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Son emprendedores, tienen menos de 30 y ya recibieron millones

Este año, tres jóvenes argentinos que apostaron al mundo fintech y cerraron rondas de inversión de entre US$ 600.000 y US$ 16.300 millones.

 En América latina, el Banco Interamericano de Desarrollo calcula que existen alrededor de 1.005 startups, todas las cuales valen en total US$ 221.000 millones. En el último tiempo, los inversores internacionales notaron el potencial emprendedores latinoamericanos y lo están apostando todo por su crecimiento. 

De acuerdo a un informe de CB Insights, en el segundo trimestre del año se cerraron un total de 194 rondas de inversión en la región y las startups recaudaron US$ 7.200 millones, una cifra récord en la historia de la región.

En esta línea, las fintech fueron las mejores financiadas y, algunas de las inversiones fueron destinadas a emprendedores argentinos jóvenes. Lo más llamativo es que varias de las empresas de servicios financieros digitales locales son, en su mayoría, dirigidas por emprendedores menores de 30 años.

Y su edad, lejos de ser un impedimento, les permitió conquistar no solo la billetera de los inversores sino los corazones de miles de argentinos y latinoamericanos.

Estos tres emprendedores comenzaron a emprender para resolver problemáticas que ellos mismos veían en el ecosistema financiero de la Argentina y hoy, son considerados diamantes en bruto por los inversores a escala global. 

El argentino de las criptomonedas

 El 27 de julio, Lemon Cash anunció públicamente el cierre de su ronda de inversión Serie A por US$ 16.300 millones, la más alta para una empresa fintech del país. 

La ronda fue liderada por Kingsway Capital y contó con la presentación de otros inversores importantes del sector fintech y emprendedor como Cadenza Ventures, Draper Cygnus, Coinbase Ventures, entre otros.

Además, Andrés Bilbao, el cofundador de Rappi, participó de la inversión. La fintech argentina ofrece servicios de compraventa de criptomonedas a través de una billetera virtual.

Lemon Cash fue fundada por Marcelo Cavazzoli, un joven de 29 años que estudió ingeniería en informática en la Universidad de Buenos Aires. Nació en Neuquén y allí comenzó a emprender con tan solo 16 años desarrollando sitios web que luego vendía a otras compañías.

Marcelo Cavazzoli (29), fundador de Lemon Cash.

Años más tarde, cofundó varias empresas de tecnología como Kaion Tale, Venti y Lemonat y con toda esta experiencia a cuestas, decidió fundar Lemon Cash, su propia fintech cripto.

"Lemon nació porque estaba hace tiempo en la industria cripto y pude ver en primera persona los problemas que tenía el ecosistema: era muy difícil usar las aplicaciones y nosotros queríamos hacer este mundo más accesible", explica el CEO.

 Uno de los últimos lanzamientos de la fintech argentina es su tarjeta prepaga Lemon Card, que fusiona Bitcoin, Ethereum y USDT con pesos argentinos, y los usuarios pueden convertir sus ahorros en criptomonedas en pesos argentinos para comprar productos y pagar servicios.

No tiene ningún costo de mantenimiento y puede ser utilizada tanto para pagar en un restaurante como para realizar una compra e-commerce.

Así luce la plataforma Lemon Cash.

Esta ronda de US$ 16.300 millones -considerada por Cavazzoli como un importante empujón para Lemon Cash- los ayudará a impulsar su acuerdo con Visa para emitir tarjetas prepagas en el último trimestre del 2021.

Hoy, Lemon Cash ya mira más allá de la Argentina gracias al dinero de las inversiones y anunciaron su expansión a Brasil, Chile, Uruguay y Perú. "Brasil es otro de los mercados que tenemos en nuestro radar para continuar la expansión internacional", dice y agrega: "Teniendo en consideración la rápida adopción del mercado criptográfico en la economía de las personas, donde cada vez más se animan a comprar y operar, podemos hablar de otro crecimiento del 100 por ciento en cantidad de usuarios y también en volumen de operaciones para el año que viene, similar a lo que fueron los últimos 12 meses".

Otro país que mira el CEO argentino es El Salvador, el primer territorio que aprobó Bitcoin como moneda de curso legal.

En agosto, viajó personalmente para preparar allí el lanzamiento de Lemon Cash en 2022 y se alió con entidades financieras salvadoreñas para brindarles una solución que concilia Bitcoin contra dólares estadounidenses de manera instantánea.

Los 3 argentinos que ayudaron a instaurar Bitcoin en El Salvador

Esta tecnología sirve, en términos sencillos, para que los precios de bienes y servicios de El Salvador no se vean afectados por la volatilidad del precio de la cripto.

 Lluvia de criptodólares

A principios de julio, la fintech argentina Buenbit dio por finalizada su ronda de inversión Serie A en la que recaudó US$ 11 millones.

Dicha ronda fue liderada por Libertus Capital, un fondo de inversión que se enfoca exclusivamente en la industria blockchain y criptográfica, y contó con la participación de inversores argentinos como Matías Nisenson, emprendedor que recientemente se alió con el inversor Martín Varsavsky para invertir en startups; el empresario Alec Oxenford, reconocido por sus empresas OLX y Let Go; y Nicolás Mindlin, director de estrategia en Pampa Energía.

