Gary Kovacs CEO de Mozilla Corporation: "La web debe simplificarse más"

El ejecutivo cuenta en exclusiva cómo se generó la iniciativa para ingresar el mercado de celulares inteligentes. El anticipo en la región. Los planes para el futuro.

01 de Agosto 2012
Gary Kovacs CEO de Mozilla Corporation: "La web debe simplificarse más"

Fueron buenos años para Gary Kovacs. En 2010, asumió como CEO en Mozilla Coporation con un mandato claro aunque nada simple de resolver: liderar la renovación de la organización que genera, entre otros productos al navegador Firefox. Sin embargo, en este tiempo el ejecutivo logró que una herramienta desarrollada sobre código fuente abierto y sin fines de lucro logre canibalizar parte del poder de un Internet Explorer (Microsoft) en la preferencia de los usuarios. Según los últimos datos de la empresa de estadísticas web StatCounter, a junio 2012, en la preferencia de los usuarios, el primer puesto le corresponde a Chrome, de Google, que logra un 32,76% de share. Detrás: las diferentes versiones del IE, que, sumadas, logran un 32,26%. Firefox (Mozilla) alcanza con 21,9% el tercer lugar, cuando, hace cinco años apenas arañaba una penetración del mercado de 2%.

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Para este año, el CEO se propuso otro reto nada menor: ubicar a su empresa entre quienes lideran la revolución del segmento móvil. Para ello, inicio hace un año el proyecto Boot to Gecko con lo cual apunta a poder ofrecer toda una plataforma de celulares con acceso directo a la Web. El diferencial contra competidores como Apple, Samsung, LG o Google: una tecnología desarrollada sobre HTML5. La meta: generar un ecosistema de equipos smartphone a precios competitivos que, además, permiten una oferta de aplicaciones más amplia y variada gracias a un protocolo de programación abierto. La iniciativa se materializó en la presentación de la plataforma OpenWebDevice (OWD), a principios de 2012. Esta prevé que, en colaboración con Telefónica, Mozilla generé la llegada al mercado de una plataforma entera de equipos, con tecnología Boot to Gecko (B2G, por sus siglas en inglés) integrada.

“Queremos que, al activar el celular, el usuario tenga acceso a Internet, no a un dispositivo”, graficó Kovacs en su momento la meta. La nueva arquitectura del teléfono habilitaría a los desarrolladores acceso absoluto a las APIs. Así las capacidades del de cada equipo (por ejemplo, llamadas, mensajes, navegación, juegos) podrán ser desarrolladas como apps HTML5 y ejecutadas a través del navegador Firefox Web.

Los mercados designados para estrenar la nueva suite de productos serían Brasil y la Argentina. Telefónica comercializaría los primeros equipos a fines de este año y principios de 2013, primero en el país vecino, a través de su marca Vivo. OWD. En diálogo exclusivo con IT Business, Kovacs contó por qué la movida le generó “varias noches de insomnio”. Los planes para el futuro de la organización.


El concepto de OWD es una idea simple, ¿por qué nadie antes tuvo la misma idea considerando que smartphones están en el mercado hace ya tanto tiempo?
Creo que son dos las razones: una es técnica. Piense que el HTML5 no estuvo totalmente completado en su versión completa hasta hace menos de un año. Recién con el lanzamiento de Firefox 4 y las respectivas versiones de Chrome y Internet Explorer, en abril del año pasado, fue la primera vez que tuvimos tres browsers totalmente compatibles en correr HTML5, incluso en desktops. La razón principal, sin embargo, creo, que es otra. Piense que una compañía maximiza sus ganancias al generar un bloqueo. La estandarización es justamente lo contrario a eso. Entonces, estandarizar en la Web y tratar de ser el primero en eso genera incertidumbre para una empresa a la hora de generar ese desproporcional retorno a su esfuerzo de inversión para generar esa estandarización.

¿Cómo evalúa el futuro de los browsers en un momento de crecientes ecosistemas que se generan sobre la base de redes sociales y aplicaciones?
Las plataformas de redes sociales son efectivamente hoy plataformas alternativas a la Web en si. En muchos sentido, incluso, son más fáciles de usar. Un local, un negocio, pueden hoy armar más fácil una presencia digital en, digamos, Facebook, que armar una sitio web. Allí no tengo ni que reservar un dominio, ni generar espacio en un servidor o asociarme con un servicio de hosting. Eso significa para nosotros, que la Web está hoy ante el reto de hacer otro paso evolutivo, debe abrirse, lo que pasa en la web debe simplificarse y mucho. Nosotros estamos trabajando en eso; también lo está haciendo Google. Porque si bien todos seguimos apostando y queremos a la Web, sabemos que este entorno, hoy, ya no es el camino más fácil para quien quiere estar presente en Internet, pero debería serlo.

