Gonçalves de Fonsoft: "Hay que pensar en proyectos ejecutables en 12 meses"

El flamante director del fondo fiduciario de la industria del software quiere aplicar su experiencia en el ámbito corporativo para mejorar la gestión del organismo.

21 de Diciembre 2012
Gonçalves de Fonsoft: "Hay que pensar en proyectos ejecutables en 12 meses"




En su oficina con vista a la calle Godoy Cruz, en uno de los todavía relucientes edificios del Polo Científico y Tecnológico, Rodrigo Gonçalves (39) todavía parece un recién llegado. Es que el actual director del Fondo Fiduciario de Promoción de la Industria del Software (Fonsoft) no sólo estrenó recientemente las oficinas construidas en la ex Bodega Giol, sino también su cargo, ya que asumió el 1° de julio pasado.

Se trata de la primera experiencia en el sector público de Gonçalves, que a los 26 años interrumpió la carrera de ingeniería en electrónica en la UTN para ir a trabajar a Siemens en Chile. Y lo que comenzó como algo temporario derivó en una experiencia de 12 años del otro lado de los Andes, donde finalmente se graduó en Sistemas y llegó a desempeñarse como CIO y responsable regional de IT del proveedor alemán.

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En 2011, ya de regreso en la Argentina, se desempeñó como consultor en un proyecto de reingeniería de data center hasta que supo de una búsqueda en el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación (Mincyt). “Para continuar en Siemens tenía que moverme y yo en el fondo lo que quería era volver a Buenos Aires. Cuando me encontré con esta posibilidad de postularme al Fonsoft, me pareció un desafío en el que podía aportar cosas que había aprendido”, dice. Hoy tiene a su cargo a un equipo de 19 personas, reporta al presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica —Armando Bertranou— y es el responsable de diseñar y ejecutar las líneas de financiamiento del fondo fiduciario creado en 2004, a partir de la sanción de la Ley de Promoción de la Industria del Software.

¿Con qué panorama se encontró en el Fonsoft?

Soy una persona muy positiva y siempre considero que todo tiene un espacio de mejora. Dentro de ese ámbito encontré que había varias cosas por mejorar. Como yo trabajé bastante en ingeniería de procesos, disparé un proyecto de optimización de procesos internos para detectar cuellos de botella, de manera de poder mejorar los tiempos y la comunicación entre los distintos actores que participan. También estoy analizando los distintos instrumentos del Fonsoft. Veo que algunos tienen poco volumen transaccional y se pueden potenciar. Otros están un poco desfasados en cuanto al beneficio al que se puede acceder. También estamos trabajando para generar complementos a lo que ya existe: uno de los que acabamos de definir es “Emprendedores Universitarios”, que busca poder acercar este instrumento a quienes están en los últimos dos años de una carrera universitaria tecnológica, con la condición de que se mantengan en la carrera.

¿Qué características deben tener esos proyectos y cuándo comenzará la convocatoria?

La idea es que sean proyectos de no más de 12 meses de ejecución y que puedan tener hasta cuatro participantes. Desde el momento en que firman el contrato tendrán seis meses para presentar el primer hito de certificación. Eso implicará mostrar el avance técnico en el proyecto y la certificación de gastos, así como un avance en la carrera, que puede ser de sistemas, electrónica o telecomunicaciones. En caso de que alguno de los integrantes del grupo no haya tenido avances en la universidad, automáticamente se eliminará el financiamiento que estaba recibiendo. Es un subsidio; es decir, un aporte que no se reembolsa. Y está planteado para que cada emprendedor reciba hasta $ 60.000 durante la ejecución, es decir, $ 5.000 por mes. Adicionalmente, hay otros $ 6.000 por beneficiario para la compra de equipamiento y otros $ 6.000 adicionales por proyecto para, por ejemplo, hacer una prueba de estrés de la aplicación en un data center. Si hay cuatro beneficiarios, el total del subsidio podría ascender a $ 270.000. La idea es lanzarlo en diciembre, aunque hay plazos que no dependen exclusivamente del Fonsoft.

¿Qué evaluación hizo del resto de los instrumentos del Fonsoft?

En Emprendedores, algo a mejorar es que, producto de que se presenta mucha gente de otras disciplinas que está tratando de sumarse al ámbito del software, hay casos en los que no se logra finalizar el proyecto de forma exitosa porque no cuentan con un apoyo técnico fuerte que los acompañe durante el proyecto. A gente que no es del ámbito de sistemas se le complica mucho conseguir recursos y más en un mercado con alta volatilidad. Por eso, dentro de las bases de la convocatoria, la idea es que quede bien claro que en el equipo tiene que haber alguien del ámbito de sistemas para poder calificar. En el caso de los ANR (aportes no reembolsables) estamos haciendo ajustes para actualizar los montos, que todavía no puedo oficializar. Pero la idea es elevarlos de forma que sean más atractivos. También quiero revisar la periodicidad de las aperturas y cierres de cada convocatoria. Me gustaría, tal vez, tener dos ANR por año en vez de tener una convocatoria abierta durante cuatro meses, como para que tenga mayor fluidez.

