La mujer que tomó el pedido de 4000 lattes de Steve Jobs

El día de la presentación del iPhone, el CEO de Apple probó el dispositivo llamando a un Starbucks y haciendo una broma. La historia detrás de la empleada que atendió. 

04 de Marzo 2013
La mujer que tomó el pedido de 4000 lattes de Steve Jobs

Sonó el teléfono y Ying Hang "Hannah" Zhang, empleada de uno de los Starbucks de San Francisco, levantó y escuchó del otro lado: “Buenos días, me gustaría pedir 4000 lattes para llevar, por favor. No, es broma, número incorrecto. Adiós”.

Otra llamada más en broma para la cadena Starbucks. O quizás, la llamada en broma más importante de toda la historia de la compañía, porque el bromista era Steve Jobs, CEO y fundador de Apple, y esa fue la primera llamada pública hecha con un iPhone. Anteriormente, se había probado en una reunión privada, pero la broma resultó ser un paso inicial en la carrera del iPhone.

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Bromista. Steve Jobs pidió una cantidad de café como para todo el auditorio que, ante la situación, lo ovacionó.

Todo sucedió el 9 de enero de 2007, en la presentación del popular smartphone. Primero, Steve Jobs mostró cómo a través de Google Maps podía localizar una tienda de Starbucks –la más cercana-, tener su número de contacto y llamar. Tan simple como eso.

Los presentes se rieron y aplaudieron el ingenio del fundador de Apple. Del otro lado, Hannah seguía trabajando. Después de aquella broma, la revista Fast Company decidió buscar, con ayuda de Starbucks, a Hannah. "Honestamente, me sorprendió", recuerda. "Nunca he escuchado a alguien ordenar 4000 lattes para llevar. Yo no dije nada porque estaba sorprendida. Pero mi primera impresión fue que él sólo estaba siendo gracioso. Sonaba como un caballero".

De acuerdo con la publicación, Hannah, que era “todo sonrisas” cuando la contactaron, trabaja en el mismo local de Starbucks, y se enteró mucho más tarde que fue Jobs quien le jugó la broma. Los clientes fueron los primeros en contarle de la situación –casi en peregrinación- y ahora se acercan con preguntas: “¿Sabías que alguien de tu tienda habló con Steve Jobs? Me siento muy feliz y afortunada de haber hablado con él”.


Además, Hannah cuenta que sus amigos estuvieron “sorprendidos y celosos”. Y dijeron: “¿Tuviste la oportunidad de hablar con Steve Jobs? Deberías haberle dicho algo más y no sólo ‘Buenos días, ¿cómo puedo ayudarte?’”. Según cuenta Hannah, los bromistas no se hicieron esperar y en una suerte de tributo llaman a la tienda de San Francisco y ordenan miles de café con leche.

La encargada del local, Kimiko Barbour, no sabía de la situación hasta que el medio se contactó con la tienda. Es más, contó que se enteró de la raíz de las bromas cuando otro encargado le pasó el video con la llamada de Jobs.

El iPhone, por su parte, cuenta con una larga historia, donde los fanáticos de Apple cuentan con uno en su bolsillo y no se pierden ninguna de las novedades de la empresa de la manzana. El Starbucks de San Francisco también está en la historia de la compañía, y para ello sólo bastó una mínima conversación. Y en broma.



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