Startups de triple impacto

Este argentino busca unir a 100 empresas que quieran "salvar el mundo": qué propone

Las empresas de tecnología de triple impacto, destacadas por generar empleo, riqueza e innovación, atraen a inversores no solo en la Argentina sino en toda la región. Qué hacen y cuál es el plan de Daniel Tricarico para convertirlas en rentables.

Las empresas de triple impacto forman parte de una nueva economía sustentable. 

Se trata de firmas de tecnología que venden soluciones tecnológicas, sustentables y de alto impacto para la sociedad actual y, a la vez, son capaces de generar empleo, riqueza e innovación. De estos tres últimos puntos deriva su calificación de "triple" impacto.

Ya existen casos en la Argentina de estas empresas y, por eso, también los inversores comenzaron a interesarse por ellas

Daniel Tricarico, emprendedor y empresario argentino.

Por ejemplo, Daniel Tricarico, un emprendedor argentino radicado en Chile, busca acelerar a más de 100 startups de triple impacto a través de Impact Latam, una aceleradora enfocada en este segmento que opera en América latina.

Precisamente, el argentino quiere captar emprendedores de triple impacto que estén dando sus primeros pasos en el ecosistema pero que ya hayan tenido éxito en el mercado con un primer producto o servicio.

Para aplicar al programa de aceleración, es posible hacerlo en un formulario pero hay que cumplir con una serie de requisitos: la startup debe resolver un problema social; deberá ser una idea original; tener dedicación full-time al emprendimiento; contar con una solución tecnológica; tener potencial para escalar; ventas comprobables; y foco de crecimiento en la región.

"Nuestro programa de aceleración son pagos y poseen una duración de 16 semanas durante las cuales potenciamos juntos tu emprendimiento para hacerlo crecer y escalar en la región", detalla la aceleradora en el formulario.

Tal como dijo el emprendedor, ser acelerado por Impact Latam tiene un costo inicial y los cupos son limitados: cuesta desde US$ 650 al mes, dependiendo el estadío y necesidades del emprendimiento.

¿Cuál es el beneficio? Tricarico promete acompañar el crecimiento de las empresas y captar fondos de inversión que quieran invertir en una primera ronda semilla e inversores ángeles. Paso seguido, el empresario se encargará de ayudarlas a escalar en la región y a expandir su modelo de negocios a otros países.

Por otro lado, en el marco local, también existen grandes grupos inversores que siguen a las startups argentinas que se dedican al triple impacto. Este es el caso del holding Grupo Sancor, que invierte hace más de 15 años en este vertical.

"La gestión está basada en una estrategia de largo plazo y las metas trascienden al negocio, lo que nos permite detectar oportunidades, tendencias y riesgos", cuenta Betina Azugna, gerente de RSE de Sancor Seguros, en diálogo con Infotechnology.

Startups de triple impacto: casos de éxito

Aunque el riesgo de emprender es demasiado alto en la Argentina, los emprendedores de triple impacto lo dejan todo para dejar su granito de arena y cambiar el país.

Silvia Torres Carbonell, directora del centro de emprendedores e innovación en IAE Business School. 

"Hoy vemos en el país esta tendencia muy positiva en los emprendedores. La innovación es el mejor antídoto contra la pobreza y el debate es cómo ser sostenible y promover al mismo tiempo un desarrollo inclusivo", reflexiona Silvia Torres Carbonell, directora del centro de emprendedores e innovación en IAE Business School. 




En este contexto, ya pueden encontrarse varios casos de startups que enfocan su modelo de negocios a este tipo de soluciones.

Pachama

La startup argentina de triple impacto más popular -no solo en el país sino a escala global- es Pachama, una firma que vende bonos de carbono y atrajo a grandes compañías como Amazon, Microsoft y Google.

El modelo de negocios de Pachama se basa en vender bonos de carbono. Una vez que la empresa los adquieren, la startup planta un árbol en un bosque y transmite su crecimiento en tiempo real a través de imágenes satelitales.

Diego Sáez Gil, CEO y cofundador de Pachama.

"La idea de nuestra empresa fue usar las últimas tecnologías disponibles para hacer todos estos procesos más eficientes y que, así, vaya más dinero de las empresas a bosques. Es como un Mercado Libre de bonos de carbono, donde hay compradores y vendedores. Nosotros hacemos que se encuentren en esta plataforma y eso permite que quien tenga un bosque en Perú, Congo, Indonesia, etcétera pueda conectarse con una empresa que quiera comprar bonos", explica Diego Sáez Gil, CEO y cofundador de Pachama, oportunamente a Infotechnology.

