En mapuche, la palabra “Pilquen” significa tejido, red, entramado. Ese fue el nombre que eligieron desde el Ministerio de Bienestar Social pampeano para nombrar al proyecto que le permitió a la provincia integrar, en una única herramienta, la información personal de más de 87.000 habitantes (unas 27.000 familias) y lograr desde allí la asignación de más de 450 programas socioeconómicos que ofrece la provincia.
Para ponerlo en perspectiva, si bien La Pampa es una provincia de 143.440 km2, tiene una escasa población de 300.000 personas, de las cuales el 30 por ciento se encuentra por debajo de la línea de pobreza. Precisamente ese porcentaje es el protagonista de este desarrollo.
“Antes del proyecto la situación era muy parecida a lo que pasa en el resto del país. Entre otros planes, se entregaban bolsones de comida por un valor aproximado de $ 30, y no llegaban siempre a todos los beneficiarios; era algo bastante desordenado y poco eficiente”, recuerda Raúl Petrelli, jefe del Centro de Sistematización de Datos (Ce.Si.Da.) dependiente del Ministerio de Hacienda del Gobierno de La Pampa, acerca de uno de los proyectos que hoy es manejado desde Pilquen y que demandaba gran esfuerzo logístico con pocos resultados favorables.
Los comienzos
El cambio arrancó a principios de 2005, cuando el Ministerio de Bienestar Social de La Pampa, que buscaba la descentralización operativa del área de Promoción y Asistencia Social, le pidió al Ce.Si.Da. que diseñara una herramienta informática para soportar la información resultante de una encuesta socioeconómica en las municipalidades y comunas provinciales, confeccionada por asistentes sociales, quienes valorizan la información y determinan la condición de beneficiario —o no— a un programa social específico.
El proyecto tuvo varias fases, con dificultades esencialmente atribuidas al cambio cultural que generó la descentralización de las decisiones y que cada municipio pasase a ser protagonista de la gestión de su población. Finalmente, se plasmó en una base de datos general. “Dada la infraestructura de comunicaciones en esta área, se decidió que debía estar basado en Internet y se seleccionó a Progress como base de datos y a WebSpeed como herramienta de desarrollo para el sistema web, con Progress 4GL Client-Server para la aplicación base”, cuenta Omar Alonso, líder del proyecto Pilquen por el Ce.Si.Da.
Así, se acordó con los responsables de bases de datos con injerencia social (Educación, Vivienda, Registro Civil, Salud y Trabajo, entre otros) las formas de uso concurrente de la información de cada uno, tendiente a complementarse en su gestión.
Se pretendía que la herramienta aportase información personal de cada uno de los posibles beneficiarios, como también sobre los distintos programas sociales, sanitarios y alimentarios que recibe o puede recibir cada ciudadano.
Si bien no se manejaron con plazos estrictos, se propusieron terminar el año 2005 con la base funcionando, y así sucedió. Primero hubo que adaptar las oficinas de cada una de las municipalidades, dado que muchas no tenían conexión a Internet. Cada municipalidad, con un presupuesto propio, acondicionó al menos un equipo con acceso a la Web, ya que es el único requerimiento para poder acceder a Pilquen.
Respecto de la plataforma elegida, no se evaluaron otros proveedores más allá de Progress Software dada la relación de 13 años entre la compañía y el gobierno de La Pampa, que en el pasado adquirió soluciones de este proveedor.
A mediados de 2005, Progress comenzó el proceso con una consultoría de 30 días que le permitió al equipo de IT conocer la herramienta del proveedor (Web Speed Transaction Server), en la que los pampeanos invirtieron $ 10.000.
La base de datos Pilquen fue alojada físicamente en el data center en Santa Rosa, la capital provincial. El servidor donde está montado el WebSpeed que atiende las consultas y la base de datos Progress Enterprise 9.1 D es un HP Proliant DL380 G3 (con 4 GB de Ram y dos procesadores Intel Xeon de 3,2 Ghz) que corre sobre Windows Server 2003 y también aloja otras aplicaciones web de menor exigencia. Como parte de la iniciativa, se compraron cinco PCs para el Ministerio de Bienestar, que tuvieron un costo de $ 14.000.
Actualmente, Pilquen tiene entre 8.000 y 10.000 requerimientos diarios provenientes de los más de 60 municipios de la provincia. “Hay muchos niveles de consulta y distintos permisos de visiones de la base dependiendo de si la consulta proviene de un diputado, un administrativo o el mismo ministro”, explica Alonso.
