Capacitación 3.0

En plena pandemia, capacitaron a más de 250 personas que hoy trabajan en empresas como Mercado Libre, Globant y Etermax

Santiago Scanlan creó Plataforma 5, el primer Coding Bootcamp de la Argentina para ayudar a los alumnos a insertarse laboralmente como programadores.

"Yo quería aprender a programar y no encontraba una buena manera de hacerlo", cuenta  el emprendedor Santiago Scanlan. "Trabajaba en marketing, pero la industria tecnológica me tiraba mucho. Así que quería aprender a programar, pero no encontraba ningún camino claro que me llevara de cero a un primer trabajo. Empecé con cursos online, pero estaba todo muy disperso y ningún curso te llevaba a un nivel realmente laboral".

Fue entonces que conoció los Coding Bootcamps que estaban surgiendo en Estados Unidos. "Eran cursos súper intensivos de 4 meses de duración, de lunes a viernes, 10 horas por día, que te llevaban de cero a un primer trabajo, con 100% de efectividad", cuenta. "Me acuerdo que uno en su sitio ponía: ‘99% de inserción laboral de nuestros graduados, US$ 105.000 dólares de salario anual promedio'. Vi eso y me estalló la cabeza".

Pero para Sergio, en aquel momento, era muy difícil irse a los Estados Unidos a hacerlo, "porque era carísimo y había temas de visa, así que decidí traer el formato a la Argentina. Quería aprender a programar y terminé fundando una escuela de programación", expresa orgulloso.

Así nació Plataforma 5. En aquel momento, el emprendedor no necesitó invertir dinero para comenzar con su emprendimiento. Todo su crecimiento se realizó en base a reinvertir lo que generaban los cursos, enfocándose siempre en darle cada vez más valor a sus alumnos. 

"Nunca levantamos capital. Lo que sí invertimos fue muchísimo tiempo y esfuerzo. Cuando empecé el proyecto no sabía programar, de hecho, no tenía ni la menor idea del mundo IT, así que convencí a un amigo que era ingeniero informático y se sumó al proyecto. Empezamos siendo dos, trabajando cada uno desde su casa, y en cinco años ya somos un equipo de 30 personas en pleno crecimiento".

La empresa estima facturar US$ 120 millones al finalizar 2021, un crecimiento del 100% en comparación con el 2020. "Esperamos duplicar esa cifra el próximo año", sostiene.

"El primer curso lo dimos en una terraza de un coworking porque nos cobraban menos, sobre una mesa de ping pong, usando la tele de casa como pantalla y los días de lluvia se suspendía la clase", narra con cierta nostalgia quien ahora cuenta con una estructura que en plena pandemia capacitó a 250 personas que terminaron su carrera y están trabajando como programadores en empresas, nacionales y multinacionales, de primer nivel como Mercado Libre, Globant, JP Morgan, Navent, Etermax, Oracle y Accenture, entre muchas otras tanto en la Argentina como en otros países.

"El objetivo que nos propusimos desde el inicio, y que venimos cumpliendo año tras año es lograr que todos nuestros graduados consigan trabajo al terminar", explica Scanlan. 

Para ello, el plan formativo consiste en dos etapas: Un curso introductorio corto, que empieza desde cero y está pensado para ver si al interesado le gusta la programación. 

Y el Coding Bootcamp, un curso avanzado, full time, para quienes se entusiasman y deciden dar el salto y aprender a programar a nivel profesional. Para iniciar el curso introductorio en Plataforma 5 sólo se necesita una computadora de cualquier tipo. 

Durante el último mes del Coding Bootcamp el alumno realiza una práctica profesional junto a empresas partners, desarrollando software de la misma manera cómo lo va a hacer cuando consiga su primer trabajo.

Santiago Scanlan, fundador de Plaaforma 5.

Hacer frente a los obstáculos

Durante el desarrollo del proyecto, fueron surgiendo muchísimos obstáculos, "como en todo emprendimiento", destaca Sergio. 

"La idea original era traer una franquicia de un Coding Bootcamp americano. Negociamos con ellos durante varios meses, pasando una serie de pruebas que nos hicieron, hasta que finalmente nos dieron el ok. Descorchamos un champagne esa noche, pero a las dos semanas cambiaron de estrategia, cancelaron todas las franquicias, y el acuerdo se cayó. Volvimos casi a foja cero y ya habíamos renunciado al trabajo. Teníamos dos opciones: bajar los brazos, o seguir y crear nuestro propio Coding Bootcamp"

Decidieron seguir adelante y hoy Plataforma 5 es uno de los Coding Bootcamps líderes en América latina.

