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Estos argentinos quieren ser los primeros en "ganar" un mercado de US$ 73.000 M en EE.UU: qué hacen

La iniciativa buscará recaudar fondos vía crowfounding a través de una de las plataformas más importantes. ¿De qué se trata?

Por CARLOS ALTEA - 28 de Noviembre 2019
Estos argentinos quieren ser los primeros en "ganar" un mercado de US$ 73.000 M en EE.UU: qué hacen

Miles de millones de personas alrededor del planeta poseen una mascota. Además de jugar y divertirse con ella, la cuidan y alimentan de la mejor forma para que no sufra ningún contratiempo. Sin embargo, a la hora de viajar, aún no existe algún dispositivo que permita proteger la calidad de vida de estos integrantes tan especiales de cualquier familia. Al menos hasta ahora.

Un grupo de emprendedores argentinos tuvo la idea de crear Pupmee, la primera cucha móvil inteligente para mascotas (o “pet safety carrier”), tras investigar las particularidades que giran en torno al fenómeno creciente que muestra que cada día más personas deciden compartir sus experiencias, paseos y viajes con sus pequeños animales.

Cómo nació la idea

“Siempre tuve mascotas, muchas veces viaje y siempre fue un problema llevarlas. Luego, cuando luego tuve hijos y vi la importancia de la sillita para poder transportalos, encontré porque no había algo así para las mascotas”, contó Omar Hraste, de 39 años, ingeniero en Telecomunicaciones, CEO, y uno de los fundadores de Pupmee, en diálogo con Infotechnology.

El emprendedor cuenta que esta idea-conexión entre la forma de transportar a los bebes y las mascotas la tuvo hace unos cuatro años. “Arranqué con la idea y enseguida me contacte con conocidos de áreas de Diseño Industrial. Ellos me hicieron lineamientos y seguí buscando información, para ver si ya existía algo similar. Pero no había nada así ni en China ni en los Estados Unidos. Busqué por En Amazon, en eBay, y nada y realmente cada día me sorprendía más”, añadió.

Mientras seguía con la investigación, Hraste se puso en contacto con Mauricio Gioffre, también de 39 e ingeniero en Telecomunicaciones, a quien conoció en un MBA. A Gioffre le encantó la idea y se sumó al proyecto.

En los espacios libres que cada capacitación les daba, comenzaron a darle forma a la idea Pupmee. “Después de dos años avanzando en firme,  generamos una patente de inversión como modelo de utilización”, detalló Hraste.

Luego se sumó al proyecto Germán Quintana, 41, diseñador Industrial, que les ayudó a ponerle forma al objeto que tenían en sus mentes, y así llegaron al primer prototipo.

Lo conocimos a través de un amigo en común que trabajaba en la fábrica cordobesa Moldear, encargada del termoformado de piezas, una técnica para darle forma a los plásticos. Tenía experiencia, también le encantó la idea y se sumó al proyecto”, agregó.

Los tres fundadores trabajaron durante más de un año en el diseño y aspectos prácticos. Hasta que llegaron finalmente a un prototipo mejorado.

El último en sumarse al equipo, hace unos 4 meses, fue Mario Postay, 44, ingeniero en Sistemas, y poseedor de un amplio recorrido en el mundo emprendedor. “(Mario) se encarga de la búsqueda de capitales y la estrategia de expansión a nivel mundial”, precisó el CEO.

La inversión inicial que incluyó patentamiento, matrices, materiales, mano de obra de fábrica, diseño, diseño gráfico, imágenes, cuestiones story telling, no llegó a alcanzar los $ 200.000 argentinos.

Tras contar con la idea y el prototipo, los emprendedores continuaron con la investigación de las particularidades que giran en torno a este fenómeno y el tamaño del mercado a nivel global.

A partir de ahí, coincidieron en que existía una necesidad insatisfecha y comprendieron que tenían entre manos una gran oportunidad para innovar y desarrollar un producto superador a todo lo que existía hasta el momento en materia de objetos para trasladar a las mascotas, de manera segura y de forma muy “cool”.

El negocio

Se trata de una apuesta innovadora e inteligente desde todo punto de vista. Sobretodo, si se tiene en cuenta que únicamente en los Estados Unidos la industria que gira en torno a las mascotas maneja un volumen de US$ 73.000 millones anuales, cifra destinada a 186 millones de mascotas declaradas, que tienen un gasto promedio individual anual de US$ 473 en pet carriers o productos similares destinados a traslados.

Del total del mercado de mascotas solo en ese país, el segmento de accesorios, al que ingresaríamos nosotros, mueve alrededor del 22%, es decir unos US$ 16 mil millones anuales”, remarcó Hraste.

El CEO de Pupmee es optimista. Según los flujos y pasos estudiados con diferentes consultoras la facturación del primer año, que siempre es el más difícil, alcanzaría los US$ 2 millones. “A partir de esa base, luego creceríamos”, agregó.

¿Cuál es la tecnología de Pupmee?

El dispositivo está preparado para trasladar mascotas, tanto en un paseo de a pie, en un vehículo, y hasta en un viaje en avión, de la manera más segura, con toda la innovación tecnológica disponible hoy, para que el animal este siempre protegido, a salvo y correctamente monitoreado.

Cuenta con un monitor de salud que funciona vía Bluetooth. Cuando el usuario viaje en una vehículo, Pupmee puede ser fijado mediante cinturón de seguridad o sistema ISOFIX (los mismos usados en las sillas para niños y bebes).

La cucha inteligente también posee ruedas y una correa para ser fácilmente transportable, GPS, paso de agua, y cinturón de seguridad propio.

Pupmee ofrece además monitoreo remoto constante de los signos vitales de la mascota, como así también alimentación e hidratación al incluir tecnología IoT (Internet de las cosas) para su confort y salud.

Los próximos pasos

El próximo 3 de diciembre Pupmee lanzará oficialmente su primera campaña de comercialización vía crowfounding, a través de la plataforma Kickstarter.com.

Allí, los emprendedores esperan alcanzar un objetivo que les permita iniciar la producción masiva de estas cuchas inteligentes y comercializarlas mediante canales digitales a nivel global.

Actualmente, Pupmee se encuentra en la etapa de mínimo producto viable, es decir, falta la producción en masa.

Por eso el modelo de crowfounding posee tres objetivos: alcanzar los US$ 16.000; US$ 80.000; y US$ 300.000. Con los primeros US$ 16.000 estaríamos en condiciones de producir la cucha, pero solo para comercializarla en la Argentina. En cambio, si alcanzamos los US$ 300.000 o US$ 500.000, que es el objetivo final, podríamos implementar una producción mixta, y hasta armar algunas cosas en China y otras en la Argentina", puntualizó.

En caso de cerrar la etapa de crowfounding con éxito, las cuchas inteligentes estarían disponibles para entregar a mitad del próximo año.

Algunos problemas

El proyecto ya tuvo algunas rondas de inversión a nivel local, tal como contó su CEO. Pese al interés de diferentes inversores, el contexto económico que atraviesa la Argentina, endureció el proceso de negociación.

Prácticamente, habíamos concretado la operación, pero el contexto del país mantuvo en pausa hasta ahora el avance. Es decir, el casi aún no se materializó. Pero la idea de implementar rondas de inversión está, porque sabemos que es idea que tiene muchísimo potencial”, completó.



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