Maidana, CIO del año: "La mejor IT es la que tu empresa necesita y la que puede pagar"

El ganador del premio que entrega Information Technology cuenta cómo ve la actualidad de la industria y las claves que lo llevaron a obtener el galardón.

Por Mariana Pernas - 23 de Diciembre 2013
Maidana, CIO del año: "La mejor IT es la que tu empresa necesita y la que puede pagar"




La terminal 5 del Puerto de Buenos Aires ocupa un predio de 25 hectáreas y su muelle se prolonga en 855 metros de longitud. Allí recalan los buques de unas 20 líneas navieras, cuyo arribo activa el trabajo simultáneo de grúas, camiones, operadores y especialistas en logística que se ocupan de cargar, descargar, localizar y almacenar los contenedores que, por vía marítima, parten y llegan al puerto porteño. Dos décadas atrás, en la zona no había luz eléctrica. Hoy, tiene un despliegue de 23 kilómetros de fibra óptica, donde corren voz, datos y video, y 80 cámaras, para soportar el trabajo y la seguridad de la dársena. De esa transformación de la zona portuaria fue parte Pedro Maidana, CIO de la operadora Buenos Aires Container Terminal Services Sociedad Anónima —más conocida como Bactssa—, quien se incorporó a la compañía cuando iniciaba su negocio en el país. A partir de entonces, Maidana timoneó el desarrollo de la infraestructura y las aplicaciones de la empresa, con una fuerte impronta en la integración con los sistemas de los clientes y de los organismos de control. Ese mismo instinto de colaboración lo llevó también a protagonizar una fuerte interacción con otros profesionales y colegas, que este año lo eligieron como CIO del Año en la encuesta que organiza Information Technology.

maidanaciodelaño

Quizá por ser un referente del sector, Maidana es prudente y asegura no ser “un enamorado de la tecnología por la tecnología misma”. Y aclara: “Creo que la mejor IT es la que tu empresa necesita y la que puede pagar. Es decir, la que se merece. Y para eso hay números: es preciso hacer ‘benchmarking’ todo el tiempo, con datos de la competencia y del exterior, para compararte en cuanto a los estándares de inversión y poder determinar cómo estás posicionado”.

A bordo

Alos 51 años se encuentra en el punto más alto de su carrera. No sólo como CIO, sino también como presidente de la ONG Usuaria, un cargo que asumió hace un año y medio, y donde impulsó la generación de un área de investigación de mercado gratuito para los asociados y la organización de seminarios sobre tecnología en la región, mediante un convenio con la Organización de Estados Americanos (OEA). Pero su primer empleo fue en la Caja Municipal de la Ciudad de Resistencia, provincia de Chaco, mientras estudiaba la carrera de analista de Sistemas en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Ya graduado, en 1986 comenzó a trabajar en el armado del centro de cómputos de un estudio contable y financiero especializado en el asesoramiento y gestión de empresas de la industria de la construcción, de cuyo departamento de Tecnología fue responsable. “La compañía creció, se extendió por varias provincias y llegó a tener centros de datos, en Posadas, Buenos Aires y Resistencia”, recuerda. Tras esa experiencia, a partir de 1990 —ya instalado en Buenos Aires— el siguiente destino fue, nuevamente, el desarrollo del centro de cómputos y la estructura de IT de la firma fabricante de alimentos Food Services.

