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Negocios

Informe exclusivo: radiografía del mercado de telcos en Argentina

Cómo se está reconfigurando el mercado de telecomunicaciones local. La agenda regulatoria del Gobierno y las inversiones de la empresas. Por Sebastián De Toma - 06 de Septiembre 2016
Informe exclusivo: radiografía del mercado de telcos en Argentina

Mitad perogrullada y memes de las redes sociales, y mitad realidad palpable, cambiamos. Hace un año era difícil imaginar un segundo semestre con tantos cambios encima. El sector de las telecomunicaciones no ha sido ajeno. De la mano de las comunicaciones móviles y un retrasado pero ágil despliegue de 4G, durante el período 2014- 2015, el sector creció 22,59 por ciento, según datos publicados por la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina (Cicomra). De hecho, hay en la Argentina más celulares que personas, 50 millones, lo que pone al país en el puesto 20 en cantidad de equipos a escala mundial. De hecho, la penetración del servicio de 4G alcanza un 16 por ciento del total de la población del país y —a pesar de comenzar de manera tardía su despliegue— dentro de la región sólo es superada por Uruguay y Chile, tal cual se desprende del Índice de Penetración LTE de 5G Américas. Con estos números positivos, la industria encaró un 2016 lleno de novedades regulatorias y con un horizonte que promete pero que aún no está nada claro.

Hay varias puntas de las que habrá que tirar para explicar los cambios que ocurrieron en el sector de telecomunicaciones. Por un lado, el Gobierno proyecta una nueva ley que busca, de una vez, abrazar el fenómeno de la convergencia que durante todo el kirchnerismo corrieron por caminos separados. Pero, por el otro, un decreto del presidente Mauricio Macri impide el ingreso de las telcos al negocio audiovisual durante por lo menos dos años, lo que tiene bastante molestas a las telcos, más allá de las promesas de inversiones. Además, los inconvenientes con las telecomunicaciones móviles por la falta de antenas y el rol de Arsat como dinamizador del mercado son parte de una partida que se juegaen distintos tableros.

 

¿Llega la convergencia?

Dentro de dos o tres años, según el decreto 267/15 (dictado por el Gobierno el 29 de diciembre de 2015), las empresas de telecomunicaciones podrán brindar servicios de comunicación audiovisual, una de las restricciones que había impuesto la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) en 2009. La ley Argentina Digital (LAD), sancionada a fines de 2014, ya lo permitía, dado que le otorgó el carácter de convergentes a los servicios de telecomunicaciones, en lo que constituyó un intento por corregir uno de los aspectos más criticados de la LSCA. La restricción que introdujo el decreto del presidente Macri molestó bastante a las empresas de telecomunicaciones. “Sienten”, dicen fuentes del sector, que fue hecho a medida del Grupo Clarín, ya que sí permite el ingreso de las compañías audiovisuales en el sector de las telcos.

Estas idas y vueltas tienen varias aristas. Telecentro, de Alberto Pierri, brinda telefonía dentro de su paquete de Internet y cable desde hace años, algo que, si bien era permitido por el decreto 764/2000 (redactado por el ex secretario de Comunicaciones de la Nación, Henoch Aguiar, hoy vicepresidente de Arsat), estaba dentro de un vacío legal que no legislaba sobre la voz sobre IP. Además, Telefónica de España es la dueña tanto de Telefónica de Argentina como de Telefe. El gobierno manterior permitió la “adecuación” a la LSCA de Telefe a pesar de esto, ya que consideró que Telefónica de España y de Argentina son empresas diferentes, decisión que en su momento, pelea con el Grupo Clarín mediante, levantó polvareda.

El nuevo gobierno autorizó rápidamente el desembarco de Cablevisión en Nextel y el del socio minoritario de este último, el fondo Fintech, en Telecom Argentina —ambas movidas habían sido prohibidas por el kirchnerismo— en lo que promete ser el comienzo de una nueva novela dentro del mundo de las telcos locales. Aquí es donde Martín Becerra, profesor de la UBA e investigador en telecomunicaciones, ve problemas para la actual gestión. “El Gobierno está en un laberinto sin salida, que consiste en la intención de satisfacer a actores industriales concentrados en un sector que no admite simultáneamente la satisfacción de los dos andariveles”, dice. “Si les dan lo que piden los sectores concentrados del sector de las telecomunicaciones, van a estar lesionando la proyección de los actores concentrados del sector audiovisual. Y viceversa. O satisface a uno o satisface a otro.”