Entre las principales quejas están las demoras en la aprobación de los proyectos y la burocracia en las presentaciones, además de la obligación de presentar formularios en papel. ¿Coincide con las críticas?

Yo puedo hablar de la impronta que le quiero dar. Se está trabajando en un software de gestión para poder hacer presentaciones online, para el que todavía no tengo fecha definida. Todavía tenemos que manejar algunas cosas en papel por temas legales, aunque de todas formas pedimos que nos presenten lo mismo en un CD. Pero en muchos casos el CD llega incompleto y eso es una traba para agilizar la evaluación y la interconsulta entre los especialistas que analizan los proyectos. En términos de evaluación, hay distintas instancias que el proyecto tiene que atravesar, pero la idea es no superar los cinco meses desde el momento de cierre de la convocatoria hasta que se aprueba el proyecto y se avisa que se puede firmar el contrato.

¿Qué cosas le gustaría mejorar o potenciar en los proyectos que se presentan?

Hay unas cuantas cosas. Vemos mucha repetición en términos de cuáles son los temas de los proyectos. El 60 por ciento tiene que ver con software de gestión, por ejemplo ¿Hay un mercado objetivo para que sea esa proporción? Quizás estamos errando el camino. El otro día apareció un software para hacer el juego del truco para celulares. Me parece que está un poco trillado, ¿no? La idea es que sean proyectos innovadores o mejoras de productos; tiene que haber un valor o una mejora. También pasa que, por mostrar algo innovador, se ponen objetivos faraónicos, imposibles en el tiempo, que terminan siendo un salvavidas de plomo, porque no llegan con los plazos a los objetivos fijados. Algunos ANR están desde 2008 tratando de cerrar las funcionalidades que tenía que tener el sistema y que tal vez hasta los agarra un cambio de tecnología en el medio. Por eso creo que hay que pensar más en proyectos ejecutables en 12 meses. Y no veo proyectos pensados para vender software como servicio o bajo el modelo de cloud computing. Todavía se piensa en vender una licencia de manera tradicional.

En 2011 fueron aprobados 428 proyectos. ¿Cómo viene este año?

Todavía estamos en pleno procesamiento de Emprendedores y estamos revisando reconsideraciones de ANR, que cerró a principio de año. Pero estimo que tendríamos que andar en los 600 proyectos aprobados. En cantidad de proyectos es parejo entre Emprendedores y ANR. Pero en monto hay diferencia, porque para los ANR se presentan empresas ya consolidadas, con proyectos que tienen hasta $ 800.000 de ejecución.

Esos 428 proyectos significaron $ 59,2 millones adjudicados. Pero el presupuesto de este año es de $ 18,2 millones. ¿Por qué esa diferencia?

Siempre existe un desfasaje entre el momento en que se firma el contrato y el momento del desembolso, según el tipo de financiamiento. Hoy estamos desembolsando dinero que fue aprobado el año anterior. Este año ya llevamos ejecutados $ 24 millones y es un presupuesto que se maneja con flexibilidad, es un valor referencial.

Tiempo atrás se generó una polémica (que incluyó la renuncia de su titular, Rosa Wachenchauzer, en septiembre del año pasado) sobre si el Fonsoft debe financiar o no recursos humanos asignados al proyecto. ¿Cuál es la posición actual?

Si uno mira los números de los países de referencia en temas de ciencia y tecnología, el aporte privado es mucho mayor que el del sector público. Acá pasa exactamente al revés y es algo que queremos cambiar. Entonces, financiar recursos humanos implicaría ir en contra de la política que estamos tratando de llevar adelante.

Como parte de ese episodio dejó de funcionar el Consejo Asesor del Fonsoft. ¿Se lo volverá a convocar?

Sí, espero hacerlo en breve, a más tardar en la primera quincena de diciembre. No lo hice todavía porque antes quería saber bien dónde estaba parado.

Se trata de su primera experiencia en el sector público. ¿Qué diferencias encontró con respecto a su paso por empresas privadas?

Mi principal miedo era qué tipo de gente me iba a encontrar en mi equipo de trabajo. Pero la verdad es que encontré muy buen “feedback”; veo que les gusta lo que hacen y entienden el esquema de trabajo que propuse, que tiene una impronta más del ámbito privado que del público, porque es la que aprendí y la que mejor me sale. Ya hemos obtenido resultados tangibles y eso también los motiva. Busco que haya tareas, responsabilidades y objetivos bien definidos, que todos tengan un marco de seguridad más amplio porque están parados en el proceso, no porque son amigos de alguien. Eso hace que la gente sea más compañera, que haya mejor comunicación y que mejore la calidad del trabajo.

La edición original de este artículo se publicó por primera vez en la revista Information Technology N°182 (noviembre de 2012).

 



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