*

Online

Una caminata entre smartphones y autos conectados

Aunque en el Mobile World Congress hay 2200 stands, se destacan los espacios de las marcas de smartphones y aquellos recintos montados para que la gente pruebe los coches de última generación. La vuelta de Nokia. 28 de Febrero 2017
Una caminata entre smartphones y autos conectados

La segunda jornada del Mobile World Congress, que es la feria de tecnologías móviles más grande del mundo, y se está llevando a cabo esta semana en Barcelona, España, se desarrolla con más tranquilidad comparado con la sesión de ayer. Cabe recordar que son 2.200 las empresas que presentan en la capital catalana sus nuevos productos y servicios.

No obstante, de recorrida por los ocho halls y stands, el denominador común es casi ninguno entrega folletos ni regalos y, en todos, hay pantallas digitales que muestran videos institucionales o demos. Por supuesto, las promotoras, que están vestidas con mucha sobriedad, quieren escanear el cartel que los asistentes colgamos de nuestros cuellos para obtener nuestros datos personales.

En este contexto, y mientras se saborea algún que otro caramelo o bombón que se ofrece en los puestos, es fácil detectar que los espacios montados por los fabricantes de smartphones y las marcas de automóviles conectados son los que despiertan la mayor curiosidad por parte del público. El motivo: En estas áreas están los dispositivos móviles para ser probados e incluso cualquiera puede subirse en los automóviles que cuestan alrededor de 90 mil euros. Eso sí, a veces hay que esperar unos minutos ya que hay fila para montar estos vehículos solo aptos para multimillonarios.

Automóviles llenos de gadgets

Con colores estridentes como amarillo, azul eléctrico y rojo furioso, Ford, BMW, Mercedes-Benz, Peugeot, Jaguary Seat, entre otras marcas, se enorgullecen de presentar aquí sus modelos más innovadores. De hecho, cada stand tiene un auto que está con las puertas abiertas para quien quiera sentarse frente al volante. En todos los casos, un representante de la firma ocupa el lugar del acompañante y se toma todo el tiempo necesario para explicar una y otra vez cuales son las características del vehículo en el cual estamos inmersos. 

“Este choche es autónomo, aunque todavía no puede utilizarse sin conductor porque la ley no lo permite”, me explica un representante de Mercedes-Benz. Mientras tengo mis manos en el volante del modelo E-Class Coupé, el guía comienza a explicarme las funciones que incluye un gran visor digital que se encuentra en el tablero: “Además de GPS, podemos ver el estado del tiempo, el tránsito en tiempo real, de tal manera que no hay necesidad de utilizar el smartphone”. Este automóvil cuenta, entre otros detalles, con un botón de emergencia que, en caso de ser oprimido, comunica directamente con una central que atiende en el idioma nativo del conductor para asistirlo. “Si yo soy alemán y estoy en España, ellos se ocupan de llamar a una ambulancia, a los bomberos o a la persona que deba asistirme un el idioma local, de esta manera, yo no tengo que preocuparme por hacerme entender en el extranjero en caso de un accidente u otro siniestro”, agrega.

Si hay algo que abunda en las puertas son los botones. De todos modos, es fácil interpretar qué función cumple cada uno porque los íconos son muy claros. Por ejemplo, para acomodar el asiento a nuestro gusto hay cuatro teclas y cada una equivale a una parte que está bien graficada. Además, hay funciones de “memoria”. Esto es para que si un coche es utilizado por varios conductores, cada uno pueda ajustarlo a su gusto con un solo clic. Otro detalle es el masajeador, que garantiza el relax de la persona que está al volante durante los viajes largos.

Después de probar varios modelos de coches conectados, nadie sabe cuándo podrá ser dueño de uno de ellos ya que son extremadamente costosos, pero lo que queda muy en claro es que el vínculo entre la industria de la telefonía móvil y la automotriz es cada vez más fuerte.  

Maquetas a la vista

A lo lejos, caminando entre los pasillos del MWC se ven pocas maquetas, pero se destacan porque son muy coloridas y de grandes dimensiones. Además, todas están rodeadas de personas. La primera pregunta que uno se hace es qué rol cumple un elemento de este tipo en una feria de tecnología. La respuesta llega en cuanto uno se para junto a cualquier de ellas: están montada para que los usuarios tomen uno de los smartphones que están en los bordes para poder probar las cámaras fotográficas de estos equipos.

Entre las más llamativas se encuentra la que está en el stand del fabricante de dispositivos móviles de origen chino ZTE, para que los asistentes puedan probar las cámaras de los dispositivos móviles. Así es como todos tienen mano los equipos Axon 7 Max y Oppo. El primero incluye una cámara doble para tomar fotos tridimensionales que luego pueden visualizarse sin necesidad de usar lentes especiales. En tanto, el Oppo incorpora un zoom óptico de cinco aumentos, superando así al iPhone 7 Plus, que permite dos aumentos. 

Más allá de las particularidades de cada stand, hay una marca de teléfonos que recibe muchas visitas: Nokia. Esto se debe a que todos quieren probar con sus propias manos cómo son los equipos con los cuales la firma intenta relanzarse en mercado mundial en el marco del MWC con los modelos que está presentando esta semana, en especial, la reedición del viejo y querido Nokia 3310. Se trata de un equipo compatible únicamente con redes 2G, que brinda  funciones básicas como llamadas y mensajes de texto. Es decir que con él no es posible acceder a la web ni a aplicaciones como WhatsApp. Su cámara fotográfica es de 2 megapixeles, su pantalla a color de 2,4 pulgadas y su memoria interna tiene espacio para 16 gigabytes. Mientras los nostálgicos lo prueban con cierta alegría mientras se entretienen con el clásico juego de la viborita, la mayoría de las personas lo miran con recelo ya que, al lado de los otros lanzamientos, este aparato queda obsoleto.

¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Notas Relacionadas