Venture Capital

Estas son las 5 caras de las inversiones en la Argentina: apuestan a encontrar y fondear futuros unicornios

Sin desanimarse, los fondos de Venture Capital siguieron apostando por los emprendedores argentinos incluso en la pandemia. Ahora con las fronteras borradas, se proyectan regionales. Quiénes están trabajando para levantar nuevos fondos y por qué dicen que América latina está viviendo un momento histórico

Una vez pasado el shock inicial de la pandemia, el sector de Venture Capital logró rápidamente barajar y dar de nuevo. Es que, después de las primeras semanas de incertidumbre y de espera, la industria comenzó a acomodarse y a ver cómo los procesos de transformación digital ponían un pie en el acelerador y, en consecuencia, muchas de las compañías de los portafolios pasaban a primer plano gracias a sus innovaciones y soluciones

La pandemia también demostró no solo que no importa en qué lugar físico se encuentre el emprendedor a la hora de invertir, sino que tampoco importa dónde esté ubicado el inversor que financiará ese fondo. Así, los procesos de fundraising de los fondos tampoco se detuvieron, y estos se volvieron regionales tanto a la hora de buscar proyectos para invertir como para buscar candidatos para financiar a los fondos.

Fuente: Estudio de la Industria de Capital Privado, Emprendedor y Semilla en Argentina - ARCAP y Microsoft.

De hecho, en el ecosistema local, los fondos demostraron que el turbulento 2020 no fue capaz de voltearlos. La curva de transacciones de capital emprendedor y semilla viene en constante crecimiento desde 2017 y el año pasado, aunque por poco, no fue la excepción. 

Según el Estudio de la Industria de Capital Privado, Emprendedor y Semilla en Argentina que publican la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (Arcap) y Microsoft, durante 2020 se registraron un total de 95 transacciones de capital emprendedor y semilla, un leve aumento respecto a 2019 cuando se contaron 91. 

Fuente: Estudio de la Industria de Capital Privado, Emprendedor y Semilla en Argentina - ARCAP y Microsoft.

En cuanto a la suma que representó el total de transacciones, allí sí se registró un leve descenso respecto a 2019, año en el que la curva había tenido un salto muy significativo: los montos evolucionaron de u$s 164,9 millones en 2018 a u$s 403,3 millones en 2019 y, finalmente, u$s 347,2 millones en 2020, un monto 14% menor que lo registrado el año anterior.

Nuevos capítulos

En lo que va de este 2021 también hubo mucho ruido entre los responsables de los fondos que con el entusiasmo renovados salieron a tocar las puertas para levantar nuevos vehículos de inversión. 

La noticia más relevante tal vez llegó el mes pasado, cuando se conoció que Kaszek Ventures, la firma de capital de riesgo creada en 2011 por los argentinos Hernán Kazah y Nicolás Szekasy, levantó un nuevo fondo por un total de u$s 1000 millones para continuar invirtiendo en emprendimientos de América latina.

Según informó el sitio Techcrunch, con esto la firma concretó su cierre de fondo más grande hasta la fecha: Kaszek Ventures V, que estará destinado a buscar proyectos en etapa inicial de u$s 475 millones, (y que se cree que es el vehículo más grande de su tipo jamás recaudado en la región), y Kaszek Ventures Opportunity II , de u$s 525 millones, para inversiones en etapas posteriores.

"Latam no es lo próximo, es ahora", expresaron desde Kaszek vía Twitter.

Profundo y descentralizado

También con foco en América latina salió a la carga Draper Cygnus, que está en proceso de fundraising para su cuarto fondo, que estará enfocado en captar empresas de deep tech y descentralización. 

"Son compañías que resuelven grandes problemas del mundo y que requieren deep tech: la confluencia de varias tecnologías y muy profunda. También buscamos la descentralización como concepto en varios aspecto como crypto, Biotech o energía", explica Diego González Bravo, cofundador y Managing Partner de la firma desde Miami, donde está encarando el proceso de búsqueda de capital para el nuevo fondo que arrancó con u$s 5 millones, ahora concretó un closing por u$s 20 millones y que será, en total, de u$s 50 millones.

Ese proceso le llevará, según estima, un año y medio o dos. Pero con el primer capital ya hicieron las tres primeras inversiones en tres firmas argentinas: Novo Space (dedicada a hacer hardware para el espacio), Stamm (de biotecnología) y Lemon Cash (una plataforma de pagos con crypto).

