Emprendedores

Dejaron su trabajo en una multi y para mantenerse se pusieron a dar clases: sin querer encontraron un negocio de $ 237 M

Dos amigos de la facultad comenzaron dando clases de programación y ahora tienen un instituto, EducaciónIT, con más de 450 profesores y 250 cursos.

Sebastián Sanga y Sebastián Divinsky eran compañeros de la carrera de Ingeniería en Sistemas en la UTN. Juntos tuvieron su primera experiencia como emprendedores. En 2004, iniciaron una proyecto que se adelantó a las apps de delivery, donde la gente podía pedir comida por internet a través de una página web. Ellos trabajaban como desarrolladores Java y lo implementaron en la zona de microcentro. Pero por esa época, los locales no tenían internet, se manejaban con un pager y le daban poca prioridad al delivery, lo que hizo que el proyecto tuviera corta vida.

En paralelo, para afrontar los gastos, los dos amigos comenzaron a dar clases de programación de forma independiente y ante la falta de materiales, generaban los propios contenidos. "Empezamos a notar que los alumnos pedían por nosotros. Entonces decidimos montar un primer instituto con dos aulas y arrancamos. A los tres meses ya habíamos tenido que mudarnos a un edificio con cinco aulas", recuerda Divinsky y explica que en ese momento decidieron centrar su propuesta en la idea de "aprender haciendo".

"En este rubro en particular no hay gente que se dedique solo a la docencia, son profesionales que trabajan en la industria. Es lo que los alumnos más valoran, tener un colega que te prepara para el mercado laboral. Semejante a cuando entrás a una empresa y te coachean", continúa Divinsky y asegura que si bien ninguno de los dos tenía preparación, sí contaban con experiencia de haber sido mentores de otros compañeros de trabajo. La idea era compartir la experiencia profesional.

La decisión de dejar el mundo en relación de dependencia, igualmente, no fue sencilla. Ambos venían de trabajar en compañías que tenían buenos sueldos y beneficios, pero la llama emprendedora fue más fuerte. "A mí me gustaba el concepto de poder tomar mis propias decisiones; poder tomar esa libertad de invertir en mi tiempo, ser mi propio jefe. Me costó igualmente tomar la decisión de renunciar, yo ganaba U$S 3500 y tenía una responsabilidad regional", menciona Divinsky y explica que con los ahorros de los dos en ese momento pudieron invertir US$ 30.000 para arrancar y fueron creciendo a pasos más lentos, pero firmes.

Así, fueron sumando más áreas de tecnología para las clases y dejaron el rol frente al aula para pasar a dirigir el equipo que de a poco fue creciendo hasta lo que es hoy, que cuentan con un staff de 450 instructores. Además, EducaciónIT ofrece más de 250 cursos entre los cuáles se destacan cursos de Programación y Desarrollo, de Infraestructura, de Marketing Digital, de UI /UX, de Bases de Datos, de IoT y hasta de Blockchain.

En palabras del emprendedor, la clave para que los alumnos los eligieran estuvo en ofrecer capacitaciones por módulos, permitiendo a cada uno elegir el nivel específico que necesitaba trabajar.

En 2010, dieron el salto hacia la educación a distancia con desafíos tanto durante como después de clase. "Pensamos un modelo iterativo de dar para resolver, corregir, encontrar problemas y encontrar la solución en grupo. Implementamos pair programming, programación en parejas, que permite ayudarse, corregirse, y dar con códigos más limpios y libres de errores", dice el fundador.

Esto les permitió comenzar a otorgar franquicias y así llegar a tener presencia en 12 ciudades de la Argentina, y en países como Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica y España. "Estamos en desarrollo en toda América latina, pero la competencia se volvió más fuerte con cursos de todo el mundo. Todos competimos en lo mismo. Incluso los españoles logran bajar sus costos y hoy hay mucha oferta", plantea pero aclara que lograron llegar a un estándar de calidad alto y ofrecer una bolsa de empleo con más de 3000 publicaciones. "Todo lo hacemos orientado a la empleabilidad. Tenemos un departamento de talento que hace trabajos más a mano para vincular egresados con empresas. Incorporamos mucha ayuda a alumnos en la mejora de sus perfiles profesionales. Les ordenamos sus redes sociales, los asesoramos y los preparamos para entrevistas", agrega Divinsky.

Con unos 30.000 alumnos activos hoy, para este año tienen como objetivo afianzar su presencia regional a través de las franquicias, y seguir apostante por la prespecialidad en cuanto las condiciones sanitarias lo permitan.

En cifras

  • Fundación: 2005. 
  • Inversión inicial: US$ 30.000. 
  • Facturación 2020: $ 237 millones 
  • Cantidad de profesores: 450 


La versión original de esta nota se publicó en el número 327 de Revista Apertura. 

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