En marcha
¿De qué manera opera Pilquen? El cliente (el operador del sistema en cada municipalidad o lugar de consulta autorizado) se conecta a la base de datos desde su browser. Hace su requerimiento, que llega al servidor de Internet donde está montado el WebSpeed Transaction Server. Éste le “traduce” al Enterprise DB de Pogress los requerimientos a la base de datos y cuando se los devuelve elabora el resultado en un HTML que le llega al cliente que realizó el pedido.
En lo que hace a la inversión que implicó el proyecto, Petrelli dice que “cuando adquirimos algo para la provincia, no lo hacemos pensando en una única aplicación, ni en un único ministerio. Vamos comprando y ubicando de acuerdo con las necesidades generales”.
La principal inversión que requirió el proyecto fue la compra de licencias de Progress —que se sumaron a las ya existentes— y el mantenimiento anual, para lo que desembolsaron unos $ 114.000.
El proyecto también demandó inversiones que exceden al plano tecnológico y tienen que ver con la capacitación del personal de los municipios para poder llevar a cabo Pilquen, entre otros costos secundarios.
Si bien no se compraron a cargo del proyecto, se están utilizando en forma exclusiva un WebSpeed Transaction Server y un Enterprise Data Base (compartido). El costo de los productos es de aproximadamente U$S 3.000 anuales.
Para su puesta en marcha, el proyecto demandó unas 4.600 horas de personal de IT del Ce.Si.Da., equivalentes a $ 70.000 y en la actualidad se administra con 200 horas mensuales de recursos humanos, lo que se estima en aproximadamente $ 3.000 mensuales.
El proyecto se complementa con la llamada “tarjeta social“, con la que los beneficiarios acceden a distintos bienes y servicios dependiendo de los programas a los que hayan sido asignados. La novedad es que, gracias a la información detallada que brinda Pilquen, se le puede cargar un crédito distinto dependiendo de los programas a los que acceda cada beneficiario.
Esta etapa del proyecto, que comenzó en los primeros meses de 2006, se maneja con el Banco de La Pampa y con la firma Argencard. Actualmente están activas 15.000 tarjetas y suman aproximadamente unas 20.000 acreditaciones mensuales, que varían dependiendo de los planes activos en cada período.
“Este programa produce la dignificación de la persona, que deja de ser un cliente para ser un ciudadano que toma decisiones sobre qué productos o bienes consumir”, dice Elvira Mata, directora general de Planificación del Ministerio de Bienestar Social, y coordinadora social de Pilquen. La funcionaria agrega que esta herramienta permitió una transparencia mayor y aporta profesionalización a las políticas sociales: “Ha sido un aprendizaje muy fuerte que nos brinda más posibilidades: si quisiéramos hacer un censo, hoy podríamos hacerlo desde Pilquen”.
El cambio
La gestión de planes sociales cambió dramáticamente desde la implementación de la “base social”. “Pilquen permite el conocimiento estadístico del estado socioeconómico de la comunidad y su evolución, posibilita una medida uniforme y evolutiva de la situación de vida de toda la geografía provincial”, destaca Alonso. Además, les aporta rendiciones claras ante los eventuales pedidos de organismos de control.
Mata, por su parte, advierte que “el programa está activo en igualdad de condiciones en toda la provincia y permite eliminar intermediarios en el proceso de selección de beneficiarios”. Además, la interrelación con otros subsistemas preexistentes habilita la generación de alertas para agilizar la respuesta oficial ante cambios en la situación social del núcleo familiar, como nacimientos, adjudicación de vivienda, fallecimientos o cambios de domicilio, entre otros.
Y los elogios no llegan sólo desde adentro. Este año, el proyecto le valió a la administración pampeana una medalla de oro otorgada por la de la fundación estadounidense ComputerWorld.
Highlights
Objetivo de negocio: Lograr la asignación objetiva de beneficios sociales e integrar bajo una misma herramienta la información de 87.000 ciudadanos, posibles beneficiarios de más de 450 planes sociales de distintas áreas del gobierno provincial
Plazo: 10 meses
Inversión: $ 217.000 (licencias, consultoría, mantenimiento y hardware)
Líder de Proyecto: Omar Alonso, líder del proyecto Pilquen del Centro de Sistematización de Datos del Ministerio de Hacienda del Gobierno de La Pampa
Tecnología Clave: WebSpeed Transaction Server, 4GL Client-Server y base de datos Enterprise 9.1 D, de Progress Software