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Estos mendocinos le pelean a los bancos el millonario negocio de las tarjetas

La spin-off fintech de Tween, una startup de Mendoza, pretende facilitar los medios de pago y ampliar la bancarización a través de una tarjeta prepaga. Agilidad al servicio de ampliar “la torta” transaccional. Por FLORENCIA PULLA - 22 de Agosto 2018
Estos mendocinos le pelean a los bancos el millonario negocio de las tarjetas

La historia de cómo el Banco Central de la República Argentina (BCRA) empezó a escribir una nueva página en el proceso —lento— de inclusión financiera en el país no empezó este año pero tuvo, en los últimos 12 meses, un crecimiento sorprendente. La Cámara Argentina Fintech, que reúne a las empresas del sector que no requieren una autorización de la entidad por no tomar depósitos, está transformando el segmento incluyendo soluciones que no solamente se enfocan en el negocio transaccional tradicional de los bancos sino que innovan teniendo en cuenta las nuevas demandas de los usuarios argentinos, clientes potenciales, en el 50 por ciento de los casos, ya que la bancarización es de las más bajas de la región.

En este contexto es que nace Palta, una startup de pagos mendocina que es, en realidad, una spin-off de un emprendimiento anterior de Gerardo Biondolillo (36) y Gonzalo Inocenti (35): Tween. La empresa, que nació en 2009, empezó siendo un gateway de mensajes de texto con un modelo de negocios enfocado en hacer envíos masivos de SMS para empresas. Pero evolucionó para darle servicios al segmento financiero usando a los viejos “textos” como canal transaccional. “Básicamente, desarrollamos una App que permite que, recibiendo o mandando un SMS, una persona pueda hacer una compra. Eso lo vinculamos con un medio de pago regional, que es Tarjeta Nevada, y con ellos tuvimos éxito en el negocio de la recarga virtual de celulares”, cuenta Biondolillo desde los HQ de la empresa en Mendoza, un espacio de coworking que es parte de la estructura de Tween.

El producto, masivo por sus características populares, despegó enseguida. Hoy, Tween —la empresa madre detrás de Palta— recarga entre $4 millones y $5 millones al mes, a el promedio de entre $70 y $80.

Palta no es, sin embargo, el primer intento de la dupla emprendedora por seguir armando empresas debajo de su paraguas corporativo. Crearon, en 2010, un e-Commerce, PreciosBajos. “Era un MercadoLibre pero de comercios oficiales, muy parecido a lo que luego se desarrolló internamente como Mercado Shops que, en ese momento, no existía.” La llegada al mercado de la versión oficial hizo que PreciosBajos empezara su etapa de declive lo que convenció a los socios de que tenían que seguir emprendiendo en su primer amor, el mercado financiero. “Buscamos todo el tiempo en qué podemos emprender. Queríamos encarar un proyecto nuevo porque nuestros productos ya estaban muy maduros y nos sobraba cabeza para pensar en algo nuevo. Queríamos sentir esas mariposas en la panza”, reconoce.

Apasionados del Bitcoin, pensaron que la inspiración llegaría por ahí. Crearon, primero, la banca BitBank, que sería un banco de Bitcoins. “Hoy, está operativo pero no hicimos un lanzamiento oficial porque vimos que el sector financiero estaba en otra sintonía. La necesidad de la gente de generar usabilidad en el entorno Bitcoin, ese User Centric que tanto defendemos como emprendimiento, sigue existiendo pero el sector financiero tradicional no está muy interesado en Bitcoin y por los vaivenes de precios cayó un poco el interés. Buscábamos un producto financiero para saltar de ser un prestador de servicios a una fintech y con cripto, en particular, vimos un escenario muy volátil como para meternos ahora; como para armar una empresa madura y robusta y crecer desde ahí. No queríamos hacer otro exchange, porque de esos hay muchos, y por eso dejamos el proyecto en stand-by”, reconoce.

Eso significó volver a “foja cero”, tener que repensar otra vez la estrategia de la compañía y pivotear a otro servicio. Palta, esa fruta deliciosa y divertida, fue el nombre que eligieron para la nueva startup. “Es, en esencia, un medio de pago. Nuestros pilares son la inclusión porque 70 por ciento de la gente en edad de trabajar no tiene una cuenta bancaria en el país. Deberían estar incluidos y no están. Eso genera muchos problemas, no solo para ellos, que no tienen acceso a ningún servicio financiero, sino para el resto: no tener una herramienta financiera útil y adecuada es, hoy, un problema grave en la Argentina.” El modelo de negocios se basa en una tarjeta prepaga Mastercard que tiene, detrás, a un socio financiero, el banco Montemar, también conocido en la región de Cuyo. “La gente puede recargar su tarjeta y pagar todo desde el celular sin tener que ir hasta una sucursal física. Como la estructura es cero, los costos de mantenimiento también lo son y cualquier persona puede descargarse la App, darse de alta, recibir la tarjeta y empezar a usarla sin costo alguno. Para muchas personas, eso ya es un paso enorme porque implica tener, por primera vez, acceso a un medio de pago electrónico y a financiación, como puede ser un préstamo personal o comprar en cuotas un electrodoméstico a una tasa razonable.”

