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La historia del dueño de Spotify: de millonario adolescente a exitoso empresario tech

A los 16 ganaba más que el padre, a los 23 se retiro para convertirse en un "hombre de la noche". Ahora, con 35, se convirtió en un multimillonario que logró que su empresa llegará a la Bolsa estadounidense. 11 de Abril 2018
La historia del dueño de Spotify: de millonario adolescente a exitoso empresario tech

Hoy el fundador de Spotify, el sueco Daniel Ek, tiene 35 años y es el nuevo multimillonario de la industria tecnológica luego de que su empresa saliera a la Bolsa el martes de la semana pasada. Esto dejó a la compañía con una valuación de US$ 26 mil millones, por lo que el nueve por ciento de participación de Ek está valorado en US$ 2,5 mil millones.

Sin embargo, no es la primera vez que este sueco junta millones: a los 23, dos años antes de lanzar el servicio de streaming de música, se convirtió en millonario. Ek, que aprendió por las suyas a programar durante su adolescencia, durante el fin de la década de 1990 tenía su propio negocio: diseñaba y alojaba páginas web de empresas, a menudo utilizando las computadoras del laboratorio de informática de su escuela secundaria o la de su casa familiar, en los suburbios de Estocolmo, de acuerdo al portal Forbes.

En una entrevista realizada en 2013, Ek contó que su negocio empezó como un favor a algunos amigos pero pronto estaba cobrando US$ 5.000 a empresas locales. Eventualmente, llegó a ganar US$ 50.000 por mes. De hecho, el hoy CEO de Spotify recuerda que sus padres no sabían de su emprendimiento hasta que se empezaron a dar cuenta de todos los juegos de video y guitarras eléctricas que su hijo se compraba. “No creo que muchos adolescentes de 13 años tuvieran un Fender Stratocaster de 1957 original”, declaró.

A pesar de que con 16 años ganaba más que su padre mecánico, encontraba su ocupación “aburrida después de un tiempo”, según le comentó al Financial Times en 2013. Empezó a contratar programadoras y, con 18, tenía bajo su mando un equipo de 25 personas y tuvo que convertir su negocio en una empresa porque “las autoridades suecas comenzaron a preguntar de donde venía todo el dinero”. Al final, el gobierno se puso en contacto con él para reclamarle todos los impuestos que debía.

Ya en 2002, Ek se graduó de la escuela secundaria y dejó su negocio de lado. Se inscribió en la universidad para estudiar ingeniería pero la abandonó a las ocho semanas, cuando encontró trabajo en distintas empresas tecnológicas, como un sitio web de e-Commerce llamado Tradera, que luego fue comprada por eBay. Y también fue el CTO (Chief Technological Officer) de Stardoll, una empresa de gaming online relacionada con la moda. Y, con 23 años, fundó su propia empresa de marketing online, Advertigo, que vendió a otra compañía sueca dedicada a lo mismo, TradeDoubler en 2005 por US$ 1,25 millones.

Con todo ese dinero, se “retiró”: se compró un departamento de luego en la capital sueca y una Ferrari roja que la usaba para recorrer clubes nocturnos con amigos. Pero al poco tiempo su estilo de visa lo tenía “totalmente deprimido”, según le dijo a The New Yorker en 2014. “Me di cuenta que la gente con la que me relacionaba me estaban usando, no eran realmente mis amigos; eran del tipo de persona que se queda cuando todo va bien pero que se ‘toma el palo’ apenas todo se complica.”

En la entrevista de 2014 dijo que, a pesar de haber juntado mucho dinero a una edad temprana, nadie “te enseña que hacer una vez que logras independencia financiera”.

Se dio cuenta que no importaba tanto el dinero como la posibilidad de trabajar en algo que lo apasionara. “Me di cuenta que dos cosas en mi vida eran impresionantes, la música y la tecnología”, mencionó. Esto llevó a Ek a su próximo proyecto: en 2006, se juntó con el cofundador de TradeDoubler, Martin Lorentzon, para desarrollar Spotify. Utilizaron a Napster como inspiración pero, a la vez, buscaron evitar los problemas legales relacionados con la piratería utilizando tecnología de transmisión (streaming) y realizando acuerdos de licencias con discográficas.

El servicio lo lanzaron  en octubre de 2008 en Europa, tras dos años de desarrollo y tratativas con discográficas. De hecho, las dificultades al momento de asegurar las licencias dificultó el lanzamiento del servicio en los Estados Unidos. El resto de la historia es bastante más conocida: tuvieron obstáculos varios a la hora de crecer, desde disputas con sellos y rivales como Apple  hasta boicots de músicos como Taylor Swift, que critican la cantidad de dinero que Spotify les da a los artistas.

Hoy, Spotify ya tiene 160 millones de usuarios, de los cuales 71 son suscriptores pagos, según datos de la propia compañía. Facturó US$ 5 millones en 2017, aunque perdió US$ 1,5 mil millones, gracias a los altos costos de los royalties. Igualmente, Spotify vale miles de millones y Ek es mucho más rico que cuando comenzó este mes de abril, según publica el portal CNBC.

El servicio tiene 36 por ciento del mercado de la música por streaming (más que sus rivales como Apple y Amazon) y algunos analistas sostienen que podría duplicar su base de usuarios Premium para 2020. En este sentido, y con una cuota de optimismo que dada su historia no queda desubicada, Ek dijo en una entrevista con CBS la semana pasada que cree que Spotify está “en los comienzos” de su historia.



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