de un año, aunque no mucho si la crisis sanitaria y económica persisten”.

El relevamiento definió como “un alivio” para la compañía la financiación de 920 millones de euros que la empresa recibió.

No obstante, insiste en que la empresa podría quedarse “sin efectivo” en apenas un año de acuerdo a cómo sean afectados sus ingresos y cuánto pueda controlar sus gastos.

Esto se desprende de una interpretación realizada por el medio a cargo de elaborar la publicación, tras analizar las cifras actuales de la empresa.

Uno de los grandes interrogantes surge porque aún no está del todo claro cuánto se prolongará la pandemia e, incluso, cuánto tiempo demandará la recuperación de la economía de los diferentes países y de sectores como el del turismo.

Brian Chesky, CEO y cofundador de Airbnb

La situación es aún más complicada si se tiene en cuenta la gran cantidad de despidos que se registraron en el transcurso de los últimos días, situación que determinó que muchos analistas comenzarán a imaginar una larga recesión económica a raíz de la pandemia.

Más allá de este escenario, Airbnb no debería sufrir mayores sobresaltos. Meses atrás, la empresa fue considerada como una de las firmas más destacadas entre el grupo de startups que cuenta con el respaldo de grandes compañías.

Incluso, por aquel entonces, la empresa analizaba su inminente salida a la bolsa, plan que seguramente deberá aguardar ahora un tiempo para su implementación.

A partir de eso, la empresa decidió golpear la puerta de inversores privados con el objetivo de obtener nuevos fondos.

De este modo, Airbnb confirmó que recaudó unos 920 millones de euros por parte de Sixth Street Partners y Silver Lake, aunque evitó precisar cómo utilizaría ese dinero.

Analistas estimaron que unos 4,5 millones serían destinados por la firma para abastecer un fondo creado para ofrecer subvenciones a sus anfitriones y ayudarlos así a pagar sus hipotecas y alquileres.

Al ser una empresa privada, Airbnb no publica sus cifras oficiales aunque, según las especulaciones de los especialistas, la startup creada en San Francisco reservaría la mayor parte de esos fondos para cubrir el resto de sus gastos de mantenimiento.

El sostén de los rumores

Los trascendidos sostienen que previo a la última financiación, Airbnb contaría con entre entre 920 millones y 2.700 millones de euros en efectivo.

En febrero pasado, el prestigioso The Wall Street Journal publicó que la organización poseía 2.700 millones de euros en efectivo.

La agencia Bloomberg, por su parte, detalló en marzo que Airbnb poseía más de 1.800 millones de euros. No obstante, en ningún caso estaba claro si esas sumas de dinero eran actuales o correspondían a trimestres anteriores.

Según los cálculos realizados por los analistas, a partir de la última recaudación de fondos, la empresa poseería ahora –en el peor de los escenarios- menos de 2.700 millones de euros disponibles.

En cambio, en el mejor de los contextos, Airbnb contaría aún con unos 3.680 millones de euros.

Los gastos fijos

Si bien la cifras son considerables, no representa un año de ingresos para Airbnb.

Por ejemplo, en 2019 la compañía generó ingresos por unos 4.400 millones de euros en ventas, según cifras recopiladas por The Information, The Journal y Bloomberg.

La comparación es importante porque el negocio de la firma fue golpeado por la pandemia. ¿Por qué? Alrededor del 90% de las reservas realizadas en la plataforma programadas para entre el 18 de marzo y el 7 de abril fueron canceladas y existen muy pocas nuevas reservas, según datos de AirDNA, una firma de investigación de la industria.

El problema es que los ingresos de Airbnb se redujeron pero la compañía aún tiene gastos para afrontar como, por ejemplo, miles de empleados, oficinas en San Francisco y el costo de mantener su servicio online que, en el transcurso de 2019, excedieron los ingresos de la firma.

En total, la compañía habría tenido casi 4.700 millones de euros en gastos en 2019, al menos en su EBIDTA.

La especulación

Si se sabe que Airbnb no posee ingresos en este momento y continúa gastando al mismo ritmo que el año pasado, su límite de efectivo equivaldría a sus gastos de EBIDTA, de casi 1.200 millones de euros por trimestre.

En caso de mantener ese ritmo, gastaría los 920 millones de euros que acaba de recibir en menos de 90 días. Y, de acuerdo a esa línea de pensamiento, la caja de la firma se encontraría vacía en solo tres trimestres.

No obstante, especialistas del mercado estimaron que es muy probable que los ingresos de Airbnb no hayan desaparecido por completo.

Pese a que las cancelaciones de servicios se dispararon y apenas hay nuevas reservas, Airbnb todavía mantiene cierta actividad.

Según el CEO de AirDNA, Scott Shatford, algunos clientes que viven en las ciudades más afectadas usaron la plataforma para reservar alojamientos en áreas más rurales para estancias de 30, 60 o incluso 90 días.

"Ese tipo de reservas a largo plazo ahora representan casi la mitad de todas las reservas en el servicio de Airbnb”, remarcó Shatford. Por lo tanto, la compañía aún obtiene ingresos.

Pero además, la compañía redujo sus gastos: frenó su gasto en marketing, congeló las nuevas contrataciones y retrasó el pago de bonos, según publicó el mes pasado The Information.

Incluso, otros analistas vaticinaron que si la firma podría recuperarse más fuerte que nunca en caso de superar con éxito esta crisis.

Qué pasa en la Argentina

Infotechnology intentó ponerse en contacto con la empresa en la Argentina. La agencia de prensa le envió un comunicado en el que la compañía explicó las medidas adoptadas a nivel global para apoyar a los anfitriones y a los huéspedes.

“Si bien es claro que el Coronavirus está impactando en toda la industria de viajes y turismo, creemos que los viajes se recuperarán. Estamos comprometidos a hacer todo lo posible para apoyar a nuestra comunidad en estos tiempos difíciles, y queremos agradecer a todos nuestros anfitriones y huéspedes por su comprensión”, remarcó la empresa en el comunicado.

El informe destaca que “en este momento nuestro enfoque está puesto en apoyar de la mejor manera a nuestros anfitriones, huéspedes, empleados y las comunidades en las que operamos, que se ven afectados por este desafío de salud global”.

“La semana pasada anunciamos varias iniciativas y políticas importantes que esperamos ayuden a mitigar el impacto y la incertidumbre que el COVID-19 está generando. Esas medidas incluyen un fondo de US$ 250 millones para ayudar a los anfitriones perjudicados por las cancelaciones causadas por el COVID-19”, remarcó la nota.

“Además, actualizamos nuestra Política de causas de fuerza mayor. Si un huésped cancela una reserva debido a una circunstancia relacionada con el COVID-19, teniendo un check-in entre el 14 de marzo y el 31 de mayo, le pagaremos al anfitrión el 25% de lo que normalmente recibiría”, detalló la compañía.

En ese sentido, Airbnb explicó que “esto se aplica retroactivamente a todas las cancelaciones relacionadas con el COVID-19 durante este período”.

Este costo será cubierto en su totalidad por Airbnb, y los pagos comenzarán a emitirse en abril. Los huéspedes con reservas realizadas antes del 14 de marzo aún podrán cancelar y recibir un reembolso estándar o un crédito de viaje equivalente al 100% de lo que pagaron”, completó la empresa.



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