¿Cuál es el trabajo al que se refiere?
Hay varios frentes. Uno es que, al ser la Web un entorno abierto, es también muy variable en su funcionamiento, eso dificulta el tener y asegurarse una presencia allí. Mientras, smartphones y social media son plataformas alternativas, que están alocadas sobre la Web, son más simples, pero, al mismo tiempo, no están motivadas por otra cosa que generar dinero, ser un negocio para una empresa, la que generó se microentorno. Pero aún si sus generadores son empresas públicas: ahí el interés primario termina siendo generar ganancias para un grupo de shareholders. Para contrarrestar eso tenemos que lograr que sea más fácil subir contenido, generar contenido, colaborar entre contenidos y también de alojar y guardar datos. Por eso: nos queda mucho trabajo por delante.

Hace un tiempo el poder en Internet estaba en manos de quien desarrollaba el sistema operativo más completo y veloz. Luego, el poder pasó a la empresa que generaba el browser más simple, rápido y seguro. A futuro, ¿quién espera que sea el que tenga el mayor poder?
Para mi, el poder siempre se concentra del lado del usuario final. Se trata de una plataforma que genera que la innovación se genere en ese lado. El tema es que, como, en ese lado no hay una organización general, no logran hacer notar su poder. Y por eso también son las empresas que lograron materializar el poder en su espacio: son organizaciones que sí logran organizarse y de centralizar. Y como es muy difícil que todo el flanco final logre organizarse de igual manera, por más que la Web se traslade al mundo móvil, las empresas seguirán teniendo un rol protagónico en cuanto a su poder de influencia. En ese sentido, los únicos cambios mayores que percibo no es el hecho de quien logra dominar la evolución hacia un entorno de Internet móvil sino que habará múltiples formas de acceder de forma móvil la Web.

¿Qué lugar le queda en eso al browser?
Creo que seguirá siendo de una importancia fundamental. Es más, me sorprende que hoy se cuestione eso. Piense: en el segundo que yo necesite acceder a algo en la Web para lo cual no tenga una aplicación, siempre necesitaré entrar a través de un browser.

¿No cree que nos movemos en el que las aplicaciones tengan la habilidad para contrarrestar ese vacío?
Lo que no creo es que una aplicación pueda proveer el servicio principal que permite hoy un browser: linkear entre sitios, o sea dialogar ida y vuelta entre un sitio y otro; todo en el marco de un mismo contexto digital. Hoy, las apps no permiten interconectarse entre si y habilitar el linkeado de ida y vuelta, de forma simple y amena. Por ejemplo, si yo, hoy, entro a mi aplicación de cotizaciones bursátiles si puedo entrar desde allí a ver los comunicadores de prensa de cualquier acción. Pero, lo que no puedo hacer es entrar, desde esa app, a un sitio que me compare la evolución de esas acciones. Si puedo abrir un browser y, desde ahí, entrar a ese sitio. El tema es que, desde allí, no puedo volver a la aplicación. Y eso es una funciones que más valor le da justamente el browser a la red: poder entrar, salir, interconectar y linkear información y sitios entre sí. Además, la mayoría de las veces cuando entro a Internet no sé hacia dónde voy o sólo tengo una idea muy limitada. No puedo anticipar qué me encontraré en el tercer o cuarto nivel de mi búsqueda. Eso me revela un browser y eso , al mismo tiempo, para millares de millones de usuarios. Es casi imposible que se pueda desarrollar una aplicación que permita eso.

La guerra de los buscadores es una de las fuerzas que mueve su negocio en ese sentido. ¡A dónde percibe Usted que se mueve esa guerra en estos momentos?
Hoy, esa “guerra” está más ardiente que nunca y eso me dice que, en el mediano plazo, será algo muy importante a tener en cuenta (ríe). Es más, en la misma Fundación Mozilla las opiniones difieren hacia dónde nos llevará esto. Yo creo que seguirmos compitiendo entre Firofox, Chrome e Internet Explorer, sin que nadie pueda realmente ganar, en el sentido de hacerse con un 80% del mercado. Esos días nunca volverán. Todos tendremos al final entre un 30 y 40% del mercado.

¿Cómo se convive entonces, como se comparte ingresos, con un competidor, en cuanto a la sociedad que tiene con Google?
Digamoslo así: somos capaces de trabajar en conjunto muy estrechamente y eficazmente en el ámbito de las búsquedas, donde compartimos las mismas metas y valores. Pero competimos igual de fuerte en el ámbito del browser. Y eso seguirá y no cambiará. Pero, en cuanto a la sociedad que compartimos es algo muy efectivo.

