*

Conexión Geek

Sobrevivió al Holocausto y su secreto para la felicidad se volvió viral

"No puedo y no perdonaré ni olvidaré", dice Eddie Jaku a sus 98 años en una entrevista. Su emotivo testimonio se volvió viral y llegó a todo el mundo. 

07 de Febrero 2019
Sobrevivió al Holocausto y su secreto para la felicidad se volvió viral

A sus 98 años, Eddie Jaku -quien sobrevivió al Holacausto- reveló el secreto de la felicidad y su historia se volvió viral en los últimos días.

“No puedo y no perdonaré ni olvidaré. Pero seré feliz hasta que me muera“, dice Jaku en un video,  al tiempo que asegura que su objetivo es enseñarle a los niños “cómo ser felices y hacer de este mundo un lugar mejor para todos”.

A pesar del sufrimiento vivido durante el Holacauto, Jaku se define a sí mismo como “el hombre más feliz de la tierra” y sostiene que su misión en la tierra es trasmitirles a los más jovenes su receta para tener una buena vida.

“Quiero enseñarle a todas las personas que son jóvenes: si no aprenden de nosotros, no habrá futuro”, afirmó en el podcast No Filter del sitio australiano Mamamia. En este sentido, aseguró que las personas no deben sentir odio porque “es una enfermedad que destruye primero a tu enemigo”, pero también a uno mismo.

Jaku recordó una enseñanza que le dejó su padre cuando él tenía solo 8 años, quien le explicó que “hay más placer en dar que en quitar”. “Ahora que tengo hijos, nietos y bisnietos, sé que lo que das tiene su recompensa. Si no das nada, no recibes nada”, aseveró.

También recordó el momento, hace más de 75 años, en que fue llevado al campo de exterminio de Auschwitz junto a su familia. Eddie contó que vivía con su familia en Bélgica, en el ático de una pequeña casa que habían alquilado gracias al acto de compasión de un belga, y había conseguido un trabajo nocturno en una fábrica de cigarrillos en Bruselas.

Pero su vida dio un giro completo el 17 de octubre de 1942. “Alguien nos denunció”, contó, al tiempo que recordó que regresó a su casa “a las tres y diez de la mañana y no había luces”. “Pensé que todo el mundo estaba dormido. Pero mis padres, mi hermana ya había sido tomados; me estaban esperando y esta vez era para Auschwitz”, recordó Eddie.

Jaku detalló que su padre y su madre murieron esa misma noche en una cámara de gas: “Pasaron 20 minutos antes de que se asfixiaran”.

Según contó, él pudo sobrevivir gracias a sus conocimientos en ingeniería. Fue nombrado gerente de un taller y durante dos meses lo enviaron a trabajar directamente para Mengele, quien le encargó que hiciera una pequeña mesa de operaciones.

Eddie Jaku aún lleva el tatuaje grabado en su antebrazo: 1 7 2 3 3 8. Un recordatorio de los horrores que presenció durante sus 15 meses en el campo de exterminio y de la muerte de sus padres.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Notas Relacionadas