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El "arma secreta" de los argentinos para saltear el cepo 100% legal: nació con los K en 2013 y ahora volvió con todo

Cómo es la historia del cepo y las criptomonedas, la salida preferida de los argentinos a la inflación y la devaluación.

12 de Septiembre 2020
El "arma secreta" de los argentinos para saltear el cepo 100% legal: nació con los K en 2013 y ahora volvió con todo

En los últimos años el mundo de las criptomonedas tuvo un fuerte impacto en la economía local. Las criptomonedas son una alternativa viable porque permiten almacenar valor en un activo que está alejado de las fuertes fluctaciones devaluatorias del peso y, además, está mucho menos regulado que la compra de divisas que tienden a sostener su valor como el dólar.   Según un reciente estudio del Center for the Governance of Change (CGC) de la IE University, de España, un 79% de los argentinos encuestados estarían dispuestos a adquirir una moneda digital. De acuerdo al trabajo, los ciudadanos de países con menor confianza social en los bancos centrales estarían más dispuestos a acoger nuevas monedas digitales emitidas por instituciones alternativas.

El entusiasmo por Bitcoin no siempre fue bien recibido entre las autoridades locales y existe una larga historia de regulaciones y cepos a la compra de este "dólar digital".

Si bien la moneda fue creada en 2009, no ganó popularidad sino hasta varios años después y en la Argentina tuvo uno de sus primeros picos en 2013. No fue casualidad: si bien la criptomoneda valía muy poco en relación a lo que vale ahora (US$ 200 contra los cerca de US$ 9.000 actuales) si comenzaban los primeros controles al dólar impulsados por Cristina Kirchner.

En un intento por detener la huida de capitales, Cristina prohibió en julio que los argentinos compraran dólares excepto para viajar, y la AFIP debe aprobar toda compra de moneda extranjera. El 18 de marzo de ese año el Gobierno aumentó a 20% el impuesto a las compras en el exterior con tarjetas de débito y crédito. Desde entonces, el comercio en criptomonedas siguió a paso firme.

¿Cómo se intenteo regular Bitcoin?

Los primeros años, Bitcoin vivió "bajo el ala" de su desconocimiento: era un instrumento sumamente técnico, de difícil acceso y reservado para expertos en tecnología. Además, su cotización no eran tan elevada por lo que no se pensaba mayormente como un instrumento financiero y de especulación. Vale aclarar que, también, durante los años del macrismo las fintech operaron bajo la "teoría de los tomates" de Lucas Llach: dejar que los emprendimientos florezcan y luego ver qué hay de valor y regular con más fineza. Sin embargo, el período de gracia se terminó.

La Unidad de Información Financiera (UIF) dio a conocer este año que puso en marcha una investigación dirigida a recabar información sobre los tenedores de criptomonedas con el fin de "disponer de datos actualizados respecto a ese tipo de operatorias y adecuar el sistema de prevención de lavado de activos" y de financiación del terrorismo, a la vez que ordenó a una serie de sujetos y entidades a reportar cualquier transacción que pudiera considerarse sospechosa. Sin detallar fechas, el organismo encargado de prevenir operaciones financieras ilegales, comandado por Carlos Alberto Cruz, advitió que "en los últimos tiempos se observa un incremento de las operaciones realizadas a través de activos virtuales" y, suponiendo que estas transacciones "podrían estar siendo efectuadas por personas que pretenden soslayar los estándares internacionales y evitar el sistema preventivo de lavado de activos", envió una nota a todos los sujetos obligados a reportar irregularidades para que refuercen los controles.

Al menos desde 2009 la UIF está trabajando sobre el tema. "Estamos intentando ayudar al ecosistema cripto, que en Argentina es muy fuerte. Estamos tratando de dar un esquema de regulación que convenga a las compañías que están en el mundo cripto. Algo que no está regulado no puede tener un valor económico y financiero en los mercados", señaló oportunamente Alberto Echegaray Guevara, asesor del presidente de la UIF, Mariano Federici. En ese mismo momento, el BCRA y la Comisión Nacional de Valores (CNV) también le habían puesto el ojo a Bitcoin y otras monedas. Especialmente, a las llamadas ICO, las Ofertas Iniciales de Monedas, un sistema de emisión de activos criptográficos que fue muy usado para fondear empresas.

Una de las razones fuertes para que los gobiernos quieran regular las criptomonedas es que estos activos financieros ofrecen un gran anonimato a sus portadores. A través de diferentes tencología de encriptación, es muy complejo rastrear al usuario final de una wallet (el repositorio de bitcoins y otras criptomonedas). Por otro lado, en la Argentina es muy común el uso de criptomonedas para esquivar regulaciones. Particularmente, se vio un gran salto en cantidad de operaciones siempre que se establecían nuevos controles cambiarios relacionados a la compra de divisa extranajera. Esto es así porque Bitcoin, más allá de sus propiedades intrínsecas como activio financiero y especulativo, es una moneda que no ha parado de crecer en valor. En este sentido, muchos argentinos lo ven como un refugio de valor que está lejos de las regulaciones del Estado y por lo tanto una mejor alternativa al peso y al dólar cuando este último recibe nuevas regulaciones.

¿Cómo es la regulación en Argentina?

El artículo 126 de la Constitución Nacional (CN) afirma que "Las provincias no ejercen el poder delegado a la Nación (…) ni acuñar moneda; ni establecer bancos con facultad de emitir billetes, sin autorización del Congreso Federal". En este sentido, las criptomonedas no podrían considerarse como monedas estrictamente.  Del mismo modo, los criptoactivos no cumplen con los recaudos exigidos por el art. 30 de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina. El art. 30 exige dos requisitos para considerar a un instrumento como moneda: que el emisor del instrumento imponga el curso legal respecto del instrumento y la existencia de un valor nominal fijado al instrumento.