La firma se encargará de buscar al mejor talento a nivel regional, y González Bravo dice que, además de la Argentina, están mirando con especial atención los casos de México, Brasil y Chile. La premisa es invertir en series Seed o Pre Seed de entre u$s 500.000 y u$s 1.5 millón. Sin embargo, estas cifras pueden variar según la oportunidad. "Somos un fondo más boutique, que hace un picking más puntual. Las rondas ahora tienden a ser más grandes, entonces a lo mejor se justifica arrancar con fichas más grandes. Invirtiendo como invertimos nosotros tenemos que ser flexibles". 

Diego González Bravo, de Draper Cygnus.

De hecho, para González Bravo la flexibilidad ya fue clave en operaciones anteriores, y piensa seguir respetando esa regla: "Con el fondo 1, en 2012, apuntábamos a valuaciones de entre u$s 1 y 5 millones. Hicimos 15 inversiones pero con dos compañías que tenían valuaciones más grandes hicimos una excepción. Esas fueron Auth0 y Satellogic, las que al final nos dieron toda la rentabilidad del fondo. Si no hubiéramos sido flexibles nos hubiéramos perdido lo mejor", admite.

Su proceso para levantar capital en medio de una pandemia comenzó en la Argentina y ahora se trasladó a los Estados Unidos. "Cuando empezó la pandemia hubo un wait and see, pero la gente que está en venture rápidamente notó que hay una oportunidad. La Argentina siempre tiene sus dificultades, había poco ánimo de inversión, pero arrancamos con un primer capital de inversores argentinos y ahora estamos levantando de otros países de América latina y los Estados Unidos. Es un proceso que, en nuestro caso, a diferencia de otros grandes fondos, es más artesanal y lleva más tiempo".

La región, explica, está viviendo un momento histórico. En los últimos dos años presenció la aparición de nuevos unicornios en cada vez más países, rondas más grandes y IPOs.

Un momento único

La efervescencia se vive y esto representa una oportunidad para los inversores de la primera hora que ya conocen en profundidad el campo. "En el último año pasaron cosas que antes pasaban a cuentagotas. La valuación de MercadoLibre, inversores de Silicon Valley bajando a la región, series mucho más grandes... Antes las series A eran de u$s 3 millones, ahora son de u$s 15 millones o más. Y todo esto a pesar de la coyuntura política que se vive", plantea Luis Bermejo, cofundador y Managing Parner de Alaya Capital.

Luis Bermejo, cofundador y Managing Parner de Alaya Capital.

Tal vez el mundo entendió que en América latina todavía hay mucho por hacer. Para quienes vienen corriendo la carrera hace tiempo, compiten con ventaja para que los emprendedores los elijan y así poder participar en mejores deals. Ahora Alaya está en proceso de levantar capital para un tercer fondo que será de u$s 80 millones y tendrá base en Miami. Hasta ahora llevan levantado el 30 % del fondo que apunta a invertir en unas 25 compañías en series Seed y Pre Seed.

El foco de los nichos que le interesan puede ser, para lo que es B2C, nuevas conductas de consumo digital en EdTech, Fintech, FoodTech o PropTech. Mientras que en lo que refiere a negocios B2B, buscan a aquellos emprendedores que puedan ayudar a irrumpir en industrias a través de e-commerce, logística, data o SaaS.

Bermejo asegura que en este contexto se aceleró el interés por este tipo de activos alternativos. "Hay mayor apetito por parte de inversores tradicionales."

Desde la corporación, también

El movimiento (y el interés) también se ve puertas adentro de las compañías. En abril pasado el grupo Sancor Seguros anunció oficialmente el lanzamiento de Sancor Seguros Ventures, un nuevo fondo de venture capital corporativo que tendrá el objetivo de invertir en startups de base tecnológica que se desarrollen en los sectores vinculados a sus negocios, para potenciarlas y al mismo tiempo poder generar impacto en su cadena de valor.

Se trata de un fondo de u$s 10 millones que va a tener una duración de 10 años y que apuntará a conformar un portafolio de entre 12 y 15 startups. La idea es emitir tickets de hasta u$s 500.000 por startup y tienen pensado destinar un 35% del fondo a posibles inversiones en follow on, es decir, poder volver a invertir en futuras rondas de los emprendimientos más prometedores.

"El objetivo es poder hacer las inversiones en los primeros cinco años y apuntamos a poder hacer exit, como cualquier fondo de VC. El tema es que al haber una corporación detrás, si encontramos que algún emprendimiento resulta sumamente clave y estratégico para la empresa, podemos tomar el equity. Ese tema está abierto justamente porque hay un inversor corporativo detrás", explica Clorinda Mantaras, directora del fondo.

Según la directora, la pandemia del Covid-19 aceleró los procesos de transformación interna del grupo, por lo que encontraron el momento perfecto para salir al mercado con esta iniciativa. 

La versión original de esta nota se publicó en la edición 2021 de Guía para invertir en la Argentina & finanzas personales.

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