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Data Centers, se abre un nuevo capítulo

 En tiempos de almacenamiento en espacios no físicos, los centros de cómputos viven un nuevo paradigma. Los casos de UADE, IVESS y Claro y las alternativas que eligieron para asegurarse mayor seguridad, flexibilidad y un mayor rendimiento y productividad.

17 de Julio 2012
Data Centers, se abre un nuevo capítulo




La explosión de datos, usuarios más tecnológicos y la oportunidad de posicionarse como líderes del sector son algunos de los factores que atraviesan las compañías en crecimiento. Para acompañar su desarrollo y complejización, estas firmas deben desarrollar un plan estratégico que garantice la continuidad y disponibilidad de sus servicios, asegurando la productividad de su gestión.

Por ello, en el escritorio del departamento de IT se acumulan las propuestas de proveedores, ofreciendo soluciones. Entre ellas, quizás, la más escuchada en los últimos tiempos es el cloud computing, como plataforma para manejar altos volúmenes de datos. Sin embargo, algunas empresas nacionales apuestan a la construcción o modernización de sus data center in house. Cabe recordar que, hace dos años y de acuerdo a datos de la investigadora de mercado Prince & Cooke, el 52% de las medianas empresas argentinas poseían un data center propio.

datacenters

La Universidad Argentina de la Empresa (UADE) es una de las organizaciones que optó por implementar una solución in house, que le demandó una inversión de $ 5,4 millones. Patricia Hall, jefa de la División Sistemas de la UADE, cuenta por qué: “El cambio nos permitió mayor velocidad porque nosotros tenemos todo y no necesitamos recurrir a nadie para que lo cambie”. Daniel Feijó, jefe de Redes y Telecomunicaciones agrega: “Para la universidad, la seguridad es otra”. El centro de altos estudios tiene una comunidad académica de 22.000 alumnos, 1.600 docentes y, por mes, recibe 3,5 millones de e-mails. “Hay más de 80 servidores, cinco kilómetros de fibra para tener red en las aulas, 150 aulas con equipo y además está el edificio de laboratorio; todo está atado a la continuidad de la tecnología. Si tuvieramos interrupciones de servicio sería un caos”, reconoce Hall. La UADE creció desde 2007 un 15% en cantidad de alumnos. No obstante, el personal administrativo se mantuvo constante, gracias a la automatización. El proyecto desarrollado por la universidad se realizó en tres etapas, la primera consistió en la construcción de un nuevo centro de cómputos sobre una superficie de 50 metros cuadrados, con medidas de enfriamiento, control de humedad, detección y extinción de fuego y acceso biométrico, entre otras regulaciones necesarias para su implementación.

La segunda etapa fue adecuar el antiguo centro para contingencias y, en la tercera etapa, todo lo que es recuperación de desastres. “La migración de las aplicaciones fue toda junta mediante software, de manera escalonada. Esos fueron los momentos más críticos, las mudanzas intermedias y la final”, afirma la jefa de la división Sistemas de la UADE. Según informa Hall, fue el Comité Ejecutivo que optó por apostar a un data center propio. Entre las razones figura el hecho de poder contar una tasa de tiempo de uptime (valor mensual que indica la cantidad de tiempo que un servidor funciona de forma ininterrumpida y conectado a Internet) del 99,25%. Dentro de ese nivel, la entidad tiene sólo 22 horas de caída de servicio al año.
Otra de las empresas que invirtió en renovación tecnológica fue IVESS. ¿El objetivo? Aumentar la calidad de su servicio, buscando la eficiencia en todos los procesos relacionados con la venta, desde la toma de pedidos hasta la entrega y la cobranza. “La tecnología juega un papel fundamental en el desempeño de estas actividades -explica Juan Mila, gerente de la firma marplatense-, ya que, ahora, con el nuevo sistema, un vendedor puede tomar pedidos desde su smartphone y, en ese momento, en el área de Producción, ya tienen un estimado de lo que debe producir y, en Logística, saben cuánto tienen que recibir y entregar, mientras que Administración tiene información en tiempo real de las ventas y las cobranzas”.

La empresa decidió reemplazar sus 15 servidores por otros cinco Xeon 5600 con tecnología de virtualización integrada y asistida por hardware que brinda flexibilidad para virtualizar diferentes generaciones de servidores, ofreciendo la capacidad de migrar cargas de trabajo a menos servidores durante la noche para ahorrar energía.

Más en menos espacio es una de las premisas tecnológicas que domina el presente en los centros de datos. “Es increíble ver cómo ha cambiado el espacio que usa la tecnología. Ahora, en una parte, se tienen mucho más servicios y nuestro centro está hecho para crecer más del doble. Es totalmente escalable”, asegura Hall.