Buenbit se dedica a comprar y vender activos digitales a sus clientes y son el socio oficial de la criptomoneda estable DAI en la Argentina, una de las opciones más utilizadas por los argentinos para protegerse de la inflación. 

A través de la aplicación móvil de la fintech, es posible invertir pesos y recibir dólares digitales como también recibir ingresos pasivos en DAI.

Federico Ogue.

El creador de la plataforma es Federico Ogue, un joven de CEO de 27 años que, al igual que Cavazzoli lleva el emprender en la sangre: comenzó a su propio negocio de muy joven, precisamente, cuando tenía 13 años.

En 2007, desarrolló un sitio web para vender videojuegos de PlayStation porque en ese entonces "no se podían chipear (sic) las consolas y los originales  eran caros".

"Para mí armar un negocio siempre fue un juego", explica. Once años después, dio sus primeros pasos con la fintech Buenbit con una motivación: "Había pocos vendedores de cripto, poca oferta.

La diferencia entre el precio de compra y el precio de venta era altísima, como del diez al 15 por ciento. Yo quería que el spread sea justo y no se le saque de más al usuario final", cuenta.

En 2018, Ogue se puso en contacto con una fábrica de software para desarrollar un simple sitio web que permita a las personas operar criptomonedas. Luego, decidió escalarlo y empezó a contratar personas para desarrollar la aplicación in-house. 

Federico Ogue.

Desde entonces, destina aproximadamente la mitad de sus ganancias a retener talentos: "La mitad de los fondos de Buenbit prácticamente se van al equipo de tecnología. Tenemos un total de 135 empleados, de los cuales 40 son desarrolladores y dos son expertos en Solidity", enumera.

Tras la primera inyección de capital, Ogue planea impulsar las operaciones de su startup en Perú, Colombia y Brasil y llevar los cripto dólares a todos aquellos países que sufren de inflación. Además, el emprendedor argentino planea contratar empleados en el mercado local y en toda América latina.

"Uno disfruta de lo que hace por la misión que tenemos. Queremos ayudar a la gente a través de las criptomonedas", concluye.

 Pagos sin fronteras

Rebill es una plataforma utilizada por pequeñas, medianas y grandes empresas como panel y entorno programático para vender sus productos o servicios a través de canales digitales.

La herramienta funciona con servicios de automatización e integra otros servicios financieros y sistemas como CRM (administración basada en la relación con los clientes), ERP (sistema de planificación de recursos empresariales) y también aplicaciones de terceros.

Por otro lado, el diferencial de Rebill es que permite a las multinacionales operar en distintos países y recibir pagos a escala global en un mismo lugar.

"Es importante destacar que una empresa para cobrar en distintos países y obtener una solución que conserve su marca, debe integrar al menos tres a seis servicios de terceros como pasarelas de pago, herramienta de gestión de clientes y procesos corporativos. Esto implica 250 horas de desarrollo por integración a  medida, lo que equivale a costos de entre US$ 37.500 y US$ 75.000", dice Nahuel Candia, el emprendedor de 27 años que fundó la empresa.

A la derecha, Nahuel Candia, el fundador de Rebill junto a su socio Ariel.

"Antes una compañía para poder operar en más de dos países necesitaba invertir de seis meses a un año en desarrollo y al menos US$ 200.000 en certificación de seguridad para procesar tarjetas de crédito", explica el joven programador, que aprendió de manera autodidacta cuando tenía 14 años.

En la actualidad, su exitoso modelo atrajo inversores y fue seleccionada en el programa Startup Chile Ignite y ya llevan recaudados US$ 139.000. 

Antes de fundar Rebill, Candia creó dos empresas que también tuvieron éxito en el mercado pero encontró un nicho mejor que no estaba siendo explotado y lo dejó todo para fundar la fintech.

La primera fue Ando. la, una startup que fue adquirida por Moova, la empresa argentina de logística de última milla que factura $200 millones al año. Moova trabaja como un agregador de empresas de logística que registran su flota y utilizan la plataforma para realizar entregas de última milla aprovechando su capacidad ociosa y Ando.la fue un vertical de negocios clave para su expansión en la Argentina, Chile y Uruguay.

En segundo lugar, fundó en 2014 Shovel Apps, una empresa de tecnología que ofrece una plataforma e-commerce a emprendedores y a empresas para vender productos.

Esta startup recibió US$ 650.000 de Google pero, trabajando en Shovel Apps, Candia se dio cuenta que existían problemáticas por resolver en el mercado y una de ellas era automatizar el proceso de cobros y pagos para dejar de facturar manualmente. 

Así fue como se le ocurrió la idea de fundar su propia fintech y, hoy, tiene presencia en la Argentina, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay, cuentan con más de 300 clientes registrados en la plataforma y esperan facturar US$ 600.000 en 2022. 

¿La mayor aspiración de Candia como joven emprendedor? Escalar agresivamente a nuevos países. "Con la pandemia vimos surgir muchos negocios, y con la cantidad de comercios que se registraron en nuestra plataforma, logramos crecer hasta diez veces en los primeros meses", sostuvo Candia.


Esta nota fue publicada en la edición 272 de la revista Infotechnology.

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