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Los 3 argentinos que vieron el negocio en lo que fallan Amazon y Mercado Libre: te traen las ofertas de afuera y llega

TiendaMia, ATucasa y Grabr son tres ejemplos de startups que encontraron un nicho en donde no llegan los grandes. 

Por FLORENCIA PULLA - 02 de Marzo 2020
Los 3 argentinos que vieron el negocio en lo que fallan Amazon y Mercado Libre: te traen las ofertas de afuera y llega

Las startups buscan negocios en los nichos. Y traer el catálogo de Amazon, eBay y Walmart al país haciendo consolidación en el exterior es el negocio de Tienda Mia, una empresa uruguaya que hace dos años hizo pie en la Argentina con una inversión adicional de US$ 1 millón sobre los US$ 5 millones que ya habían puesto para hacer viable la plataforma.

“Amazon hoy no está preparado para vender crossborder”, explica Nacho Guerra, Chief Revenue Officer (CRO) de Tienda Mia a INFOTECHNOLOGY.

Lo que vieron los emprendedores es que, dicen, se podía mejorar aún más el servicio de los couriers. “En la plataforma decimos bien, por ejemplo, si podés o no traer el producto, cuánto pesa y cuánto te va salir antes de que hagas el check out”, dice Guerra. En este sentido, el servicio permite la navegación de todos los catálogos en un solo lugar y a través de una interfase consolidada.

“Un cliente argentino compra en nuestra plataforma y ve los productos porque tenemos acuerdos con estos mega-retailers que nos dan el supply y nos encargamos de garantizar el envío hacia la Argentina y la nacionalización de los productos. Después, podés elegir entrega a domicilio o a través de un pickup point.”

La empresa trabaja, para eso, con Correo Argentino y couriers por lo que la franquicia y los paquetes van a variar dependiendo del régimen en el que se entre.

Un poco distinto aunque persiguiendo el mismo objetivo es el negocio de ATuCasa. Mario Celada es el fundador y generó el emprendimiento por su propia necesidad. “Me encantaba comprar en China y siempre tenía problemas para traer las cosas.”

La idea de crear un sitio con atención personalizada, que tenga un servicio al cliente para llevar de la mano alconsumidor en la odisea de comprar afuera, creció de su frustración con el sistema. 

Hoy, el cliente se registra y se le da una dirección en Miami o China a la que enviar el producto o los productos para consolidarlos y hacer el envío al país, momento en el que se encargan de nacionalizar y hacer la entrega a domicilio o en la oficina que tiene la empresa en Microcentro. “En cinco días lo tenés en tu casa”, explica.

A la sazón, están registrados como couriers pero, dicen, el servicio personalizado y la consolidación es algo que los distingue de los grandes. En 2019, crisis mediante, ya facturaron $ 20 millones y realizaron 10.000 transacciones.

Quizás el servicio más controversial de todos sea el de Grabr, que lleva a la sharing economy a la logística crossborder. La plataforma une compradores con viajeros que quieran hacer una changa comprando el producto y trayéndolo a la Argentina cuando vuelven.

La página, que nació en 2015 de una pareja de rusos que querían acceso a productos importados que no tenían en su país, esquiva con elegancia el cargo de que impulsan el contrabando. “A todos los viajeros les indicamos que tienen que revisar las normativas del país de destino para saber qué productos se pueden ingresar, cuál es la franquicia y cuánto hay que pagar para ingresarlo al país. No es una comercialización de producto porque el viajero no vende la cosa sino su servicio; es lo mismo que traerle algo a un amigo o a un familiar”, dice Álvaro Pandelo, de Grabr.

El servicio puede llegar a ser el más barato de los tres ya que la franquicia para ingresar productos al país es de US$ 500 por vía aérea. Lo que varía es “la recompensa”, como llaman en la plataforma al fee que el viajero cobra por traer el producto. “Si te lo trae un europeo, no llega al 15 por ciento pero los viajeros argentinos conocen el precio de los productos y a veces llevan la recompensa al 50 por ciento sobre el valor total del envío”, reconoce. Así las cosas, la empresa ya hizo 550.000 transacciones este año; la Argentina representa 40 por ciento de todo el negocio de Grabr a escala global, después de Brasil.

Pandelo reconoce que el espacio que deja Amazon los beneficia porque pueden cubrir esa demanda insatisfecha. “Encontramos un hueco para poder ayudar”, evangeliza.

¿Si llega Amazon se les acaba el negocio? “No”, dice, tajante, Guerra, de Tienda Mia. “La clave es seguir incorporando vendors para no quedarse solamente con Amazon. Hoy, a través nuestro portal tenés acceso al e-commerce de Canon y entonces una cámara está 30 por ciento más barata por Tienda Mia que en Amazon. Tenemos 1.000 vendors además de Amazon y vendemos casi a precio mayorista”. Y agrega: “Hace tres años que traemos a Amazon a la Argentina; con el Puerta a Puerta todavía ni siquiera podés comprar directo”.

“Si mañana llega Amazon o un Apple Store y los productos se pueden conseguir acá, los precios van a ser más altos que los que se consiguen en otros mercados —argumenta Pandelo—, entonces lo que termina pasando es que los pedidos se hacen igual en nuestra plataforma pero lo que se ajusta es la recompensa que pide el viajero. Ya nos pasó en Brasil
donde Amazon sí tiene presencia pero más cara que en los Estados Unidos.”



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