Después de trabajar de manera independiente con una software factory propia, el viento empezó a soplar hacia otro rumbo luego de leer en el diario un anuncio de búsqueda de empleo. “Según el aviso, el reclutamiento lo hacía una empresa a formarse. Justo lo que yo quería: poder meter las manos desde cero y dar forma. Buscaban un jefe de cómputos a la vieja usanza, con mucha gente haciendo tareas de data entry. No había redes y en el puerto no había luz. La infraestructura que existía estaba totalmente perimida”, recuerda. Tras varias entrevistas de selección, Maidana resultó elegido para el puesto. La empresa que buscaba personal era Bactssa, que en 1994 comenzó a operar en la Argentina tras haber obtenido la concesión para operar la Terminal 5 del Puerto de Buenos Aires recién privatizado. La compañía pertenecía al grupo filipino ICTSI y el fondo de inversión Bisa (Grupo Bemberg), y en 2001 fue adquirida por Hutchison Port Holdings (HPH). “Mi desafío laboral era, para hacerlo sencillo, mover los contenedores y facturar. En esa época no había sistemas integrados para la gestión de los contenedores. Decidimos desarrollar un aplicativo propio y lo seguimos haciendo aunque de manera más matizada. Había que montar toda la infraestructura: teléfonos, radio, PCs, impresoras, el sistema de posicionamiento, el de facturación. En primer lugar nos ocupamos de soportar los procesos de carga y descarga de buques, seguimiento de contenedores y facturación”, explica Maidana. Con el tiempo, el negocio se fue haciendo más complejo a medida que la empresa iba incorporando servicios adicionales, como los de reparación, almacenamiento y picking de contenedores, y logística —que también tuvieron que ser acompañados por los sistemas— y fue abriendo sus aplicaciones a los clientes.

El CEO de Bactssa, Carlos Larghi, se incorporó a la compañía al mismo tiempo que Maidana, como supervisor de Planificación de las Operaciones. Cuando todo estaba por hacerse en la Terminal 5, compartieron el día a día en numerosos proyectos. “En el Puerto no había un sistema de planificación de las operaciones y todo se hacía manualmente, con papel y lápiz. Los planes de carga, la ubicación de la carga en los buques, toda esa información se escribía y dibujaba en planos a mano. Era muy artesanal”, recuerda el directivo, que luego fue gerente de Operaciones y, desde 2008, se desempeña como gerente general de la compañía. “Cuando arrancamos no existía el e-mail, se usaba mucho el fax. Y hoy recurrimos mucho a la videoconferencia. Dada la diferencia horaria de nuestra casa matriz, ubicada en Hong Kong, es preciso tener buenas comunicaciones”, completa.

Con Maidana, su colega de entonces, trabajaron en los primeros desarrollos del sistema de gestión de operaciones (Cargo Tracking System, CTS), y en la puesta a punto del Puerto de Veracruz, en México, a donde trabajaron juntos durante tres meses. El CEO destaca la “confianza, conocimiento mutuo y libertad para hablar” que otorga un vínculo laboral de tantos años. “Nos entendemos muy bien”, apunta. Y pondera el rol de la tecnología en la operación de la terminal. “Es esencial para manejar la cantidad de información que gestionamos hoy en día, en cada vez menos tiempo. En 1994, un barco permanecía en el puerto durante 24 horas y movía 300 contenedores, mientras que actualmente se queda 36 horas en puerto y moviliza 2.400 contenedores. La información sobre la mercadería, su distribución y su ubicación dentro de los buques, así como si demanda cuidados especiales, es mucho mayor. Los sistemas fueron acompañando ese crecimiento”, compara.

No sólo para la operación la tecnología es vital. “Una terminal portuaria es un área restringida, como un aeropuerto, donde es muy importante el cumplimiento de las normas de seguridad. Por eso, cobran relevancia las cámaras de vigilancia y los sistemas de identificación que hemos desplegado. Hemos invertido mucho en seguridad.” En el predio que ocupa, la compañía cuenta con 80 cámaras y un centro de control con pantallas gigantes que funciona sin interrupciones.

Una IT en cada puerto

La puesta en marcha del negocio fue paralela al desarrollo del aplicativo core, el CTS. “La actividad de una terminal portuaria privada, tal como se entiende hoy, no existía en la Argentina, por lo que hubo que instaurar una nueva forma de trabajo y crear el sistema informático que refleje esa modalidad de operación. El sistema se fue haciendo muy particular y, a pesar de tener todos los estándares internacionales, se parece mucho a nosotros”, explica el CIO. Con esa premisa se creó CTS, que posteriormente se adoptaría en el puerto de Veracruz. “Arrancamos con Cobol; pero entre 1996 y 1997 decidimos salir de ese lenguaje y apuntar a una herramienta orientada a objetos, por lo que definimos apostar a Java, la plataforma sobre la que hoy sigue corriendo. Primero migramos la extranet, con base de datos Sybase, para alimentar con información sobre el movimiento del puerto a las aplicaciones de nuestros clientes. Ellos podían hacer consultas y bajar archivos para usar la información. Pero la verdad es que fue un exitoso fracaso: no lo usó nadie. Por entonces apenas no existía la necesidad ni el hábito de hacerlo. Pero nos sirvió muchísimo, nos convencimos de la tecnología y seguimos adelante”, sostiene.