El otro gran obstáculo que tuvieron fue el formato y el precio: "Hacer nuestro Bootcamp te cambia la vida, porque te inserta a trabajar en la industria tecnológica, con trabajo infinito y sueldos espectaculares, pero es difícil porque tenés que dejar todo durante cuatro meses, y a mucha gente le da miedo", explica.

 "Por otro lado, el precio es de casi US$ 4.000, y si bien tenemos muchas opciones de financiación para que quien no tenga la plata pueda estudiar con nosotros y empezar a pagarlo recién cuando consigue trabajo al terminar, la idea de ese monto también suele ser un freno. Afortunadamente a medida que nuestros graduados terminan y consiguen trabajo, van difundiendo lo efectivo que es el curso y el boca en boca se hace cada vez más fuerte".

Con el diario del lunes

Plataforma 5 prioriza el contacto humano con sus alumnos, "tanto al principio, cuando eran cursos de 5 personas, como ahora que tenemos de 50", asegura Scalnan. 

"Ese es nuestro gran diferencial en el fondo, no importa cuánto crezcamos, en Plataforma 5 siempre ponemos primero a la gente, y nos importa mucho construir un vínculo de afecto con quienes pasan por nuestra institución".

Sin embargo, hay cosas que hubieran hecho de manera distinta. "Tendría que haber salido más activamente a contarle al mundo lo que estábamos haciendo", remarca. 

"Durante mucho tiempo sentí que el curso no era todavía lo que quería que fuese, así que nunca fui muy de hacer autobombo en redes sociales y demás. Más tarde vinieron otros Bootcamps, sí hicieron mucho más ruido y se llevaron mucha atención, a pesar de que nosotros ya lo veníamos haciendo hacía años", lamenta.

De cara al futuro, Sergio quiere que Plataforma 5 siga creciendo orgánicamente, "totalmente enfocados en mejorar la calidad de nuestros cursos y asegurar la inserción laboral plena de nuestros graduados", enfatiza. 

"Estamos agregando etapas formativas a nuestros cursos para egresar programadores con mejor nivel todavía, y avanzando en una mayor integración con empresas de la industria. Miramos siempre a largo plazo y si seguimos creciendo como lo venimos haciendo, en un par de años vamos a ser un peso pesado".

Según dice su fundador, "la pandemia fue una bendición para Plataforma 5". Trajo desafíos enormes que obligaron a cambiar el modelo de negocios en tiempo récord. Antes daban todos nuestros cursos de manera presencial en Buenos Aires, y con la pandemia tuvieron que reconvertirse al formato online en pocas semanas, "pero lo pudimos hacer, y hoy estamos formando programadores en toda América Latina", cuenta. 

"De no haber existido una pandemia probablemente nunca nos hubiéramos animado a cambiar todo el formato a educación online, pero pusimos muchísimo esfuerzo en mejorar la dinámica educativa para que el formato online fuera incluso mejor que el presencial, así que el desafío nos terminó fortaleciendo".

Enseñar a pescar

Por último, Sergio expresa: "Lo que más me motiva es el impacto social que tenemos cuando le enseñamos a programar a la gente y logra insertarse en la economía del siglo 21, y se salva económicamente de por vida. Tenemos muchísimos graduados que venían de estar desempleados o hacer changas, y que hoy trabajan en empresas líderes de la industria tecnológica. Si bien nuestros cursos tienen un precio significativo, buscamos que lo económico nunca sea una traba para todo aquel que ponga esfuerzo en el estudio y tenga la determinación para formarse como programador o programadora"

Plataforma 5 no da becas, pero sí financiamiento a quienes lo necesiten. "Esta es una forma de tener un impacto sustentable, porque de lo contrario dependeríamos de donaciones o de la caridad para seguir operando", asegura el emprendedor. 

"Creemos profundamente en el potencial de las personas y confiamos en quienes demuestran compromiso, así que recibir un financiamiento y tener la capacidad de repagarlo después con tu propio trabajo genera autoestima, algo que es indispensable recomponer en la sociedad. En resumen, creemos en no dar pescado, sino enseñar a pescar", concluye. 

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