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Waterfall, la estrategia de negocios que usan Toyota y Microsoft para ganar millones: cómo funciona

Para qué sirve la metodología Waterfall y cómo funciona. 

28 de Septiembre 2020
Waterfall, la estrategia de negocios que usan Toyota y Microsoft para ganar millones: cómo funciona

La metodología Waterfall es un proceso de desarrollo de software que enfatiza la progresión lógica de los pasos a seguir a lo largo del ciclo de vida del desarrollo de software (SDLC). El proceso de desarrollo a menudo se compara con los pasos en cascada de una cascada incremental. Fue introducida por primera vez en 1970 por el Dr.  Winston W. Royce. La introducción de nuevas metodologías, como Agile o Kanban, hizo que la metodología Waterfall o en cascada cayera fuertemente en popularidad.

Para qué sirve la metodología Waterfall

Este método sirve para organizar el flujo de trabajo en la gestión de proyectos mediante una serie de fases distintivas. Se adopta un enfoque de gestión lineal en el que los requisitos del cliente se recogen al principio, y luego se crea un plan secuencial. La siguiente fase sólo puede comenzar una vez que se haya completado la actual.

Microsoft 365 permite diseñar y gestionar proyectos Waterfall utilizando Microsoft Project. La compañía de Bill Gates brinda herramientas para visualizar datos, posibilita la comunicación entre los miembros del proyecto e identifica fallas y errores de manera sistemática para proteger el desarrollo. Cuando el modelo de la cascada se aplica con éxito, el desarrollo fluirá sin problemas hacia abajo (similar a una cascada), a través de varias etapas. Estas típicamente varían en número de 5 a 7 fases.

Por qué sigue vigente al día de hoy

A pesar de que muchos equipos adoptaron los enfoques más fluidos y pregonaron su muerte, Waterfall sigue teniendo su lugar. Según una investigación del Instituto de Gestión de Proyectos del año 2017, el 51% de las organizaciones todavía utilizan Waterfall.

Si bien su foco siempre fue la programación, la naturaleza lógica de la metodología de Waterfall tiene sus ventajas cuando se trata de la gestión de proyectos en el desarrollo de programas informáticos.

Actualmente, continúa siendo un enfoque útil y sencillo para ciertos tipos de proyectos. Planificar los recursos para la cascada es generalmente más fácil ya que se sabe exactamente cuándo comenzará y terminará todo.

Los requisitos definidos disminuyen el margen de creatividad y, con el tiempo, esta metodología se volvió costosa: cualquier error que se escriba al principio del proyecto puede crear problemas masivos para el código posterior. Esto hace que arreglar ese código consuma mucho tiempo. Por esta razón, es difícil aplicar la cascada a proyectos grandes y con una mayor complejidad. En la mayoría de los proyectos, se pone mucho esfuerzo en la documentación y no en la construcción del producto.

Por otro lado, los costos se definen desde un principio y la planificación temprana garantiza una base sólida para diseñar componentes que puedan integrarse sin problema con los sistemas externos. Los clientes que prefieren fechas específicas de inicio y fin apreciarán Waterfall ya que este modelo les permite saber la fecha exacta en la que tendrán su producto en sus manos. Si el cliente no quiere involucrarse en el proceso de desarrollo y simplemente quieren participar en un principio, el método de cascada es el adecuado.

En 2009, la compañía Toyota lo utilizó para impulsar su transición a lo digital. Cada vez más las empresas debieron volcarse al software y a los sistemas de control automático de fallas. La empresa japonesa de autos utilizó la metodología en cascada para diseñar fases diferenciadas y no olvidarse de ningún requisito. Luego se volcaron a la metodología Agile. 

Cuáles son las etapas para que el modelo de cascada se aplique con éxito

1. Análisis de requerimientos: en una primera etapa, se reúnen los requisitos detallados del sistema de software para el cliente. Básicamente, se define qué debe hacer la aplicación. 

2. Diseño del sistema: se elige un lenguaje de programación como PHP, Java, .net, Python, entre otros. También se elige el tipo de base de datos dependiendo de lo que se necesita: si es una base de datos relacional se utiliza MySQL o SQL y no relacionales como mongoDB, por ejemplo. 

3. Implementación: se escribe el código y comienza a construirse el software. 

4. Prueba y validación del sistema: se prueba el software en cuestión y se confirman las especificaciones. Los testers identifican errores y problemas dentro de la aplicación para mejorarla. 

5. Despliegue: en este paso, la aplicación se desplegará en el respectivo entorno vivo. El cliente recibe su producto y comprueba que está en línea con sus requisitos establecidos al principio. 

6. Mantenimiento: la aplicación ya está lista y fue lanzada al mercado. El cliente pide cambios o nuevos features mientras que los desarrolladores la mantienen actualizada. 

Cuándo conviene aplicar la metodología Waterfall

  • Los requerimientos del cliente no cambian frecuentemente.
  • La aplicación no es grande ni complicada.
  • Los requisitos se especifican y son claros.
  • El proyecto en sí es corto o tiene un marco temporal específico.
  • El entorno de desarrollo es estable.
  • Los recursos están adecuadamente capacitados y disponibles.
  • Las herramientas necesarias y las técnicas utilizadas son estables, y no dinámicas.


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