Más allá de los casos de IVESS y UADE, Claro Argentina llevó a cabo la ampliación de 1.500 metros cuadrados de su data center de servicios, que ya dispone de dos plantas de igual superficie. Tras invertir u$s 12 millones en infraestructura y tecnología, el operador, llegó a su máximo nivel de energía, elevando entre cinco y seis veces su capacidad de almacenamiento, “respetando las normativas internacionales e institucionales de seguridad física y lógica con los adicionales requisitos y normativas internas así como la de nuestros clientes”, destaca Mariano Freysselinard, gerente Corporativo de Datacenter de Claro Argentina. Las transacciones y operaciones que las instituciones financieras realizan mediante Claro, están auditadas por el Banco Central, que garantiza la confiabilidad de los procesos operacionales, agregan desde el carrier.

Panorama actual
De acuerdo a las predicciones de la consultora IDC, para este año, se espera que el volumen datos aumente un 48% más que en el 2011, llegando a los 2,7 zetabytes. La razón: las empresas deben almacenar y administrar desde los correos electrónicos hasta las grabaciones de las cámaras de seguridad. Por su parte, el informe Cisco VNI prevé que, para 2016, el tráfico IP global alcance 1,3 Zettabytes anuales y que haya 19.000 millones de dispositivos conectados, casi 2,5 conexiones por cada persona del planeta.

Para el gerente Corporativo de Datacenter de Claro Argentina, la explosión de datos es una realidad y la demanda de almacenamiento y back up será continua. Por eso, mediante lo que se conoce como capacity planning (clave para el análisis del crecimiento de una compañía) siguen el proceso de aprovicionamiento de las plataformas. Como factores a tener en cuenta, durante la toma de decisión, identifican la previsión de eficiencia, el costo total de la propiedad (TCO) y el retorno de la inversión (ROI). “Generalmente, renovamos un 20% del parque por año, ya que la vida útil en coherencia con los costos de mantenimiento es de cinco años. El gerente en sistemas eleva un informe a Finanzas detallando los beneficios, ROI aproximado, TCO, entre otras variables. De ahí, si se aprueba el presupuesto se continúa con el proyecto, si no es aprobado, vuelve para su revisión y su relanzamiento”, explica el gerente de IVESS.

Según Mila, la renovación no solo redujo los costos de operaciones, de producción y de logística, sino también de consumo eléctrico, ya que los modernos servidores les permitieron ahorrar más del 50% del costo energético. “Bajamos costos por refrigeración, reducimos el espacio para los mismos y necesitamos de menos personal para administrarlos eficientemente. Crecimos un 80% en capacidad de procesamiento, con lo que, para los próximos años, estamos cubiertos en ese sentido”, destaca.

En cuanto a los costos -advierte Mila- se invirtieron más deu$s 30.000, sin tener en cuenta los costos fijos de los recursos e infraestructura ya instalada. “Estimamos un ROI de un 140%, en los cinco años del proyecto, con lo que podemos decir que la inversión se pagó prácticamente sola”. Para el ejecutivo, esto se debe, principalmente, a que la renovación les permitió aumentar la productividad en la gestión de la empresa, satisfaciendo una demanda mayor sin invertir en un crecimiento de los recursos; reducir la tasa de errores, disminuir los costos de operaciones y energía y de administración. “Los nuevos paradigmas hacen que el ciclo de vida de las aplicaciones sea muy distinto. Si uno no se adapta en el end to end a esto, descubrirá que lo que desarrolla no es óptimo y que el mantenimiento se vuelve más costoso que el anterior”, dice Guillermo Purriños, Business Developer de PwC Argentina. Javier Corona, Socio Responsable de Servicios IT de Deloitte Argentina, advierte la necesidad de replantearse por qué tener un data center propio. El especialista explica que, en bancos, por ejemplo, está justificado por una serie de regulaciones y cuestiones legales. “En el sector pyme, está más arraigado que, si está bajo llave, es más exitoso, pero, cuando estas crecen, el nivel de inversión es más importante y queda comprometido su futuro”, comenta Corona. “Hoy, el principal desafío es entender qué es lo más conveniente y adecuar el modelo", coincide Andrés Gil, socio de Servicios de Seguridad y Privacidad de Deloitte Argentina.

Evolución tecnológica
También para Estevez las tendencias tecnológicas de un data center están muy ligadas al segmento en el cual se mueve la compañía, cuál es el tipo de negocio, la estrategia, la volumetría de sus clientes. Se suman los aspectos regulatorios y si es un negocio local, regional o internacional. En la búsqueda de un aumento en la productividad y mejora en la entrega de servicios, algunas voces del sector hacen hincapié en que la solución para las pymes está en la contratación de un socio especializado que brinde soluciones a costos mensuales, sin el gasto de infraestructura que una opción in house demanda. 

Más allá de ello, los casos de Claro Argentina, IVESS y UADE, tres empresas de diferentes sectores, prueban que las inversiones en data center propio alcanzaron sus objetivos (mejora en la entrega de servicios).



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