Palta no es, en este sentido, una rara avis sino que se suma a todo un segmento de compañías que se dedican a facilitar los pagos y la financiación. Son fintech porque no reciben depósitos y tener como socio financiero a un banco les da cierto respaldo para poder emitir tarjetas que no sean solamente prepagas. Pero no se diferencian demasiado, por ejemplo, de su competidor emprendedor y startup estrella de los VC fintech, Ualá. Biondolillo defiende las diferencias que le darán proyección en el mercado. “Nos diferenciamos en la User Experience, en ofrecer herramientas creativas para bajar costos. Filosóficamente hablando somos similares —reconoce— pero tener una App y funcionar también como una billetera electrónica tiene algunos condimentos diferentes. Poder pagar con un código QR, por ejemplo, es una de ellas. Pero después hay diferenciales de financiación que se ven solo desde la App y que no hacen al core del producto pero sí responden a las nuevas necesidades de los clientes. Por ejemplo, si al hacer una compra un usuario pide seis cuotas pero después decide que quiere cancelarlas en tres porque le entró el aguinaldo, puede modificar eso sin generar problemas con los sistemas de cierre de la tarjeta.”

Los fundadores estiman que el roll-out será en agosto de este año y ya funciona en universidades de la capital de la provincia por lo que la beta del producto ya está siendo validada por unas 2.000 personas. Originalmente, iban a lanzar al mercado la aplicación unos meses antes pero los meses de volatilidad con el dólar y tasas altas implicaron un retroceso en su modelo “low cost” y prefirieron postergar hasta que la calma vuelva a los mercados. “Nuestro modelo es financiar. Y el principal ingreso vendrá de ahí porque no vamos a tener costos de mantenimiento de ningún tipo. No creemos que las tasas vuelvan a una cifra razonable en el corto plazo pero sí tiene que volver esa sensación de comprar precios; tiene que volver a existir un punto de equilibrio en las tasas.”

El tiempo extra sirve, además, para poner a punto el desarrollo. Detrás del proyecto IT está el equipo de Tween y, también, algunos propios de Palta que son especialistas en User Experience (UX). El CTO, por caso, es Juan Ciullini y su equipo, en el que están Emanuel Alarcón y Pablo Romano, en el backend, Marcos Torres, en UX, y Marcos Ávile, en el frontend, desarrollaron el core de la App. Ciulini explica que todas las transacciones se registran sobre blockchain por lo que cada operación que se realice a través de la App va a tener traceabilidad total. Utilizaron bases de datos MongoDB y las API fueron desarolladas en Ruby.

Palta en números
Fundación: 2017
Inversión inicial: US$ 125.000
Socios: 4
Facturación : $ 5 millones

Con este modelo la compañía —que, dice, tiene una proyección nacional pero que, claramente, hará foco en el interior del país, con sede en Mendoza— espera llegar a los 50.000 usuarios activos en el primer año. De la inversión inicial de US$ 125.000, proyectan poder facturar $5 millones al cierre de este año y apalancar un crecimiento de 100 por ciento en los primeros 12 meses. Para eso, dice Biondolillo necesitarán capital adicional, un paso que no estaban decididos a dar hasta tener validado el producto. Están cerrando, al anochecer de esta edición, una ronda de US$ 500.000 entre varios inversores privados, no fondos, que el fundador piensa imprescindible para afrontar el lanzamiento. “Esperamos sí buscar una segunda ronda el año que viene y ahí sí vamos a estar buscando fondos de inversión”, declara.

“Creemos que el mercado necesita esta clase de herramientas y, por lo tanto, que hay interés por apoyar emprendimientos que se dediquen a ampliar la torta transaccional y mejorar la inclusión financiera. Obviamente, primero viene la Argentina, pero hay ganas de poder replicar este modelo en otros países de la región”, dice Biondolillo.



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2 Comentarios

Cano Reportar Responder

Otro emprendimiento (fallido) más de un grupo (que lidera Inocenti) que siempre llega tarde y hace las cosas a medias. Si no fuera por el dinero que le llueve de arriba, estaría trabajando de albañil.

Gerardo Sol Suarez Reportar Responder

No tan solo compiten con los bancos sino que también lo hacen con otras tantas fintech que hacen lo mismo. En un mercado des regulado la barrera e entrada para estos negocios es mínima.

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