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Cambian todas las facturas: cuánto sale no quedarse afuera y cómo se hace

La nueva reglamentación, que data de agosto de 2018, le otorga al usuario la posibilidad de usar el sistema que más se ajuste a sus necesidades. ¿Qué se debe tener en cuenta y cuáles son algunas de las opciones?

Por CARLOS ALTEA - 16 de Mayo 2019
Cambian todas las facturas: cuánto sale no quedarse afuera y cómo se hace

En agosto del 2018, la Administración Fiscal de Ingresos Públicos (AFIP) habilitó el uso de factura electrónica para consumidor final (resoluciones RG4290, RG4291, y RG4292), y/o controladores fiscales de nueva generación, en convivencia con la nueva generación de impresoras fiscales.

Los objetivos de la entidad fueron agilizar los diferentes trámites y permitirle al usuario que utilice el sistema que más se ajuste a sus necesidades.

Ambos sistemas, la factura electrónica y controlador fiscal de nueva generación, representan un avance tecnológico en el punto de venta. La impresión pasa a ser con tecnología térmica, generando una mayor velocidad en la misma.

Hasta el próximo 31 de agosto, los contribuyentes tienen tiempo para cambiar las memorias de los controladores fiscales.

En el caso de la factura electrónica la transacción se tramita vía CAE (Código de Autorización Electrónica) y CAEA (Código de Autorización Electrónica Anticipado), donde este último solo puede ser el 5% de las transacciones por sucursal, es decir, que el sistema de ticket electrónico es prácticamente on-line.

“Esto repercute en una mayor velocidad de atención al cliente, mejor confiabilidad y un ahorro en términos de costos operativos (debido a su fácil uso, no requerimiento de cintas de impresión, y a que no se debe almacenar más un rollo testigo, entre otros)”, explicó Diego Piquín, senior channel manager VAR en Epson Latinoamérica, una de las firmas que tiene sus dispositivos preparados para hacerle frente a las nuevas reglamentaciones.

Piquín detalló las facilidades que brinda a los contribuyentes el uso de este tipo de dispositivos. “Epson actualmente dispone de impresoras inteligentes que no necesitan de una PC para operar con la línea OmniLink generación 2, con procesadores que van desde Celeron, i3 e i5”, explicó

Estos dispositivos integran impresión más procesamiento, con más de 6 puertos USB, dos salidas de video, y disco de estado sólido de hasta 256 GB. Los mismos disponen además de sistema operativo Windows o Linux, por lo que migrar a esta tecnología es sumamente sencillo.

La firma además cuenta con otra la línea completa de impresoras de recibos del mercado, con modelos Wireless como las TM-M30, o la línea de impresoras móviles “Mobilink”, para la impresión desde dispositivos móviles.

“Complementamos estos equipos con la línea de impresoras térmicas regulares de recibos como los modelos TM-T88VI con 4 años de garantía y la TM-T20II con 3 años de garantía”, remarcó.

Los deberes del contribuyente

El ejecutivo precisó que en el caso de la nueva generación de impresoras fiscales se habla de “un sistema offline, donde el contribuyente debe enviar a la AFIP una vez por semana dos reportes que se descargan de la impresora fiscal, uno es el resumen de totales y el segundo un reporte que discrimina los comprobantes A, A con leyenda y M”.

Existe además un tercer reporte que es la descarga de la auditoría electrónica digital (reemplazo del rollo testigo en papel) el cual, si bien no debe ser enviado al fisco, se debe almacenar en dos soportes electrónicos diferentes a modo de backup por si en algún momento se le es requerida dicha información.

“Para aquellos que opten por este sistema de facturación Epson ofrece el modelo TM-T900FA, el cual nos da una gran versatilidad en cuanto a conectividad (Serie/USB/Ethernet) y gran confiabilidad siendo un producto diseñado íntegramente por Epson Japón”, añadió.

Esta plataforma se utiliza en otros países fiscales de la región, como Chile y Brasil, lo que da una gran experiencia en el desarrollo de esta tecnología.

“¿Cómo afectan monetariamente? Con estas nuevas soluciones los clientes van a tener un ahorro en costos operativos, debido a la mayor confiabilidad del producto y porque tampoco necesitan cintas de impresión, por lo que es un consumible menos que deben utilizar", estimó.

"Sumado a esto, el rollo testigo en papel no se utiliza más, debido a que la nueva generación de impresoras fiscales cuenta con una memoria que actúa como auditoría electrónica, por lo que los clientes no deben invertir en espacios de almacenamiento de los mismos”, añadió.

Para el 30 de septiembre de 2021 el fisco plantea que todos los contribuyentes deben tener factura electrónica o impresora fiscal de nueva generación. En la última resolución publicada, se informó un cronograma de recambio que inicia el primero de abril de 2021 y finaliza en la fecha antes mencionada.

“¿Qué cuestiones de seguridad nuevas están involucradas? Las impresoras fiscales mantienen similares aspectos de seguridad que la anterior generación, poseen precinto fiscal para y solo pueden ser reparadas por un técnico fiscal autorizado.

"Respecto a la factura electrónica la seguridad pasa por la transacción de la AFIP ya que cada comprobante es validado a través del CAE o CAEA”, puntualizó.

En cuanto a la operatoria de impresoras fiscales se envían una vez por semana dos reportes a la AFIP. En este caso, la compañía Epson también ofrece un Software para realizar la gestión.

Para clientes con mayor volumen de transacción, existen soluciones a medida para poder afrontar esta nueva operatoria. A partir del 31 de agosto del 2019 solo se van a poder vender equipos fiscales de nueva generación o sistemas para facturación electrónica”, resaltó.

Según este programa de recambio que propone la AFIP, las viejas tecnologías se podrán utilizar hasta el 1 de abril de 2021 donde inicia un cronograma de recambio dividido por cantidad de equipos y el mismo finaliza el 30 de septiembre de 2021.

Los usuarios que opten por impresoras fiscales de nueva generación deberán adoptar en su proceso semanal el envío de reportes antes mencionados que dicta la resolución general a la AFIP.

“Salvando ese punto la operación es bastante similar a lo que realizan hoy en día, donde ya disponemos de la mayoría de los soft de facturación homologado con nuestro producto TMT900FA. En el caso que opten por facturación electrónica, los clientes deben tener en cuenta la disponibilidad de una buena conectividad para poder mantener los niveles de transacciones on-line que la AFIP solicita”, completó.

El valor de la impresora fiscal aprobada por la AFIP para cumplir con la nueva reglamentación (modelo tm-t900fa) arranca en los U$S 700. De todos modos, al ser productos que no se venden al consumidor final, si no a empresas y comercios, los precios siempre se ajustan a partir de los diferentes proyectos.



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