 

Leer más: América Latina, lejos del ideal en materia de espectro radioeléctrico

 

Una cuestión no menor son las inversiones. Si bien Telefónica informó que su inversión en 2016 ya alcanzó $ 3 mil millones, enfocada principalmente en el desarrollo de la red de 3G y 4G, la inversión para actualizar las redes de cobre depende de cuándo las telcos puedan ingresar al negocio de contenidos audiovisuales. Mientras no puedan hacerlo, el ímpetu a la hora de invertir en redes de fibra será menor, según Juan Gnius, especialista en telecomunicaciones. “La fibra te permite dar mucho más ancho de banda; el tema es qué servicios vas a ofrecer con esa fibra —comenta—. Por ahora las telefónicas no pueden ofrecer video, que es el que más ancho de banda consume. No creo que Telefónica o Telecom inviertan en fibra para que la gente contrate Netflix. El despliegue va a venir cuando ellos tengan la posibilidad de ofrecer servicios de video o de televisión paga en alguna de sus modalidades.”

 

Descongelamiento

Las telefónicas pudieron aumentar el abono del servicio de telefonía fija por segunda vez en dos años, tras 15 de tarifas congeladas y con una rentabilidad que cayó en picada, inflación mediante. El primer aumento llegó a los abonos de la categoría comercial y profesional en 2015, luego de que la LAD convirtiera al abono en precios libres. El decreto 267/15 le quitó al organismo regulador (el nuevo Ente Nacional de Comunicaciones, Enacom) la posibilidad de regular los precios de telefonía fija en tanto servicio público y pocos meses después llegó el primer aumento en la telefonía residencial: 186 por ciento a principios de abril. Las empresas querían aumentar un 240 por ciento pero desde el gobierno les pidieron que la suba fuera menor, a pesar de que reconocen que las tarifas todavía están atrasadas.

Héctor Huici, secretario de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Nación —en diálogo exclusivo con INFORMATION TECHNOLOGY—, comenta que “el promedio de América latina está entre US$ 9 y US$ 10”. “Lo cual no significa que ese tiene que ser el precio en la Argentina, pero te indica que hay un atraso —aclara—. El valor, en la convertibilidad, era de US$ 13, luego quedó pesificado y llegó a ser de US$ 1. Hoy está en US$ 2,5 después del descongelamiento.”

Desde la vereda contraria, el ingeniero Nicolás Karavaski, quien fuera subinterventor de la Comisión Nacional de las Comunicaciones entre 2013 y 2015 y luego vicepresidente del organismo creado por la LAD, la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Aftic), cree que el aumento “es lógico” porque las telefónicas tenían “un déficit en la red fija”. Se pregunta, sin embargo, si el dinero que recibirán lo utilizarán para invertir en dicha red o para continuar con el despliegue de la red móvil 4G. Huici, en tanto, dice: “La telefonía fija para las empresas es una fuente de ingresos para invertir en mejorar sus redes. Tienen ingresos con redes de cobre cercanas a su amortización y vuelcan eso en nuevos desarrollos, algo que en general ha sucedido en el mundo”. Y agrega que si los aumentos van más allá de lo razonable, “lo que debería suceder es que la gente se desconecte de la línea fija y se quede sólo con el celular”.

Gnius ratifica que las tarifas fijas “estaban súper desactualizadas” y que, de hecho, la Argentina era uno de los pocos lugares donde la telefonía fija seguía en crecimiento —se pasó de 9,14 millones de líneas en 2014 a 9,23 millones en 2015— porque “era barata en comparación con otro tipo de comunicación”. En el mundo, “el servicio de voz está en retirada”, sostiene. Según Karavaski: “Vamos hacia la movilidad, las redes fijas van a tener cada vez menos incidencia para el usuario final, pero sí la tendrá para la infraestructura, para dar servicios”.


Versión de una nota publicada en la edición nº 226 (julio/2016) de la versión impresa de Information Technology.



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3 Comentarios

Pablo Silar Reportar Responder

Las tarifas están desactualizadas? A mi me parece que no. Realmente es muy caro el servicio hoy en día.

Fernando Scarlata Reportar Responder

El tema es que al costo de la telefonía celular, no sé si hablar por la red fija no resulta más barato... Y o sé como juega el tema de la VOIP

Tamerlan Khan Reportar Responder

una vez un gerente de TECO me dijo, con lo que recaudariamos de la venta de cobre de los planteles en deshuso podriamos fibrar todo

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