Sin embargo, y particularmente, en lo que atañe a las regulaciones bajo la legislación del Código Civil y Comercial de la Nación (CCYCN) podría la criptomoneda integrarse dentro del art 16 del citado libro, para ser considerado un "bien". Ya que bien es cualquier cosa susceptible de valor y las criptomonedas lo son abiertamente.

Por último, cabe destacar, que la Ley de impuesto a las ganancias reformada en 2017(Ley Nº 27.430) grava la renta producto de la compraventa de monedas digitales en ciertas condiciones con un 15% de impuesto a las ganancias. La reforma incorporó un artículo a ley del Impuesto a las Ganancias por el cual la ganancia que obtengan las personas humanas por la venta o transferencia de monedas digitales que estén ubicadas en el país y sean emitidas en pesos con cláusula de ajuste está gravada a una tasa del 15% y cuando sean emitidas en pesos pero sin cláusula de ajuste la tasa es del 5%. Lo que faltaría, es que se definan aquellas monedas digitales que conforman a dicho impuesto. En principio la criptomoneda no quedaría comprendida en dicha ley, por no ser identificado con ciertas palabras o requisitos que determina en el articulado.

Por último, la regulación sí llegó efectivamente a los exchanges. Las "casa de cambio" de criptomonedas (empresas que ofrecen plataformas de trading, wallets y una plataforma digital para comprar criptoactivos) desde hace meses deben cumplir ciertas normas de compliance. En octubre de 2019 se publicó en el Boletín Oficial la Resolución General de la AFIP N° 4614/2019 que establece un nuevo Régimen Informativo para los “Agrupadores o Agregadores de Medios de Pago” (por ejemplo TodoPago o MercadoPago) que sean residentes o tengan domicilio en Argentina; y para los “[…] sujetos que administran gestionan o controlan o procesan movimientos de activos a través de plataformas de gestión electrónicas o digitales[…]” (ejemplo: Bitex.la, Ualá).

Asimismo, establece que cuando dichos activos estén expresados en moneda digital o criptomoneda, los mismos deberán ser informados en pesos aplicando el último valor de cotización del tipo comprador que el operador obligado haya fijado al momento de tener que informar. Por otro lado, ya existía el antecedente de informar a la UIF por parte de los individuos identificados en el Art. 20 de la Ley 25.246 de todas “[…] las operaciones efectuadas con monedas virtuales […]” según lo determinaba la Resolución 400/2014 para la prevención del Lavado de Activos y de la Financiación del Terrorismo. A esto se sumo que los exchanges actualmente deben cumplir con normas de KYC (know your client) que demanda identificar con DNI y otros datos personales a los usuarios de dichas plataformas.

¿Cómo impacto al mercado?

Este año se enducieron los controles y se vieron ya los efectos. Dos empresas locales fuertes (Bitex y BuenBit) decidieron dar de baja las operaciones de dólares y de stablecoins (una criptomoneda que no cambia de valor y tiende asintóticamente a US$ 1, lo que elimina el problema de la especulación y convierte a las criptos en buenos instrumentos para resguardar los ahorros). Sin embargo, otros players grandes del mundo decidieron abrir operaciones en el país.

Por otro lado, viene creciendo el método p2p de intercambio de criptomonedas. Este método conecta compradores y vendedores uno a uno y está menos regulado que los exchanges tradicionales.

El comercio de bitcoins a través de plataformas P2P va en aumento en diversos países de Latinoamérica, con Argentina, México y Uruguay alcanzando su máximo histórico recientemente. Durante la última semana, Argentina superó su máximo volumen de intercambio de bitcoins a través de la plataforma de LocalBitcoins. Por primera vez, desde el país suramericano hubo un comercio superior a los 960.000 dólares en una sola semana, según datos de UsefulTulips.

Este avance también se vio reflejado en los exchanges tradicionales. Por ejemplo, Paxful presentó durante el último período de 7 días, intercambios por encima de los US$ 39.000. La plataforma Paxful, en efecto, llegó recientemente al país para aprovechar el boom de las criptomonedas. 

México, por su parte, superó los US$ 636.000 en LocalBitcoins en una semana. En Paxful los mexicanos movieron más de US$ 56.000 en intercambios por bitcoin. Ambos casos representan máximos históricos para el país. Uruguay también sobrepasó su volumen máximo de comercio en las dos plataformas, aunque en su caso ocurrió hace dos semanas. Para LocalBitcoins, los movimientos desde Uruguay estuvieron por encima de los US$ 48.400 en ese período. En Paxful, no obstante, los volúmenes son mucho más bajos. El nuevo máximo es de apenas 633 dólares, aunque ese monto duplica el récord anterior para una semana.

Según un reciente relevamiento de otra empresa de criptomonedas, Bitso, Argentina, junto a Brasil y Colombia se encuentran entre los cinco países con más usuarios de criptomonedas a nivel mundial. América Latina experimenta desde hace algunos años un importante crecimiento en términos de adopción e infraestructura digital, y el futuro es aún mucho más prometedor. Según estos datos, la tendencia creciente en América Latina lo posiciona como un mercado importante. Según un gráfico proporcionado por Statista, el 18% de los ciudadanos de Brasil y Colombia cuentan o han usado criptomonedas. Apenas detrás se ubica Argentina con un 16% -al igual que Sudáfrica-, mientras que México y Chile acumulan un 12% y 11%, respectivamente.



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