Los ciclos económicos de la Argentina tienen incidencia directa en los proyectos de IT. Cuando los índices macroeconómicos son favorables, como sucede actualmente, las empresas recuperan el tiempo perdido invirtiendo en tecnología.
Así como la década pasada estuvo marcada por la implementación de sistemas ERP (planificación de recursos empresariales, por su sigla en inglés), hoy los empresarios vuelven a adquirir sistemas de gestión tras la pausa impuesta por la crisis. “En realidad, es el efecto post devaluación. Las actualizaciones de sistemas comenzaron hace dos o tres años, porque creció el negocio de los clientes que no contaban con una infraestructura tecnológica que acompañara su negocio. Cuando llegó el momento de dar respuestas al crecimiento de su negocio tuvieron que invertir, y es entonces que empiezan a requerir la ayuda de los consultores”, resume Ricardo Karaman, analista del negocio de Consultoría de Trends Consulting.
Según Richard Nolan, profesor de Harvard Business School, las empresas contratan consultoría de IT por tres razones. La primera es que los marcos de trabajo (framework) y las metodologías cada vez son más complejas y se necesitan expertos que mayormente trabajan para las consultoras, ya que las empresas no disponen de las políticas para ofrecerles desafíos y continuidad de los proyectos acorde a sus capacidades. La segunda se relaciona con los ciclos de innovación de productos y tecnologías. Y la tercera razón es que hay una variedad, cada vez más amplia, de sistemas que se interconectan entre sí y que están en un momento de convergencia.
“Para el final de esta década, más del 60 por ciento de los sistemas estarán basados en las comunicaciones entre computadoras. Eso hará que las empresas requieran servicios de desarrollo de APIs (Application Programming Interfaces) para que los CIOs puedan extraer el máximo provecho de sus sistemas”, analiza Nolan en el informe llamado “El futuro de la consultoría de IT”, publicado por Harvard Business Review.
Estas tendencias son las que guían el negocio local de Accenture. Pablo Schuster, socio de la consultora y director de la práctica Systems Integration and Technology, refiere que la actualización de las aplicaciones de las empresas se está llevando una parte importante de los presupuestos de IT. “Tenemos muchos negocios de implementación de ERP. Lo que pasa es que cambió su naturaleza —detalla Schuster—, porque hoy estamos migrando de versiones, y tratando de implementar módulos de mayor valor agregado como CRM (gestión de la relación con clientes), Seguridad y BI (inteligencia de negocios).”
Danza de millones
Estas tendencias tienen su correlato en el mercado. Y si bien existen amplias divergencias entre las empresas y consultoras a la hora de medir el segmento de servicios profesionales, implementaciones de IT y consultoría, todos coinciden en un punto: el negocio está creciendo.
Según la consultora IDC, el mercado argentino de servicios IT tendrá un volumen en 2007 de casi U$S 400 millones, y la facturación total del sector IT será de unos U$S 3.450 millones. La cifra es similar a los U$S 3.464 millones que movió el mercado local en el año 2000, y triplica los U$S 1.312 millones de 2002.
Por su parte, la consultora Trends estima que el negocio de consultoría rondará los U$S 143 millones, lo que representará un crecimiento del 18,2 por ciento respecto de los U$S 121 millones que el sector facturó en 2006. “Por consultoría entendemos la definición de la estrategia de sistemas, la planificación de redes e IT, evaluaciones de arquitectura, análisis de operaciones, evaluación de proveedores, implementación de mejores prácticas, reingenierías y mejoras de procesos. Pero el consultor no está en la puesta en marcha de los proyectos ni en el desarrollo. Si los incluyéramos, el negocio sería enorme”, aclara Karaman, de Trends.
Para entender la magnitud de este negocio, es mejor analizarlo en el contexto de las empresas. Datco, por ejemplo, que tiene una facturación anual de U$S 42 millones entre sus operaciones locales y chilenas. Es proveedor de acceso a Internet —entre otros negocios— y tiene un negocio de consultoría de U$S 10 millones. “Esa unidad representa cerca del treinta por ciento de nuestros ingresos”, dice Gabriel Pineda, director de Consultoría de Datco.
La subsidiaria local de la empresa francesa Atos Origin, dedicada a la implementación y consultoría de IT, en 2006 facturó $ 46 millones, y este año planea que esa cifra aumente un 20 por ciento. Según los reportes globales, la consultoría representa un 30 por ciento de su negocio.