No obstante, a fines de 2011 estuvieron a punto de colisionar, cuando el contrato caducaba.¿Cuán cerca estuvieron cerca de cambiar de lado para Microsoft?
Es una buena pregunta porque es un poco difícil de explicarlo. Digamos que entramos en una ronda de discusiones muy importantes sobre el valor que nos generaba la alianza con Google. Al final, encontramos un lugar en el cual veíamos, para ambas partes un valor sustancial para cerrar un nuevo acuerdo. En cuanto a cuán cerca estuvimos de no hacerlo, realmente no sabría decirle. Sí entendidmos que tuvimos que reformular nuestros compromisos para relanzar la sociedad.

¿OpenDevice y Collusion puede entenderse como el poder vuelve a la gente?
Es exactamente eso: en conjutno: Privacy, OpenDevice, Collusion es volver a poner el poder en las manos del usuario final.

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Ustedes están lanzando OpenDevice a nivel global primero en Brasil y la Argentina. ¿Cuánto de testeo de mercado tiene eso para ustedes?
Todo primer lanzamiento es un pequeño testeo de mercado. Pero, más allá de eso, por la naturaleza de estos mercados, con el tipo de usuarios que tienen estos mercados, es para nosotros perfectamente razonable hacerlo primero aquí. Tampoco se olvide que, a medida que avancemos, se ampliarán tanto funcionalidades y opciones de uso.

Hace un año y medio cambiaron de estrategia en cuanto a la actualización de Firefox. Hoy, casi cada mes están reactualizando la plataforma. En retrospectiva, ¿cuán satisfecho está con el resultado de esta dinámica y qué cambios vieron que deberán implementar?
Entre la versión 3 y la versión 4 tuvimos un espacio de 44 meses o dos años. Pero, claro, el mundo evoluciona hoy mucho más rápido que eso. Por eso, entendimos que debíamos cambiar. Establecimos que nuestra entrega de software debía ser en un plazo de no más de seis semanas. En ese cambio, vimos que tuvimos muchos aciertos pero también muchos errores. De antemano, nos fijamos un año para encontrar la fórmula correcta y más eficiente para hacerlo. Y creo que estamos a punto de dar en con ella. El mayor cambio que verá en ese sentido es que, ya para los próximas lanzamientos, las actualizaciones se harán a través de loggeos. La razón es principalmente seguridad. El usuario no quiere tener que ocuparse, quiere que todo ocurra sin tener que preocuparse. Por eso, para las actualizaciones básicas la actualización será automática. Updates de caracter más importante, que impliquen cambios sobre el UI, sí requerirán que la aprobación previa del usuario.

 

¿Una seguridad total de datos, el seguro absoluto, es una ilusión?
Digamos que no se puede lograr totalmente, pero si se debe y se puede incrementar mucho más de lo que, hoy, la industria está haciendo. El principal problema es que gran parte de los mismos usuarios no piensan demasiado en eso. Por eso, para nosotros, la educación es el primer paso y también el foco de los debates que tenemos con avocaciones y gobiernos en todo el mundo para que sepan que deben mejorar su comunicación en eso. El segundo paso es generar la herramienta para ayudar a solucionar el problema y aquí Do Not Track es un ejemplo de lo que me refiero: es una solución que le señala a un sitio que no le doy el permiso para seguirme en la Web. Sin embargo, el mayor tema que preveo hacia el futuro es el interés comercial que está generando la huella digital que deja cada usuario, en cuanto a sus preferencias, sus gustos. Y en base a eso, cómo se usan sus datos personales, a quién son vendidos, para qué son vendidos, para qué son usados, cuánto es recabado. Creo que es muy cierto que si un proveedor no sabe quién es su consumidor se convierte automáticamente en el producto. Por eso, en la Web, hay una razón muy clara por qué todo es libre, porque, también, todo, así, es comercializable y vendible, sus datos. Y eso es algo que los usuarios recién ahora están empezando a entender.

