11 de Marzo de 2010 - 12:53 |
Casos
PAMI: claroscuros de un proyecto
Polémica alrededor del nuevo sistema de prestaciones del la obra social que costó $ 13 millones. El desarrollo realizado por la UTN Regional Buenos Aires para el organismo es presentado como un hito, pero también es denunciado por irregularidades.
por Alicia Giorgetti
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El comienzo de este año verá implementado al “Sistema Web Server Side de Captura, Registración, Verificación, Autorización y Auditoría On Line de Prestaciones Socio-Comunitarias para los Beneficiarios del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI)”, según lo informado por la Facultad Regional Buenos Aires de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN FRBA), contratada por PAMI para hacer el trabajo. Sin embargo, el proyecto presentado como “una revolución tecnológica que tiene cosas que no existen en toda América latina, como la posibilidad de controlar los medicamentos prescriptos”, según dice Gastón Winik —director General de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Buenos Aires—, en junio de 2008 ingresó a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas tras una denuncia bajo identidad reservada que detalla posibles irregularidades en el contrato. Además, es un ejemplo de contratación directa Estado-Estado, modalidad basada en decretos firmados por los ex presidentes Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Algunos de los módulos son: Panel de asignaciones on line, Movimientos masivos (para reasignar gran cantidad de beneficiarios de una vez), Nomencladores, Prestadores, Captura de datos prestacionales y validación on line, Auditoría, Prestaciones especiales y Tablero de control. Winik agrega que “PAMI es la obra social más grande de América latina y eso marca la complejidad del proyecto. Antes tercerizaba la asignación de beneficiarios a prestadores y hoy lo puede hacer. También se depuró y unificó el padrón de beneficiarios y se puede liquidar de varias formas: una es ‘por tasa de incentivo’, que premia a los que atienden mejor. Es decir, se mejora la gestión interna, la atención y se puede cuantificar la información. Y el código fuente queda en PAMI”. Guillermo Oliveto, flamante decano de la UTN FRBA —lideró la Secretaría de Cultura y Extensión Universitaria (SCEU) desde 2001, área que gestiona la relación de la entidad con las empresas—, destaca que “el sistema arrasa con prácticas perversas; hubo resistencia de quienes tenían un negocio dentro o fuera de PAMI y problemas internos normales de resistencia al cambio. Pero el Estado ganará mucho porque el proyecto es exportable”. Según el funcionario, el contrato fue por “alrededor de $ 13 millones” y Winik agrega que “se paga con lo que PAMI recupera en un mes”. En marzo de 2006 Di Césare ascendió a subdirector Ejecutivo de PAMI y, amparado en los decretos presidenciales, resolvió contratar directamente a ambas universidades para desarrollar el sistema Web Server Side. La firma del contrato se fijó para abril pero finalmente la UNICEN decidió no participar y el contrato se firmó en julio con la UTN FRBA. Allí se estableció que el trabajo duraría entre 15 y 18 meses, que se harían 24 entregas y que se pagarían alrededor de $ 580.000 cada una. Además, se convino que el sistema se haría bajo el modelo de calidad CMMi Nivel 2. Se definieron también la arquitectura del software, la documentación a entregar y a siete ejecutivos por parte de UTN FRBA; entre ellos, Cassino como director General y Fraga (que hasta entonces no era de la UTN FRBA) como director Operativo. Guillermo Oliveto dice que no participó “en esa instancia, que todo dependía del ex decano (Luis) De Marco. La secretaría de Extensión Universitaria ingresó al proyecto junto con Winik cuando PAMI planteó su preocupación porque no recibía un servicio eficiente y la intención de reorientar el proyecto”. Pero la SCEU tiene desde 2002 un área para vincularse “con las empresas e instituciones a través de la oferta de servicios de la FRBA”, según su Web. Y en el Informe de Gestión 2006 de SCEU figura “PAMI” en el apartado “Otros Trabajos”. Además, Oliveto afirma que realizaron “un relevamiento y diagnóstico de lo que había y un plan de trabajo que cubriera lo que PAMI necesitaba”, pero dice desconocer cuántas y cuáles empresas estaban contratadas. El funcionario agrega que “si había empresas contratadas, eso lo solucionó el ex decano, que manejaba los temas administrativos. Hoy trabajamos con graduados y estudiantes de la facultad”. Winik dice que “trabajan alrededor de 25 personas”. En esa etapa fue contratada una persona como Project Manager. M. G., que prefiere mantener su identidad en reserva, y que cuenta: “Firmé el contrato con el ex decano, de julio a diciembre de 2008, facturaba como monotributista y el pago mensual era de $ 6.000. No funcionaba lo hecho por la empresa de Tandil y la UTN FRBA decidió quitarle el trabajo pero, como había un contrato, siguió cobrando. Entonces contrataron a seis Project Manager (entre ellos a mí) y a tres empresas de Sistemas para programar, con cerca de cinco programadores cada una. Trabajábamos en una oficina del microcentro que UTN FRBA alquiló. Ante PAMI no podíamos presentarnos de forma individual o de parte de una empresa y usábamos e-mails de Yahoo o Gmail”. |

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