BGH Argentina es una de las grandes empresas del sector. Sin embargo, su ingreso al negocio de consultoría es bastante nuevo. Hace poco más de un año que ofrece este servicio entre sus clientes, que tradicionalmente le compraban hardware de almacenamiento y redes. “Durante el primer año vendimos U$S 300.000 de consultoría. La cifra creció a U$S 1,8 millón este año, y para mitad de 2008 proyectamos alcanzar a U$S 2,5 millones”, ejemplifica Norberto Reyna, director de Consultoría de BGH Argentina.
Proa a SOA
La versión 2.0 de la ola de grandes inversiones corporativas está dada por la actualización de los sistemas ERP y la implementación de nuevos módulos como CRM, Administración de Fuerza de Ventas y Seguridad. “Luego de la desinversión, las empresas están volviendo a apostar a los grandes proyectos de IT, en los cuales la implementación de ERPs está a la orden del día, pero también empiezan a surgir proyectos de SOA (Arquitectura Orientada a Servicios, por sus siglas en inglés)”, detalla Guillermo Ocampos, director de Global Business Services de IBM en la región SSA (Spanish South America), responsable por la atención de clientes de consultoría en Sudamérica.
Desde SAP, Lorena Dames, directora de Consultoría, coincide con su colega: “Estamos saliendo de la implementación de ERPs y nos enfocamos en proyectos de innovación a través de soluciones como NetWeaver y SOA, en los que estamos cuidando que se realice una instalación correcta de esta arquitectura en nuestros países”, argumenta.
Las confusiones acerca del alcance que tiene SOA dentro de una empresa motivaron más de un dolor de cabeza para los CIOs, ya que muchos tomaron a la Web 2.0 como la arquitectura orientada a servicios. Un informe elaborado por Gartner a fines de septiembre, muestra hasta qué punto llegaron los debates. “Web 2.0 es una tecnología para front office, mientras que SOA se utiliza para el back office”, puntualiza Gartner.
Si bien estas discusiones no llegaron al mercado local con la misma fuerza, para los proveedores es necesario dar a conocer las características de la arquitectura orientada a servicios.
“Hay muchas empresas queriendo implementar SOA y ofrecemos consultoría acerca de cómo hacer la migración, cómo implementar funcionalidades sin tirar a la basura los activos. Muchos de esos proyectos los hacemos con herramientas de BEA y Websphere de IBM”, cuenta Pablo Schuster, de Accenture, uno de los principales implementadores de SAP a nivel local y global.
Bajo la premisa de ofrecer arquitectura orientada a servicios, los proveedores están saliendo al mercado a ofrecer consultoría, implementación y software. Sin embargo, el crecimiento de la demanda choca contra la realidad: la falta de profesionales capacitados para satisfacer la demanda del mercado.
Un informe publicado por la Cámara del Software y Servicios Informáticos (CESSI) advierte que, para lograr el crecimiento interanual de 15 puntos estimado por las empresas del sector, el sector académico deberá preparar más de 30.000 profesionales de IT en los próximos cuatro años. En su plan estratégico para el período 2007-2011, CESSI reconoce que una de las debilidades encontradas está relacionada con la baja unión entre el sector académico y la industria IT. “Sigue siendo un tema a resolver”, admite Miguel Callelo, presidente de la entidad.
En SAP acusan la falta de consultores funcionales: “Hicimos programas de capacitación para jóvenes profesionales, promocionando currícula de capacitación en las universidades y centros de entrenamiento. Nuestra idea es inundar el mercado de consultores SAP”, espera Dames.
Verticales y regionales
La vuelta de los grandes proyectos está relacionada con el crecimiento de la economía local, pero también con la exportación regional. A partir de la devaluación, la Argentina se convirtió en un centro de servicios informáticos para varios países de Sudamérica.
“Chile y Perú crecieron más que la Argentina. Chile tiene un fuerte crecimiento tecnológico y el dólar está barato respecto del peso chileno. En Perú, el negocio del oro está moviendo el ritmo de las implementaciones en el sector minero. En la Argentina, en cambio, estamos con proyectos mas precarios”, compara Pineda, de Datco.
Para BGH, cuyo ingreso al negocio de consultoría es más reciente, la recuperación de la industria bancaria y los retailers fue importante al momento de lanzar su oferta de los servicios de IT. “Vendimos más de 3.000 horas de consultoría a bancos, para quienes creamos sitios de back up y disaster recovery. También apoyamos la apertura de sucursales de Carrefour”, argumenta Reyna, de BGH.
Las empresas de energía también están requiriendo nuevas soluciones. “Hay compañías que a pesar de las tarifas congeladas están invirtiendo en más servicios de consultoría”, desliza Schuster, desde Accenture. Sin dudas, un claro síntoma de lo que esperan las consultoras para los próximos tiempos.
Darío Laufer