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¿Se cayeron? Cómo afectó la "crisis cambiaria" a los home banking

Fuentes técnicas confirmaron problemas en los sistemas de cara a los clientes. Qué paso. Las particularidades de la Argentina. Por SEBASTIÁN DE TOMA - 30 de Agosto 2018
¿Se cayeron? Cómo afectó la "crisis cambiaria" a los home banking

Con el salto que pegó el dólar, que llegó a los $42 en algunos bancos comerciales y cerró el día por encima de los $38 según el Banco Nación, las páginas web, los home banking y las Apps móviles se vieron profundamente afectadas.

Si bien ninguna entidad salió a reconocer los inconvenientes, fuentes técnicas del sector reconocieron que tanto bancos comerciales privados –locales y extranjeros-- como públicos experimentaron problemas diversos, desde cuestiones en las operaciones hasta caída total de los sistemas, por la sobrecargas de ingresos. Además, las quejas arreciaron en las redes sociales. Con el correr de las horas, las situaciones puntuales se fueron solucionando.

Desde el punto de vista técnico, las razones para que las web o las Apps fallen pueden ser varias. Fernando Menegazzo, el director de tecnología de NUUP –empresa dedicada a desarrollar soluciones tecnológicas--, explica que hoy tanto los portales con los aplicativos son “API-centric”: esto quiere decir que todos los sistemas se ejecutan llamando a una API, Interfaz de programación de aplicaciones (por su sigla en inglés), que es “un conjunto de subrutinas, funciones y procedimientos (o métodos, en la programación orientada a objetos) que ofrece cierta biblioteca para ser utilizado por otro software como una capa de abstracción” (resume Wikipedia). O sea, son pequeños programas, alojados en un servidor o la nube, a las que “llama” el sistema cuando quiere ejecutar una función.

“Las API son las que hacen el trabajo pero los problemas pueden surgir en lo visual, que puede ser por un inconveniente con el hosting. Todo reside en la ‘carga’, en la cantidad de consultas al mismo tiempo, pero eso no necesariamente impacta en el frontend [es decir, en lo que ve el cliente intentando de usar el sistema]”, explica el especialista con más de 20 años en el sector.

En una página estática, una web institucional, a lo sumo tiene la carga generada por una campaña de AdWords. Pero en un sitio activo, como un homebanking, la carga es mucho mayor porque detrás del frontend hay un backend que remiten a API que, a su vez, consultan en tiempo real o con batch (una copia temporal) al centro de datos. Esto puede generar una carga desmedida o un buffer visual (una demora) en la carga de la página o el funcionamiento de la App Mobile. Es esto lo que sucedió hoy, explica Menegazzo, en el que los sistemas virtuales han reemplazado a las largas filas de antaño frente a bancos y casas de cambio.

“En muchos portales vos entras sin problemas, pero cuando querés entrar a un frame que tiene que hacer una consulta, tiene un buffer visual porque hay bancos que no tienen preparados los warehouse para tantas consultas”, detalla. “Los bancos tienen  sistemas batch y también en tiempo real; consulto y ejecuto en cualquier momento y a cualquier hora. Los bancos quieren tender a eso pero no llegan aún porque no es un sistema cerrado: conviven con operaciones de todo tipo, Bolsa, BCRA, Tesoro, etcétera.”

 

Un caso especial

En un banco, acá y en todos lados, la gente de Sistemas vive tapando huecos. “Nadie tiene tiempo para parar y remodelar todo el gobierno de datos de la información.” Y no es algo que solo afecta a la Argentina y no es un problema de recursos, sino de organización. Lo que sucede en la Argentina, específicamente, es que este tipo de corridas bancarias afectan directamente la operatoria diaria de los sistemas de la información, algo que no sucede en otras latitudes, desarrolla el entrevistado. “En nuestro mercado megadinámico no hay lugar para hacer megarestructuración”, resume. “No es carencia de conocimiento sino de tiempos.”

Pero hay lugares donde esta inercia ha comenzado a cambiar: se trata de los bancos 100% digitales, sean spin off de los ya existentes (como MOVE, del Galicia; o Open Bank, del Santander), o directamente nuevos players (Wilobank, de Eduardo Eunekian; o Brubank, del ex Citi Juan Bruchou). Al empezar de cero, ellos empiezan con una estructuración de datos pensada para el tiempo real y bajo demanda, siguiendo el modelo de Uber y AirBnB. “Nacer en un entorno en la nube, con accesos a mayor flexibilidad y mayores recursos pero lo más importante es que nacen con una visión moderna de la gobernanza de la información.”

Las quejas de los clientes

Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar y los apuntados fueron los sistemas bancarios locales.



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