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La industria local de IT está en una suerte de limbo. El sector cayó del cielo azul de los años de crecimiento, pero no llegó al infierno del enfriamiento de los negocios. Varios de sus protagonistas aseguran que la crisis económica internacional y local no los impactó de lleno, pero sus efectos se empiezan a notar en algunas empresas y podrían terminar de impactar en los próximos meses.
Este año las firmas proyectan crecer entre 10 y 15 por ciento, aunque esto varía según el segmento de actividad. Así lo informa un estudio de la consultora Watson Wyatt realizado en abril entre 28 empresas de alta tecnología (el 43 por ciento desarrolla software, el 32 por ciento opera en telecomunicaciones y el resto brinda soluciones integradas).
Mientras que el año pasado los principales desvelos de los empresarios de IT pasaban por la falta de recursos capacitados, la dificultad de proyectar desarrollos de carrera debido a la alta rotación de personal y la presión por la administración salarial del personal de convenio, hoy las empresas piensan en abrirse a nuevos mercados o intensificar su oferta al exterior.
“Las compañías más globales experimentan dificultades en sus casas matrices. Acá, se agrega el componente local y la incertidumbre que plantean las elecciones”, señala Carlos Chapman, director de Human Capital para la Argentina y Chile de Neoris, en referencia a las pasadas elecciones del 28 de junio.
“Para las empresas que están tomando gente, las crisis internacional y local ayudan. Muchas compañías reducen su fuerza de trabajo, lo que al mismo tiempo abre el mercado a muchos profesionales”, señala Pablo Brizi, director senior de Compensaciones y Beneficios a nivel mundial de Avaya y director senior de Recursos Humanos para América latina. Recientemente, la compañía inauguró su nuevo edificio, que incluye un centro global de soporte de servicios y en 20 meses pasó de tener 80 a 420 empleados. Estiman que pueden llegar a cerrar el próximo año con 900 personas.
Misión: descongelamiento Las empresas consideran que hay motivos para que las generales del mercado global no se apliquen localmente. Al menos eso sucede respecto del congelamiento de salarios. Según el relevamiento de Watson Wyatt, nueve compañías recibieron la orden de congelar salarios en la Argentina durante este año. De ellas, tres pudieron revertir la situación y otras tantas están intentando hacerlo. ¿Sus argumentos? La inflación, escasez de recursos calificados y la alta competencia. Por otro lado, dos empresas cumplieron esa orden en todo el mundo menos en la Argentina. “Una compañía siguió la instrucción, pero supimos que posteriormente estuvo intentando gestionar un ajuste”, señala Julio Sánchez, gerente de Watson Wyatt.
Avaya es uno de los casos en los que la Argentina logró revertir la decisión corporativa. El alzamiento fue avalado por Brizi, su director de Recursos Humanos. “Tuvimos un proceso de revisión salarial como todos los años, con un incremento más alto que la media del mercado. En la Argentina estamos en un proceso de expansión, por lo que no hicimos ningún tipo de recorte y mantuvimos intactos los programas para el personal”, explica.
En enero, la compañía de comunicaciones brindó un ajuste promedio del 17 por ciento, que osciló en un rango del 12 al 30 por ciento. Según Brizi, en ese momento la media de mercado era de 13 por ciento.
“Hoy, no puedo decir que la situación esté cerrada para el resto del año, pero tampoco que habrá incrementos”, admite, por su parte, Chapman. Y agrega que Neoris decidió circunscribir los aumentos a las promociones y analizar cómo será el desarrollo de la economía durante el segundo semestre del año.
Durante el año pasado, Neoris otorgó ajustes basados en datos de mercado y en el mérito personal. “No damos aumentos generales —precisa Chapman—. En 2008 se asignó un presupuesto para los aumentos y cada unidad de negocio lo otorgó a cada empleado según su criterio. Hubo gente que no recibió ajuste; pero otros lo tuvieron de hasta el 20 por ciento.”
El ejecutivo señala que “hoy no tiene sentido tomar una decisión muy agresiva desde lo salarial si no hay una visibilidad muy clara del futuro del negocio”.
Meritocracia La encuesta de Watson Wyatt consigna que el 72 por ciento de las empresas encuestadas efectuó ajustes salariales entre abril y mayo o tienen previsto hacerlo. Cinco compañías tienen un presupuesto adicional para realizar un segundo ajuste durante el año.
