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Negocios

Empresas en alerta por freno a la ley de Economía del Conocimiento: peligran 27.000 empleo y millones en inversiones

Afecta principalmente a las empresas de software que ya contaban con beneficios impositivos. De extenderse el stand-by, podría dejar fuera de juego a las pymes del sector.

Por FLORENCIA PULLA - 21 de Enero 2020
Empresas en alerta por freno a la ley de Economía del Conocimiento: peligran 27.000 empleo y millones en inversiones

Las empresas de software argentinas están en pie de guerra por el freno a la reglamentación a la Ley de Economía del Conocimiento que se esperaba comenzase a regir a partir de enero.

El stand-by que anunció el Ministerio de Producción y Desarrollo Productivo ayer las afecta principalmente, ya que pone en peligro la continuidad de los beneficios impositivos con los que contaron durante 10 años.

En ese contexto, alertan que desde febrero podrían subir 10% sus nóminas y que, de extenderse en el tiempo, no solo golpearía a las grandes empresas --que ven en su futuro que la reducción de Ganancias del 15% que originalmente estaba en el texto quede sin efecto-- sino que pone en peligro a las pymes del sector cuyos costos operativos dependen fuertemente de la puesta en vigencia de la nueva ley, una extensión simbólica de la votada en 2003. 

“Es una cuestión financiera”, dice Pablo Iacub, presidente de Calipso, la empresa de software detrás de uno de los ERP más usados en el país y cuya pyme emplea de forma directa a 100 personas.

“La vieja ley de software funcionaba perfectamente pero quisieron ampliarla para que interpele a más jugadores. Ahora, no tenemos ni una cosa ni la otra. Ya la ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva restringía parte de los beneficios económicos, especialmente aportes patronales. Las empresas tenemos armados los costos en base al beneficio y suspenderlo puede hacer quebrar a muchas compañías.” 

I+D y tecnología: las claves para impulsar la economía del conocimiento

La investigación básica y aplicada y el desarrollo experimental juegan un papel clave para empujar la economía. Así lo reconoce el llamado "Manual de Frascati", la guía que desde 1963 maneja la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), para resaltar el rol de la ciencia y la tecnología en el desempeño económico de un país.

Ignacio Puig Moreno, cofundador de Acámica, la academia tecnógica argentina que está abriendo operaciones en Colombia y México, entiende que la discusión de base es por los recursos y las posibles inversiones en investigación y desarrollo que se pierden por la falta de certidumbre financiera que hoy atraviesan las empresas argentinas.

“Las grandes empresas tienen espalda para generar y entrenar recursos. Una reducción impositiva para las Pyme significa la posibilidad de subsistir en un contexto en el que crédito es inexistente, para que crezcan a innoven. Ahora se pueden frenar inversiones en nuevos puestos y en research.” 

Está de acuerdo con él Adrián Simonovich, CEO y fundador de Sia Interactive, que recuerda, además, otros costos que tuvo que absorber el sector en el último año y que pusieron en jaque su operatoria. 8% adicional sobre el pago de servicios al exterior, como nube o hosting, y retenciones a la exportación de servicios.”Si efectivamente se cancela la ley, sería de terror”. 

Lo cierto es que el freno a la reglamentación de la ley reabre un viejo debate sobre el destino de los subsidios y si debería incluir de la misma forma a grandes corporaciones y pyme. Por la dimensión de las operaciones de MercadoLibre o Globant se espera que la nueva reglemantación, o bien una corrección a la ley votada a fines del año pasado, ponga un tope a sus beneficios impositivos.

“Con la ley como estaba, las grandes empresas se iban a quedar con 80% de los subsidios totales; les pedían los mismos requisitos que a una pyme de 15 empleados”, resume el exdiputado Alberto Briozzo, autor de la primera Ley de Software. “Hay lugar en la ley para las grandes empresas pero se necesita un tope a los subsidios”, reclama.

No es poco lo que está en juego. La Ley de Economía del Conocimiento es una iniciativa que continúa y amplía la política de Estado que se inició en 2004 con la Ley de Software.

La industria de servicios basados en el conocimiento es el tercer complejo exportador del país. Sólo en 2018 generó u$s 5.300 millones y aún tiene potencial para seguir creciendo y generar empleo de valor agregado.

La Ley de Promoción de Software, que perdió vigencia el 31 de diciembre de 2019, tenía 507 empresas adheridas que totalizaban con 27.000 puestos de trabajo. Los recursos humanos de tecnología son altamente requeridos a nivel global.

Desde el Ministerio que dirige Matías Kulfas recalcan que "no estamos anulando el régimen. Por el contrario, hemos detectado inconsistencias en la implementación de la ley que nos han llevado a suspender la reglamentación porque se necesita un replanteo de algunos aspectos para el correcto funcionamiento de la normativa. Para tal objetivo, estamos culminando los estudios que nos permitan determinar si esas reformas se deben hacer mediante un decreto reglamentario o es necesario modificar la Ley." 



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