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Conexión Geek

Era empleado telco y dejó todo para vivir de comer: ya gana $60.000 al mes

Burger Love tiene miles de seguidores en Instagram y cumplió el sueño del pibe: vivir de lo que ama reseñando hamburguesas. 

Por HERNÁN PANESSI - 15 de Marzo 2019
Era empleado telco y dejó todo para vivir de comer: ya gana $60.000 al mes

Nunca le gustó la Cajita Feliz. Cuando chico, cada vez que pisaba un McDonald’s, al pequeño Marcelo Ríos (34) no se le pasaba por la cabeza comer otra cosa que no sean un Big Mac o una McPollo: la Cajita Feliz era para los ilusos. Su primo, gerente de un McDonald’s, le inculcó comer lo que los pibes no comían. “Siempre me gustaron las hamburguesas”, sacude quien hoy es Burger Love, fanático acérrimo del medallón de carne entre dos panes.

Hasta 2015, Ríos trabajó en telecomunicaciones. Antes, fue jugador profesional de Counter Strike y vició fuerte con el Lineage 2. Ese año arrancó la locura de las hamburguesas: la moda sería ola y la ola, un estándar de mercado. Ahí aparecieron locales como Mi Barrio, Heisenburger y Burger Joint, con una oferta por fuera de la esencia fastfoodtera.

Cebado por esta revolución, el 16 de septiembre de 2016 Ríos hizo un posteo en Instagram que sería un presagio: “Todo cambió, ahora nada será lo mismo”. Y los cinco likes de aquel posteo acompañando la foto de una hamburguesa de La Birra servirían para profundizar un amor: llegaba Burger Love al mundo.

Comer es su pasión, las hamburguesas su universo. Por deferencia a su fidelidad, La Birra le sugirió tener su propia hamburguesa. “Eso sí, como cliente”, aclara. Esa hamburguesa llegó a convertirse en su segunda más vendida. Burger Love tomó coraje y potenció sus redes: pasó de tener 200 a 700 seguidores en un flash. Las visitas a las hamburgueserías traerían nuevos posteos y esos posteos, más followers. “Quería conocerlas todas, hasta las de mala muerte”, sigue.

Hasta ahí, su vínculo con las burgers era el de fan, del reseñista, del gordo que sueña con comer la más rica, la mejor. En febrero de 2017, durante su cumpleaños, La Birra le organizó un ágape y obtuvo el apoyo de Pepsi. “¡Pará, algo pasa acá!”, se dijo. Entonces, empezó a editar en Adobe Premiere y se compró una cámara para mejorar sus fotos: Burger Love se profesionalizó y ahora tiene12.000 seguidores. Así las cosas, otros locales comenzaron a llamarlo para tener la suya firmada por este experto.

Más hamburguesas, más ruido: las ofertas comenzaron a volverse más firmes. Burger Love comenzó a sacar fotos para distintos locales y hacer trabajos de CM. “Desde noviembre de 2018 comencé a facturar unos $60.000 por mes”, reconoce. Y de las fotos a hamburguesas a su salto a la cocina: cada vez más, se la pasa tras los fuegos, mezclando blends, revisando layers, pensando burgers. Entretanto, renovó la carta, reestructuró la cocina y rediseñó el salón de Voraz, una de las hamburgueserías con más proyección de 2019.

Una inversión de esta nota salió en la revista Infotechnology 257, del mes de marzo 2019. 



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