La media de los incrementos que fueron dados entre marzo y abril fue del 12 por ciento, aunque el rango en que oscilaron los sueldos fue más amplio: del 6 al 20 por ciento. “Este año se espera una inflación de entre 12 y 15 por ciento, así que se perderán dos o tres puntos. Es decir, que va a pasar lo mismo que el año pasado, cuando el ajuste fue de alrededor del 18 por ciento”, compara Sánchez, de Watson Wyatt.
A diferencia del año pasado, cuando, principalmente debido a la alta inflación, se decidió dar un ajuste general y, en menor medida, una diferencia por ajuste selectivo, este año los aumentos se aplican casi exclusivamente en base al desempeño. El 80 por ciento de las empresas que ajustó sueldos a principios de año dio aumentos selectivos en base a mérito e información de mercado. La medida en cuestión abarcó al 78 por ciento del personal fuera de convenio.
¿Qué pasará el resto del año? La media de mercado indica un ajuste del 7 por ciento para el segundo semestre, en un rango que oscilará entre un mínimo de 2 por ciento y un máximo de 16 por ciento. Casi todas las empresas manifestaron que darán ajustes en forma individual que afectarán al 62 por ciento de la dotación. Los criterios, una vez más, serán mérito y mercado. Sánchez advierte que al momento en que se hizo el estudio (abril) aún no se estaban negociando los convenios colectivos. “Si bien este mercado no está afectado por ellos, excepto en el caso de las empresas de telecomunicaciones, ahora que empezaron a cerrarse pueden tener cierta incidencia en los ajustes. Ejerce presión”, explica.
La empresa de capitales nacionales Baufest —facturó en 2008 $ 17 millones— evalúa dar un aumento general antes de que termine el año. Clara Dietrich, responsable de Recursos Humanos para la empresa de 160 empleados, adelantó que el porcentaje será menor al 18 por ciento general otorgado en 2008, aunque no brinda cifras concretas.
En menor medida, durante 2008 se dieron ajustes selectivos “que llegaron al 20 por ciento” y este año también se analizan incrementos individuales como casos excepcionales. “Lo estamos estudiando con mucha cautela”, admite Dietrich. “En una empresa multinacional muchas veces se toman decisiones en otro país que no se pueden relacionar con la situación de la Argentina. Nosotros podemos tomar decisiones locales y tener las cosas más bajo control”, completa.
Dotados En cuanto a ingresos y egresos de personal, la nómina de Microsoft creció durante el último año un 10 por ciento. La compañía, que localmente emplea a 170 personas y factura $ 330 millones, contratará personal para el área de Ventas mediante un nuevo programa global que se aplicará por primera vez en la Argentina. “Ahora estamos en la definición de los perfiles. Son posiciones comerciales que pueden desempeñar egresados de carreras como economía e ingeniería industrial, electrónica y de sistemas, por ejemplo. Lo distintivo es que se focaliza en el desarrollo de largo plazo de la gente”, explica Guillermo Willi, director de Recursos Humanos de Microsoft en la Argentina y Uruguay.
Así, Microsoft forma parte del 21 por ciento de empresas que en la muestra de Watson Wyatt siguen contratando personal o prevén hacerlo en el curso de los próximos meses. El 25 por ciento de las compañías relevadas no contratará gente, mientras que una proporción similar de ellas redujo su dotación. “En promedio, este descenso fue de un 6,2 por ciento de la nómina. Esta medida surge a partir de instrucciones tanto corporativas como locales”, indica el informe de la consultora. El 17 por ciento de las empresas reestructuró su organización o bien está analizando realizarlo.
En cuanto a los incentivos de corto plazo, el 70 por ciento de la muestra pagó o pagará bonos por los resultados obtenidos durante el ejercicio 2008. El promedio de pago respecto del bono target que se establece como objetivo varió entre el 80 y el 90 por ciento del mismo.
Ninguna de las empresas consultadas planea eliminar sus políticas de pago variable. “No están en discusión. Respecto de los porcentajes, trabajamos mucho con los resultados del año fiscal como hacen todas las empresas. Son pagos variables. Hay planes concretos basados en los objetivos que deben alcanzar las personas y todavía no los definimos”, sostiene Willi. Por otra parte, en el último año calendario de Microsoft se dieron aumentos en promedio de 20 por ciento y se está analizando el porcentaje para el próximo. Los beneficios corren una suerte similar: las empresas intentan optimizarlos, aunque en la mayoría de los casos no se los recorta. Pero la mayoría de las empresas intenta mejorar las prestaciones para los empleados sin aumentar gastos.
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