Maximiliano Roa dejó Axoft para crear Itris, que este año facturará $ 1,5 millón. Pero el desarrollador devenido empresario antepone su vida personal a los negocios.
No estoy dispuesto a sacrificar mi vida personal por mi empresa. No quiero pasar la vida buscando riquezas que, cuando llegue el momento, no pueda disfrutar”, dispara Maximiliano Roa, quien reserva todos los jueves a la tarde para estar con su familia: está casado desde hace cuatro años y es padre de Valentina —de un año y medio— y de otro(a) que viene en camino. Con esta premisa y junto a su socio Gustavo Tramontana, 16 desarrolladores —entre internos y freelance— y con $ 15.000 del ‘uno a uno’, fundó la compañía de software Itris. El emprendimiento se inició como laboratorio en el 2000, cuando empezó a desarrollar la tecnología. Por entonces, el objetivo era lograr un ambiente de trabajo que permitiera hacer aplicaciones de forma rápida y estándar, con tres pilares: conectividad, flexibilidad e integración para plataformizar a toda la empresa dentro de una tecnología única. “No queríamos ser una software factory tradicional, porque veíamos que el problema era el faltante de mano de obra. Entonces creamos un ambiente de trabajo donde rápidamente se pueda generar valor”, recuerda Roa, quien asegura que el plan es mantener una estructura chica: hoy son 25 empleados y la idea es no superar las 40 personas. Enseguida llegó la crisis de 2001 que, lejos de perjudicarlos, definió al mercado medio y alto como target de la empresa. El rango de clientes de entre 10 y 150 terminales era casi exclusivo de las “world class”, pero a partir de entonces empezaron a mirar las soluciones nacionales con buenos ojos. La respuesta de Itris fue una suit de soluciones de gestión, que incluía un ERP, un CRM, un MRP y algo de herramientas de BI.
Equilibrio Maximiliano Roa empezó a programar cuando tenía 12 años en su Commodore 64. Hoy, con 33 años de edad y 20 de experiencia en desarrollo y programación, considera que le llegó el momento de cambiar. Por eso, su objetivo es salir de la función operativa de la empresa y estar en un rol netamente directivo. “Es difícil tirar 20 años de experiencia en desarrollo, decir no lo hago más; pero me llegó el momento y me cansé”, afirma. Tanto Roa como Tramontana provienen de Axoft Argentina (empresa que comercializa el sistema Tango), donde estuvieron seis y doce años, respectivamente; pero se alejaron por diferencias con sus superiores. “Nos aportó mucha experiencia en lo que es tecnología y en el trabajo con socios de negocios, dado que Axoft tiene una estrategia comercial parecida a la nuestra, pero apuntada a un segmento bajo —de hasta diez o quince terminales—, donde Tango es líder absoluto con un muy buen producto”, reconoce Roa, quien en su tiempo libre juega al squash y lee sobre temas históricos. Todas las soluciones de Itris son implementadas en los clientes por 20 partners operativos, que también manejan la generación de servicios. “Zapatero, a tus zapatos. Ellos son especialistas en eso. Nosotros nos encargaremos del desarrollo, específicamente de la plataforma, e inclusive a los módulos funcionales en algunos casos también los estamos solucionando con socios de negocios. Así logramos mucho colchón en la atención de la demanda”, precisa. El ejecutivo asegura que parte de esta estrategia está alineada con sus objetivos personales: “Sacrificamos muchísima rentabilidad porque el principal generador de ingresos son los servicios. Nosotros comemos de licencias. Gano menos, mi auto va a ser más feo, pero quiero una vida más tranquila y disfrutar la familia”. Itris crece al 60 por ciento anual. El año pasado vendió por $ 900.000 y al cierre de 2007 llegaría a $ 1,5 millón. “Somos una empresa que recién cierra su cuarto año, con lo cual es esperable que crezcamos a esas tasas. En el mercado argentino deberíamos amesetarnos en los $ 3 millones o $ 4 millones dentro de dos o tres años. Por eso, donde más oportunidades tenemos es en el mercado externo.” Entre los clientes de Itris se destacan Hertz, Tulipán, la agencia marítima Nabsa y Gremond, una compañía de marroquinería que implementó soluciones para unas 30 terminales. “En 2005 pasamos de tener programadores caseros a trabajar con Itris. La relación fue muy buena. Fuimos asesorados por un consultor y en la terna final también estuvieron Software America y Calipso”, detalla Gerardo Borysowski, presidente de la compañía. Otro usuario es Mignani Hermanos, que desembolsó algo más de $ 100.000 para renovar su parque de IT; entre ellos, su viejo sistema de gestión que corría sobre DOS y tenía 12 años de antigüedad. “Estamos cumpliendo un año de la implementación de Integra, un software de gestión completa de Itris. El contacto con ellos es permanente y para que esté todo bien aceitado continuaremos, por lo menos, un año más”, destaca Miguel Farroni, responsable de Administración de la firma que distribuye rodamientos y cuenta con 15 terminales.
Interior y exterior La empresa está dando sus primeros pasos en el exterior: tiene partners en Bolivia, Uruguay y Chile, pero el año que viene estaría en condiciones de tener presencia en mercados más grandes. “Estamos analizando tres opciones: Brasil, México o España. Primero buscaremos socios locales para formarlos y desarrollarlos, y luego haremos un caso de éxito local que sirva como modelo para posicionar al partner y a nuestra empresa”, adelanta Roa, quien no descarta la apertura de oficinas propias en el país que elijan para desembarcar. “Estamos armando una reingeniería de la empresa para determinar los costos que tenemos en un partner a la hora de desarrollar un mercado altamente competitivo. Porque queremos que cada socio sea una unidad de negocios que genere su propia rentabilidad y posicionamiento. Además de tener una estructura tipo estrella, en la que nosotros somos el centro, buscamos que se generen negocios interpartners para obrar como si fuéramos una empresa world class”, revela Roa, licenciado en Sistemas de la Universidad del Salvador. También están trabajando con Microsoft para migrar la plataforma a .Net, lo que demandará una segunda inversión que, si bien no está cerrada, oscilaría entre $ 300.000 y $ 500.000. La fuente para el desembolso está siendo analizada: “En caso que no pueda ser con capitales propios vamos a salir a buscar capitales extranjeros”. Hoy, Itris tiene alianzas con los productos de base de datos de Microsoft y Oracle. “La idea en un futuro cercano es desarrollar DB2 con IBM”, dice. Otro proyecto es trasladar los centros de desarrollo fuera de la zona de Capital Federal. Hay tres posibilidades en estudio: “Yo soy de Tandil, soy más paisano que porteño. Además de un tema de costos, en el interior se logra más pertenencia del empleado y más involucramiento con el proyecto”.
Recuadro Itris Inversión inicial: U$S 15.000 Empleados: 25 Facturación 2006: $ 900.000 Estimada 2007: $ 1,5 millón Clientes: 70 (Hertz, Tulipán, Nabsa y Gremond, entre otros)
Comentarios (3)
por Domingo Verrascina
Estoy feliz con Tango, ya que soy uno de los socios fundadores de Axoft Argentina S.A. creadora del sistema Tango. El comentario anterior es falso, me sorprende que alguien haya usado mi nombre a tal fin.
Soy usuario de ese producto y realmente quiero expresar mi alta satifaccion con este producto, era un usuario de Tango y el cambio fue mas que importante.