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Recaudaron US$ 1 M prometiendo vida eterna, pero nadie les cree

La empresa quiere llevar la ciencia ficción a la realidad. Ya son 25 las personas que pagaron para vivir eternamente, ¿cuál es la polémica? 05 de Abril 2018
Recaudaron US$ 1 M prometiendo vida eterna, pero nadie les cree

Durante los últimos años, Robert McIntyre y  Michael McCanna afirman  haber desarrollado un método de embalsamamiento que, supuestamente, permite conservar los tejidos neurológicos con una enorme fiabilidad. Esa replica, afirma el duo, permitiría reconstruir digitalmente todos los recuerdos de un ser humano. Para tal fin, decidieron crear la startup Nectome, que llegó a recaudar casi un millón de dólares en base a capital semilla y auspicios de prestigiosos institutos como el MIT.

 

Los fundadores

 

La polémica explotó cuando la compañía explicó que su plan “es conectar a personas que padecen enfermedades terminales a una máquina de corazón y pulmón para bombearles su mezcla de químicos embalsamadores hacia las grandes arterias carótidas del cuello, mientras aún están vivos, proceso que haría con anestesia general”. "Nuestra misión es preservar su cerebro lo suficientemente bien como para mantener intactos todos sus recuerdos: desde ese gran capítulo de su libro favorito hasta la sensación de aire frío del invierno, hornear un pastel de manzana o cenar con sus amigos y familiares", se puede leer en la web de Nectome. La explicación sigue así: "Podemos preservar los conectomas (mapa de las conexiones entre las neuronas cerebrales) de los cerebros de los animales y estamos trabajando para extender nuestras técnicas a los cerebros humanos en un contexto de investigación".

Para ello abrieron una lista de voluntarios dispuestos a someterse a la prueba mortal, que deben pagar unos US$ 10.000 (reembolsables si se arrepienten), y llegaron a sumar 25 personas anotadas.

 

La polémica

Tras la estela de asombro que dejó la starup, aparecieron las criticas Hay dos problemas: por un lado, para que el método funcionase el cerebro debía de estar fresco. Vivo, de hecho. Porque el proceso empieza inyectando las sustancias embalsamadas mientras la persona está aún viva y concluye poco después de su muerte. Por el otro, la compañía no tiene ninguna prueba de que funcione.

A raíz de esto, el MIT se despegó de la compañía y los fundadores colgaron un disclaimer en su web donde rectifican que no pueden "asegurar" que el método funcione y están abiertos a recibir críticas y ayuda de neurocientíficos.



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1 Comentario

Rubén Ardosain Reportar Responder

Creo que ayudaría que lo prueben en ellos. Si después pueden, desde la nube, seguir charlando con sus amigos, seguro habrá más voluntarios. ¨rubenardosain.wordpress.com¨

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