No fue un año más para Motorola. Su reinado como líder en el mercado de celulares está en jaque y registró más de US$ 4.000 millones de pérdidas en 2008. Su unidad Mobile Devices facturó US$ 12.100 millones, un 36 por ciento menos que en 2007, no pudo concretar el planeado spin off y anunció que despedirá más de 4.000 empleados. Sin embargo, no todas fueron malas noticias. Y las divisiones de Home & Networks Mobility y Enterprise Mobility Solutions crecieron en facturación y ganancias y, de a poco, se posicionan como el futuro de la compañía. En este marco de expectativas con respecto a cómo será este año, David Grant, vicepresidente para América latina del área de Movilidad Empresarial (EMB) comentó a IT Business la estrategia para 2009, las debilidades y fortalezas de la compañía y los planes a futuro.
¿Cómo está la compañía en la región?
Dejando de lado celulares, la otras tres divisiones –Enterprise Mobility, Government & Public Service y Home & Networks Mobility- crecieron fuertemente en la región y esperamos que sigan con este ritmo en 2009. Para nosotros, crecer fuertemente significa doble dígito o más. Por supuesto, ¿quién sabe ahora? Es complicado. Además, hicimos algunos cambios organizacionales, porque antes estaban México, Brasil y el resto de los países. Y ahora estamos con México y el Norte por un lado, y Brasil y Cono Sur por el otro. América latina es muy importante: representa el 14 por ciento del negocio de Motorola a nivel mundial.
¿Cómo es la estrategia?
Trabajamos con distribución y con partners. Estamos muy enfocados en el trabajo con los socios, sobre todo con aquellos que están en diferentes industrias verticales. Ofrecemos una plataforma tecnológica y aplicaciones de terceros e, integrando eso, vamos hacia al cliente final. Tenemos clientes directos también, pero no demasiados, porque buscamos trabajar en conjunto con los partners. Tenemos la idea y la concepción de ayudar a las empresas con aplicativos de misiones críticas, para que sean más productivas y reduzcan costos. Nuestros productos ayudan, justamente, con la productividad.
¿Cómo piensan seguir creciendo?
La idea para continuar está en las soluciones de scanners, RFID, infraestructura wireless, WiMax, WiFi. Estamos extendiendo todos los negocios hacia fuera, especialmente los de movilidad. Para ello dependemos de los socios y los terceros y necesitamos aplicaciones que le agreguen valor a los negocios. En la Argentina estamos muy enfocados en los negocios más importantes, como agricultura, transporte y logística, almacenamiento y algo de manufactura y minería. Trabajamos con compañías como Wal-Mart, DHL y UPS: les fabricamos los equipos que nos piden para su plataforma mundial.
¿Y la crisis cómo impacta?
Nadie sabe qué va a pasar. El problema es que no hay plata y nadie quiere gastar más hasta que se sepa dónde va la economía. En nuestro caso, por ejemplo, vamos a crecer doble dígito, pero lo que pase el año marcará que tan grande va a ser ese doble dígito, porque no sabemos. Personalmente, creo que en el 3Q va a mejorar la situación. Nuestro crecimiento será más o menos igual al del año pasado, pero podría haber sido el doble, porque los proyectos y las necesidades existen. Los proyectos de uno o dos años y los que ya estaban en el presupuesto siguen. Los que están parados son los que iban a empezar ahora, por lo menos hasta que haya un mayor conocimiento de la situación. Además, tenemos una expansión de mercado porque nos asociamos con la unidad de Gobierno para vender nuestros productos. Y ahí hay muchísimas oportunidades, porque se ve la necesidad de proveerles facilidades a los ciudadanos. Con la experiencia corporativa podemos aprovechar las oportunidades dentro del gobierno y los mercados verticales.
¿Cómo es la integración con Symbol, a la que Motorola compró hace dos años?
Nos dejaron solos durante este tiempo, para asegurarse que sobrevivimos y conservamos nuestra cultura, que es muy positiva. Motorola es una compañía de 80 años, con sus fortalezas y debilidades, como cualquiera de esa edad. Lo bueno de Motorola es que reconoció desde el principio que traemos sangre nueva. Y en el mundo empresarial eso es necesario. Ahora nos estamos integrando más, porque reconocen nuestra fuerza y que lo que ofrecemos es importante para la compañía. Creo que 1 + 1 es igual a 3, no a 2.
¿Cuál es su análisis del mercado de celulares?
Symbol no hubiera sido comprada si no hubiera sido por el éxito de los celulares, en particular el Razr, que fue un éxito enorme a nivel mundial. Los dos últimos años han sido difíciles para Mobile Devices. Apostamos mal. Los productos todavía son de primera calidad, pero cambió el mercado y nosotros no lo hicimos tan rápido. Ahora estamos más enfocados en nichos de mercado con valor agregado, invirtiendo y trabajando con Android, de Google. El primer y segundo trimestre van a ser complicados.
¿Y con respecto a los miles de despidos?
Las ventas no se corresponden con la cantidad de gente que perdimos. En Mobile Devices sobre todo. En el resto de los negocios, si bien se pierde gente, también se aumenta por otro lado. No es una cuestión simple y en los medios se suele anunciar cuando una compañía despide, no cuando contrata. Por ejemplo, puede variar según la estrategia, el despedir en canales y contratar en venta directa, o viceversa, según el momento del negocio.
¿Cuál es la situación en la Argentina?
Tenemos un producto muy importante, el Total Enterprise Access Mobility, que va a salir este año. Es mundial, pero el software de desarrollo del producto está hecho por argentinos, en la Argentina. Tenemos 60 ingenieros en Córdoba que están con el software y en Denver, Colorado, están con el hardware. La Argentina no solo es importante como mercado, sino para los empleados también. Los latinos cada vez más toman el control. Y en Brasil, por ejemplo, está una de las principales fábricas. De hecho, el 100 por ciento de los celulares que se consume en América latina están hechos allí. Y estamos comenzando un estudio para utilizar la manufactura de Brasil para desarrollar productos de EMB y de Home & Networks.