Mamotest

Un segundo caso es Mamotest, la primera red integral de tele mamografía. La empresa comenzó a operar en 2012 con una inversión inicial de US$ 1 millón y ya instalaron centros modernos con tecnología de punta en distintos puntos del país.

Además, crearon un ecosistema online que integra los análisis de los mamógrafos para que los especialistas en Buenos Aires tengan un acceso rápido a un diagnóstico.

Una vez que las mujeres se realizan los estudios, se envían a especialistas en Buenos Aires y se devuelven los resultados en menos de 24 horas.

Guillermo Pepe, fundador de Mamotest.

De esta forma, se creó una moderna red de telemedicina que demostró un negocio tangible: "Tenemos un modelo de negocios que es financieramente sostenible en el tiempo, que genera un impacto social a través del ahorro estatal y comunitario y que, además, salva vidas", contó Guillermo Pepe, creador de Mamotest, a Infotechnology años atrás. 

En resumen, el modelo de negocio es bastante simple: los diagnósticos se cobran a los seguros médicos, obras sociales y prepagas.

Indigo

Se trata de una startup argentina que ofrece servicios al agro argentino. Ofrecen a los productores locales servicios de big data, inteligencia artificial, biotecnología y servicios satelitales que prometen incrementar la rentabilidad de los cultivos. 

Para preservar la biodiversidad de los suelos, apuestan a la agricultura regenerativa y, para esto, desarrollan productos biológicos para el tratamiento de semillas.

Darío Maffei, CEO de Indigo.

Indigo fue fundada en 2016 por emprendedores argentinos que decidieron hacer del triple impacto una filosofía: "Queremos mantener la rentabilidad de los productores generando prácticas que contribuyan con la disminución del cambio climático. Para esto, tenemos un equipo interdisciplinario de profesionales comprometido en la investigación de la microbiología, la ciencia de datos, el agtech y las oportunidades financieras en la industria", explica Darío Maffei, CEO de Indigo en América Latina.

Ya tienen oficinas en Brasil, India, Estados Unidos e India. En tanto, el mercado de América del Sur representa el 40% de los ingresos de la empresa y ya recibieron inversiones por US$ 1.100 millones.

Widergy

Gustavo Casaforte, Widergy.

Gustavo Casaforte trabajó 17 años en una consultora tecnológica para luego dejarlo todo para emprender.

Con una inversión de US$ 200.000, fundó en 2017 una startup de soluciones tecnológicas para la industria de energía.

El principal desarrollo de Widergy es una plataforma de software en la nube que ya utilizan distribuidoras de electricidad como Metrogas, Edenor, Edelap, Edesa, entre otras

"El sistema lo personalizamos según el requerimiento de la empresa. Cuando ves Edenor digital, nosotros estamos atrás. Ya tenemos más 2 millones de cuentas de usuarios registrados en nuestras plataformas", dice Casaforte.

Está montada en la nube de Amazon Web Services, el servicio de computación en la nube de Amazon, lo que permite sumar oficinas virtuales, chatbots y agentes de atención.

Su objetivo final es evitar que las grandes distribuidoras argentinas mal gestionen la energía: "Interactuamos con los recursos naturales y con el cuidado del medio ambiente. Es crítico que la organización sea de triple impacto y esto las empresas argentinas lo están entendiendo. La energía es, por lejos, el principal aportante a la huella de carbono", explica el emprendedor.

Por otro lado, uno de los proyectos más innovadores de la startup es un medidor inteligente con internet de las cosas que permitirá a sus clientes tomar lecturas del uso de la luz desde la misma plataforma, sin necesidad de mover capital humano.

En el caso que alguien intente vandalizarlo, el medidor tiene un precinto rojo que, en el caso de romperse, alerta automáticamente.

"Aunque es difícil emprender en la Argentina, la cultura emprendedora es fantástica y el recurso humano es inmejorable. En los últimos tres años, trabajamos en el desarrollo de producto y en 2021 planeamos regionalizarnos en cuatro países para avanzar. Queremos continuar invirtiendo en soluciones robustas de internet de las cosas", adelanta el emprendedor, que estima facturar más de $250 millones en la Argentina en 2021.


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