Alegría emprendedora

Iniciar un start up requiere de buenas ideas, capacidad para conseguir apoyo, algo de suerte y una convicción a prueba de balas. Un fresco de la comunidad local, entre emprendedoras seriales, charlas inspiradoras y cupcakes.

15 de Febrero 2013
Alegría emprendedora




Viernes a las 6 de la tarde. Caos de tránsito para salir del microcentro porteño. Momento para el happy hour, costumbre impuesta a fines de los ’90 que llegó para quedarse y cumplió. Los bares se llenan de jóvenes que arrancan temprano el fin de semana con un par de cervezas. Las oficinas se vacían, salvo las de Google Argentina, que es la sede del Founders Friday, un evento mensual organizado por NXTP Labs que convoca a emprendedores con proyectos de diversa clase. El encuentro está dedicado a las mujeres que inician sus empresas. Algo que conoce bien la empresa organizadora, cofundada por la publicitaria Marta Cruz y Ariel Arrieta, dueños de NXTP Labs. Todo el evento dura dos horas. En la sala central de Google, Silvia Torres Carbonell, directora Ejecutiva del Centro de Entrepreneurship del IAE y decana emprendedora local, hace lo que mejor conoce: inspirar a las nuevas generaciones. Unas 30 emprendedoras y una decena de jóvenes la escuchan con interés. “Las jornadas extenuantes tienen valor cuando el objetivo está claro. Sepan chicos que vale la pena hacerlo. Cuando uno crea una empresa desde cero, es su orgullo lo que está en juego y cada cosa que piensen y ejecuten es su sueño hecho realidad. Por eso, sepan que hay muchas piedras en el camino, pero si tienen la voluntad de su lado, van a poder llevar a cabo su sueño”, dice. Los asistentes afirman con sus cabezas.

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Crédito: Facebook Nxtp Labs

La ceremonia dura media hora y es bastante emotiva. “Very touchy”, calificaría un evangelizador de empresa de tecnología al ver a varios asistentes golpeándose el corazón con el puño cerrado. Tras su charla, Torres Carbonell se acomoda en una de las mesas para que los emprendedores hagan negocios y baja el tono a su prédica. “El tema está de moda. Vienen muchas chicas que están en la búsqueda de una oportunidad, pero no todos pueden emprender ni bancar los fracasos”, se sincera.

Muy cerca está la nueva camada de CEOs & Fundadores (así les gusta poner en sus tarjetas y presentaciones de negocios), que se junta en el Founders Friday para conocerse, darse ánimos, compartir proyectos y recibir la cuota necesaria de inspiración que los motiva para seguir adelante.

Son veinteañeras educadas, serviciales y globalizadas como empleadas de Starbucks o fans de series de televisión como Glee. Para contar su proyecto, manejan un nivel de sobreexcitación similar al que puede verse en la puerta de una escuela secundaria cuando los estudiantes se van de viaje de egresados. “Soy muy vendedora, networking a full. Me encanta hacer conexiones. Somos amables y ponemos mucho entusiasmo. Creo que el entusiasmo es más importante que el apellido”, asegura Stephanie Helou (24), una joven diseñadora que fundó un estudio dedicado al branding llamado Rockeet. Se define a sí misma como emprendedora serial (concepto que caló hondo en la Argentina) y su socia colombiana, Natalia Tamayo, comparte la definición. Ambas rebosan de ideas creativas. Una de ellas es Exquisit Collective, un emprendimiento de gestión cultural montado sobre la red social Behance, muy usada por ilustradores y fotógrafos para medir el rating de su portfolio. “Vine a la Argentina para hacer un posgrado de Marketing Estratégico y me quebraron el paradigma de que era necesario tener mucho dinero para emprender”, dice Tamayo.

En cambio, para Mariana Paz es fundamental obtener fondos. Alistada en el programa Desarrollo Emprendedor del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, comenzó a armar el plan de negocios de Regalos Acertados y a participar de las rondas de jóvenes que están en su misma situación. “Armé el proyecto porque veo que las listas de regalos de los casamientos o fiestas no terminan siendo útiles, de modo que las personas que ponen dinero y las que reciben los regalos no siempre quedan satisfechas”, resume.

Paz se asoció con una diseñadora que conoció a través de la red social LinkedIn y ahora busca inversores para poder dejar su empleo “full time” y abocarse al proyecto. “Sin capital, no puedo tomar gente”, agrega sin perder el entusiasmo. Pero, para entender las razones del discurso positivo, no es necesario leer filosofía ni conocer las teorías del auto convencimiento como forma de lograr los objetivos. Basta leer a los principales exponentes del mercado emprendedor exitoso, como Andy Freire, que vendió Officenet a Staples y hoy dirige un fondo que invirtió U$S 3,2 millones en Restorando.com. “El trabajo disfrutable es la mejor vacación que uno puede tener”, dice @andyfreire.

