La crisis de Apple

Fundó una empresa millonaria a los 21, lo echaron y volvió para convertirse en ícono: la historia de Steve Jobs que pocos conocen

Estuvo alejado de su empresa durante 11 años. Por qué se fue y cómo se gestó su regreso para transformar a Apple en una de las empresas más importantes de la historia.

En 2021 se cumplen diez años del fallecimiento de Steve Jobs, cofundador de Apple. Su vida, visión y creatividad son fuente de inspiración para muchos y es considerado uno de los grandes genios del siglo XXI. Por otro lado, su personalidad combativa también le dio más de un dolor de cabeza a quienes tenían que trabajar a su lado. Sin embargo, pocos saben que, a pesar de ser uno de los grandes artífices del éxito de la empresa de la manzana, él pasó más de una década exiliado de su creación tras ser echado de la firma.

Para llegar hasta esa crisis primero hay que remontarse a 1976. Ese año, Jobs, de 21 años, y Steve Wozniak comenzaron a trabajar en el garaje de la casa de los padres del primero de ellos. Se habían conocido durante una pasantía de verano en Hewlett-Packard y se reencontraron poco tiempo después. Wozniak estaba construyendo una pequeña computadora, solo como hobby, pero Jobs vio el potencial del negocio y decidieron asociarse.

En un principio lanzaron la Apple I, que se trataba de una placa madre con un procesador y memoria, apuntado más bien a entusiastas de la tecnología. Al mismo tiempo, Jobs se reunía con inversores para contarles sobre el futuro de las computadoras personales. Fue así que convenció a Mike Markkula, quien invirtió US$ 250.000 para convertirse en socio. De esta manera Apple nació oficialmente en 1977. El primer CEO de la compañía fue Michael Scott, un conocido del inversor, que no confiaba en la poca experiencia y disciplina de Jobs para el cargo.

Empieza el conflicto

La firma lanzó la Apple II y III que pisaron fuerte dentro del mercado corporativo, sin embargo, Jobs tenía el ojo puesto en la interfaz gráfica de usuario (GUI, por sus siglas en ingles), que le daban el aspecto al interactuar que hoy conocemos en las PCs. Equipó con esto a la computadora personal Lisa, pero fue un desastre de ventas. Lo mismo hizo con la Macintosh y, aunque no tuvo mala performance, no logró quebrar el liderazgo de IBM. Entonces, surgieron las rispideces entre Jobs y el directorio.

John Sculley, entonces CEO de Apple, quería supervisar más de cerca al cofundador y encargado de los proyectos. En tanto, Jobs intentó orquestar un golpe en el board para echarlo, no obstante no lo acompañaron y decidió alejarse de la empresa en 1985. No se quedó de brazos cruzados, sino que utilizó US$ 12 millones de su bolsillo para fundar una nueva startup de computación, NeXT.

Steve Jobs junto a Sculley, entonces CEO, y Wozniak. Foto: AP

Por su parte, Apple hacía agua. Comenzó a lanzar productos caros que no lograban buenas ventas, como el asistente digital Newton. A Sculley lo sucedió el alemán Michael Spindler en 1993 y tres años más tarde Gil Amelio ocupó el puesto. La compañía no encontraba el rumbo y acumulaba un desplome constante en las ventas. Amelio recurrió al único que sabía que podía salvarlos.

El regreso

A fines de 1996, la empresa de la manzana anunció la adquisición de NeXT por US$ 429 millones y el regreso de Steve Jobs tras 11 años. Sin embargo, el emprendedor quería estar a la cabeza. Por eso, en julio del año siguiente convenció al Directorio para que echaran a Amelio y lo nombraran a él como director ejecutivo. ¿Cómo lo logró? Había conseguido una inversión de US$ 150 millones por parte de su eterno rival, Microsoft.

Bajo la dirección de Jobs comenzaron los lanzamientos que conocemos hoy en día. En 1998 presentaron la iMac, que vendió 800.000 unidades en solo cinco meses. Un año después salió al mercado el iBook, que replicaba su éxito pero en el segmento de las laptops. En 2001 dio un paso en el negocio de la música con el lanzamiento del iPod, que luego sería acompañado con el iTunes Music Store en 2003. Entre ese año y el 2006, las acciones de Apple subieron de US$ 6 a US$ 80.

Rivales y aliados: Bill Gates fue clave en el regreso de Steve Jobs a Apple.

Dos de los grandes movimientos de la empresa se llevaron a cabo entre 2006 y 2007. Primero incorporó los procesadores Intel a la MacBook Pro y la nueva iMac, lo que abarataba los costos y solucionaba un problema que la firma arrastraba desde su época de exilio. Y el lanzamiento del iPhone, cuyo proyecto se inició en 2004, con más de 1 millón de unidades vendidas en dos meses y medio.

Jobs falleció en octubre de 2011 producto de un cáncer de páncreas que le habían diagnosticado en 2003. Su última aparición en público fue en junio de ese año cuando propuso un nuevo campus de Apple, el cual abrió sus puertas en 2017. En agosto de 2020, Apple alcanzó una valuación de US$ 2 billones, algo que no podría haber sucedido sin aquel regreso en 1996. 

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