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El secreto mejor guardado para "salvar la economía" en medio de la crisis: el método 10-4 que puede copiar Argentina

Según los investigadores, la regla también permite golpear al virus en uno de sus puntos débiles.
El secreto mejor guardado para "salvar la economía" en medio de la crisis: el método 10-4 que puede copiar Argentina

13/05/2020 | 12:01

La pandemia global de coronavirus COVID-19 generó casi el freno absoluto de la economía en todos los países y en la actualidad, la mayoría de las administraciones analizan cómo reabrir las diferentes industrias sin que se produzca un repunte de contagios.

Distintos países en Europa se animan de a poco a levantar las duras medidas restrictivas que tuvieron que imponer para combatir el virus. Sin embargo, mantener clausurada la economía para evitar contagios se presume tendrá un efecto complicado para la mayoría de los países y las personas.

En este contexto, un grupo de científicos del Instituto Weizmann de Israel propuso instaurar un modelo cíclico de 10-4 (10 días de cuarentena y 4 de trabajo), con el objetivo de poner fin a este problema.

De qué se trata la solución

Los investigadores desarrollaron un modelo matemático que propone que las personas trabajen en ciclos de dos semanas, con 10 días en cuarentena y 4 yendo al trabajo o a la escuela.

"Es un modelo que alterna entre cuarentena y trabajo/escuela , un camino intermedio que ofrece un equilibrio entre salud y economía", remarcó Mundo Uri Alon, profesor de Biología Computacional y de Sistemas y uno de los investigadores que desarrolló este modelo, en diálogo con la BBC.

La idea es que en una misma casa, padres e hijos salgan los mismos días a trabajar y a la escuela.

"Es predecible y equitativo, por lo que puede llevarse a cabo durante meses hasta que tengamos una vacuna, tratamiento u otra solución, y mientras la economía puede tener una producción casi continua en turnos", añadió Alon.

Sobre el modelo

El modelo de 10-4 se aprovecha básicamente de una debilidad del coronavirus: su período de latencia. Es decir, el retraso promedio de tres días entre el momento en que una persona se infecta y el momento en que puede contagiar a otros.

"Sabemos que cuando una persona se infecta, tiene un período de latencia de tres días antes de tener síntomas y poder contagiar a otro", explican los investigadores en su estudio.

De este modo, este modelo cíclico funciona de la siguiente manera: si una persona se contagia en sus días de trabajo, estará dentro de su período de latencia, y solo alcanzará el pico de la infección en casa, durante los días de cuarentena, cuando no entra en contacto con tanta gente.

No obstante, y por supuesto, si una persona presenta síntomas, tendrá que permanecer en cuarentena.

En ese punto aparece un punto que se considera clave en los contagios de coronavirus: el número de reproducción básico o R0.

¿Qué es el RO?

Se trata del número de personas a las que un individuo puede pasar un virus, en promedio, suponiendo que nadie es inmune y que la gente no cambia su comportamiento para evitar enfermarse.

Es decir, básicamente, ese número mide la capacidad del coronavirus COVID-19 para propagarse.

Si el número de reproducción es mayor a 1, entonces la cantidad de casos aumentará de forma exponencial. La meta de los gobiernos en todo el mundo fue llevar el número de reproducción a menos de 1.

De acuerdo a los modelos matemáticos de los científicos israelíes, la regla 10-4, que restringe la habilidad del virus de infectar a mucha gente, mantiene ese número por debajo de 1.

Ventajas y desventajas

El profesor Alon explicó que se trata de un modelo que debe formar parte de una estrategia más amplia para salir de la cuarentena.

Debe combinarse con otras medidas, como el uso de mascarillas, distancia física, realización de pruebas y protección de grupos de riesgo”, añadió

No obstante, además de permitir el retorno al trabajo a millones de personas -y obtener ingresos- y reabrir la economía, según los científicos la regla del 10-4 posee la ventaja de que reduce el número de personas en los lugares de trabajo, en las escuelas, y también en el transporte público.

Actualmente, esa es la lógica que planea implementar el gobierno de Austria para reabrir sus escuelas primarias a partir del próximo lunes 18 de mayo.

Los estudiantes austríacos se dividirán en dos grupos y cada uno de ellos asistirá a clase 5 días cada dos semanas, para tener menos alumnos por clase.

Austria fue uno de los más exitosos a la hora de contener la pandemia. El modelo 10-4 puede aplicarse a cualquier escala: una escuela, una fábrica, una ciudad, o un estado.

Es aplicable a cualquier lugar donde la cuarentena se pueda ejecutar de manera efectiva, y no requiere de una gran capacidad para hacer tests, que, lamentablemente, es lo que ocurre en la mayoría de la población”, explicó.

No obstante, el investigador reconoció que existen sectores para los que la reapertura es mucho más difícil “aún si se sigue este modelo”.

"Sectores como clubes nocturnos y grandes eventos probablemente no podrán regresar al principio, y los restaurantes y hoteles necesitarán hacer grandes ajustes”, admitió.

Mientras, los gobiernos de todo el mundo estudian fórmulas para mantener el equilibrio entre retomar la actividad económica y controlar el número de contagios.

El problema de fondo

En algunos lugares donde se decidió reabrir sus economías se registró un repunte en el número de casos de coronavirus.

Ocurrió por ejemplo en Corea del Sur, que debió volver a cerrar bares y locales de ocio nocturno, y en Alemania.