Tiburones y peces

Con empresas locales como MercadoLibre, DineroMail o Guía Óleo bien consolidadas, la ilusión de encontrar a la próxima emprendedora modelo capaz de generar un negocio millonario está más vigente que nunca. A eso se dedica la inversora de riesgo Carolina Dams, que se mueve como una auténtica cazadora de oportunidades.

“Cuando hago una evaluación, no sólo estoy mirando una planilla Excel con resultados financieros. Busco que el equipo emprendedor sea idóneo, tenga claro el objetivo y hay algo que veo en cada emprendedor que me define a invertir o no en su proyecto. Pero para eso hay que pasar por muchas pruebas. De 360 proyectos que evalué, sólo invertí en seis”, ejemplifica.

La primera generación de emprendedores tecnológicos era un seleccionado de estrellas salidas de la universidad de San Andrés, que pasó por las inferiores de Procter and Gamble, Unilever y las Big Five (que ahora son cuatro) y cursó su reglamentario MBA en la escuela de negocios de Harvard. De vuelta al terruño, los emprendedores copiaron los negocios de moda en el mercado norteamericano y los implementaron en la Argentina. Y les fue de primera.

Pero eso no parece detener al autor del blog Me fui al tacho (http://mefuialtacho.wordpress.com), escrito por Cacho del Tacho, supuesto ex emprendedor que pasó de las charlas con inversores al taxi, y que habla de Marcos Galperín, Alec Oxenford y el “exit” del negocio como si fuera CEO. “No voy a mentir, todos intentamos copiarlos, parecer parte del grupo. No por envidia sino porque este estilo, esta clase social, era mucho más compatible con los inversores que nuestro estilo forjado en Caballito”, se descarga al explicar cómo trataban de codearse con la elite emprendedora.

Para Dams, que busca proyectos con buena rentabilidad, lo que mueve al inversor es el número y el equipo. “No me fijo dónde estudiaron los emprendedores. Lo que sí sabemos es que si lo logró una vez, puede lograrlo de nuevo. Muchos buenos emprendedores dejaron la universidad para emprender. Hace poco estuve persiguiendo a un grupo que desarrolló una aplicación increíble para dar mayor seguridad a las transacciones bancarias en SAP. Tienen una oficinita en Pichincha y Rivadavia y no pasaron por Wharton College”, explica.

Karen Mirkin trabaja en Telefónica de Argentina y pasó cuatro meses en Wayra, la aceleradora de proyectos tecnológicos de Telefónica Digital. “Fue como un MBA acelerado”, resume. Con un notable parecido con la actriz Sarah Jessica Parker, estudió administración de empresas en la universidad de San Andrés, ruta casi obligada del emprendedorismo local, y volvió temporalmente al redil corporativo. “Me gusta el dinamismo que tienen los start ups. Lo que hace al éxito es la pasión, el foco y la capacidad de ejecución de las ideas, más allá del capital que obtengan”, dice.

Todo de arriba

La ronda de networking se hace alrededor de una mesa nutrida de brownies, cupcakes y otras delicatessens horneadas a la manera de Magnolia Bakery, pastelería top de Nueva York de la que eran fanáticas las chicas de Sex and the City. Todo corre por cuenta y orden de Google Argentina, que cede su espacio.

Si la cultura emprendedora local tuviera su lugar en la revista Gente, el relacionamiento sería el “must” de esta cultura que tiene otros espacios como Palermo Valley y a una reina indiscutida: Vanesa Kolodziej, que en 2000 creó el sitio Comunia.com, se pegó el palo y vivió para contarla.

Aunque no está presente en el Founders Friday, su espíritu ronda a las emprendedoras, que la eligen como modelo. “Hay un modelo que tiene que ver con emprender en femenino”, asegura María Eva González, community manager de CESVI Argentina y emprendedora serial, según su autodefinición. Hoy, González está trabajando en un proyecto para apoyar la gestión en las redes sociales de las Pymes de la zona de Pilar, donde reside. “Las mujeres tenemos capacidad para salir de la adversidad, ir hacia adelante y generar relaciones positivas para otras personas”, agrega.

Tras una extensa ronda de networking, las luces comienzan a apagarse. Algunas emprendedoras se sacan fotos abrazando las O de Google que hay en la entrada de la oficina. Para muchas, será un recuerdo imborrable de cuán cerca estuvieron de lograrlo. Quizás para unas pocas, marque su comienzo como empresarias.



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