Una complejidad adicional de este negocio es la interacción con los organismos de regulación y de control, como la Aduana. “En 1994 recién surgía el primer módulo del Sistema Informático María (SIM). Desde entonces trabajamos con la Aduana para poder vincularnos y tener interfaces. Hace ya siete años que nuestro sistema está totalmente integrado con el SIM. Estamos conectados por web services, le agregamos seguridad digital. Fue un camino largo. Pero me siento orgulloso de haber sido uno de los impulsores de este proyecto.”

Cuando la integración con las aplicaciones de los clientes —que exigen estar actualizados en forma permanente del movimiento y ubicación de sus contenedores— y el Estado —que pide información y cumplimiento de las normas— es crucial, “tu sistema informático debe ser muy flexible”, asegura Maidana. “Para cumplir con estos requerimientos, uno de los principales desarrollos que hicimos fue un sistema de mensajería, un middleware sobre Java en el CTS, que nos resultó muy útil para adaptarnos según cambian las necesidades de los clientes y las regulaciones.”

El negocio logístico experimentó una revolución a comienzos de siglo con el método de “just in time”. Según el CIO, “comenzó una escalada increíble de optimización de la logística que desde luego impactó en nuestros procesos y organización. Y los clientes comenzaron a pedir información. Las líneas marítimas nos exigen una gran eficiencia y cumplimos garantías de servicio con estándares internacionales. Los buques cumplen circuitos de tráfico muy estrictos y, por cuestiones económicas, cada vez se quedan menos tiempo en puerto. Cuando llega el barco, tenemos que estar preparados para operarlo durante el período que permanece en el puerto. Todos los días tenemos que trabajar para cumplir esa exigencia”.

El CIO está enfocado en la calidad, como responsable del sistema de gestión de la empresa ante el directorio, que integra las normas ISO 9001 (aseguramiento de la calidad), ISO 14001 (medio ambiente) e ISO 27001 (seguridad de la Información), además de la OHSAS 18001, de seguridad y salud laboral, que está en proceso de certificación. Pero su mayor logro profesional —enfatiza— es haber conformado su equipo de trabajo. “Muchos estudios dicen que la mayor cantidad de proyectos de IT fallan por el factor humano, pero estoy seguro de que el 100 por ciento de los exitosos lo son, justamente, gracias a la gente”, afirma Maidana. “Varios integrantes de mi equipo están en la empresa desde el primer día. Quienes tienen menos antigüedad son los más chicos, que incorporamos hace cinco años. Es gratificante que la gente se quiera quedar y se sienta bien aquí, pero es un trabajo de todos los días”, agrega.

Por trabajo se embarcó hacia distintos sitios, como Hong Kong, Corea del Sur, Panamá, Tailandia y Holanda, para capacitarse o colaborar en proyectos e investigaciones dentro de la compañía. “He viajado mucho para conocer otras terminales del grupo o visitar puertos para conocer cómo funcionan. Ha sido muy enriquecedor y útil en lo profesional conocer las diferentes maneras en que se puede hacer una misma cosa, a veces por la idiosincrasia, otras veces por las diferentes regulaciones, la escala o la automatización. Te abre mucho la cabeza.”

“Conocer las culturas es apasionante —concluye—. Ir a trabajar todos los días en Hong Kong durante más de un mes, por ejemplo, fue una gran experiencia. Es otro mundo, con otro tipo de ceremonia alrededor del trabajo, muy interesante, y que es preciso comprender. Cada cultura tiene su particularidad. Los latinos, cuando logramos captar cómo hay que conducirse en esos casos, somos bastante dúctiles. Si estás atento, es sencillo. Y cuando lográs hacer ese esfuerzo de adaptación, la mayoría de las culturas son muy agradecidas.”


 

 



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