¿Cuánto de oportunidad para diferenciarse y cuánto de desafío como proveedor representa para una organización como Mozilla el hecho de enfrentar a empresas como Google, Apple, Microsoft, que están extendiendo su alcance en ese sentido?
Es un reto muy, muy grande. Estas empresas gastan miles de millones de dólares cada año sólo en publicidad y nosotros no tenemos ese poder. Eso nos exige ser muy inteligentes en lo que hacemos. Y también de comunicar que necesitamos la ayuda de los demás, para contrarrestar ese poder punitivo con el poder de muchos. Porque no tenemos el dinero para instaurar centro de desarrollo de 500 personas en lugares como Buenos Aires para desarrollar productos que compitan con los de otros. Pero, lo que si podemos hacer y hacemos es generar una visión hacia donde deberíamos ir todos en conjunto y esperar que nos sigan y, luego, coalimentarnos de eso. Es así, por ejemplo, cómo se creó Firefox. Por eso, nunca me escucha hablar de producto o de cuánto generamos por productos. Simplemente porque nuestro mensaje es siempre el mismo que la Web debe ser libre y abierta. Y ese, también, es nuestro mensaje que tratamos de generar a través de iniciativas como nuestros Hackfests, nuestros Mozzcamps, entre otros. Si logramos hacer eso de forma inteligente, lograremos alinear todo un mundo de usuarios hacia el mejor tipo de convivencia en la Web. Y, lo mejor de todo, estoy convencido de que también las otra compañías terminarán siguiendo este ejemplo. Porque, para mí, lo que pasó fue que se subieron a la Web cuando está no estaba bien desarrollada: allí debieron generar ingresos para sobrevivir pero también para satisfacer a aquellos que los financiaban, los shareholders. Pero ahora, con un nuevo modelo de Web emergiendo, ellos mismos, que creen al igual que nosotros en la Web, terminarán alineándose. Es más, ya estamos hablando con algunos de ellos sobre esto.

Aún así, considerando que su principal fuente de ingreso proviene de la misma Google, ¿cómo logra Mozilla subsistir?
Lo que hacemos es comercializar tráfico de búsquedas, tanto a Google como a otras compañías. La diferencia es que nosotros no le predeterminamos a los usuarios a dónde deben ir. Les damos la elección. Con eso, generamos lo que necesitamos para fondear una plantilla de cerca de 600 colaboradores para mantener la operación funcionando.

 

Usted asumió como CEO hace dos años. ¿Cuál fue su mejor decisión y cuál no tanto?
La mejor, seguramente, fue creer e impulsar que la movida hacia el mundo móvil debería ser muy agresiva y no nos podíamos dar el lujo de ser débiles en eso. Por una simple razón: muchos que usan Mozilla, creen que nuestro browser es para el desktop y nada más que eso. Y el mobile es un juego totalmente diferente. Nadie tiene hoy una clara visión sobre cuál es la estrategia ganadora en este nuevo mundo. Entonces, considero como mi mejor decisión haber impulsado de forma muy agresiva el hecho de que aún sin saber a dónde nos llevará este nuevo mundo, debíamos que estar dentro de él para poder ir aprendiendo con el entorno. Y le confieso que hubo muchas noches en las que me iba a casa dudando si yo no estaba apostando demasiado en esto y debería ir con más cuidado. Pero, al final del día, me convencía que no tenía elección y que debía presionarme a mí y a toda la organización a ir por todo en este sentido. Hoy, siento que lo hicimos bien. Por el simple hecho de estar en el mundo móvil logramos desarrollar un nuevo browser (deliverable), un Boot to Gecko, con todas esas nuevas APIs, y, todo, simplemente, porque nuestra gente empezó a pensar en la movilidad.

 

¿Y la no tan acertada?
Digamoslo así (ríe): cada vez que uno trabaja en y para una comunidad, siente la obligación de preguntar por la opinión de cada uno de esa comunidad. Eso es algo muy bueno. Pero, también conlleva el peligro de pensar que cada uno también tiene un derecho al veto sobre una decisión. Y, hoy, veo, que hubo momentos en los dos últimos años en los que esperé demasiado tiempo antes de tomar una decisión porque no quería alterar a la comunidad. Pero, en realidad, debería haber liderado más. Hoy, reconozco que una comunidad exige liderazgo como cualquier otro entorno. Eso no significa un estilo autoritario sino que, si uno antepone los ideales y valores de una entidad como Mozilla ante cada decisión y lo hace de forma equilibrada, abierta y transparente, sus integrantes estarán dispuestos a seguir. Entonces, donde nosotros todavía tenemos deberes que hacer es justamente en saber marcar esas “guías” para que la comunidad sepa a dónde ir en conjunto.

Ahora, empresas como Microsoft o Google, con sus últimos lanzamientos, parecen haber entendido la idea de que la innovación es, principalmente, un juego de muchos. O sea, de que el concepto que promueve Mozilla es el camino a seguir. ¿Cuánto le preocupa que estén empezando a jugar en su patio?Es como con los browsers: si ellos lograrán entregar un producto que fuera totalmente abierto y serviría para ampliar la Web, yo lo celebraría. Nosotros no haremos plata con producto como Boot to Gecko o similares. Entonces, si ellos hacen el trabajo para nosotros y harían la Web más abierta para todo el mundo, les preguntaría cómo les puedo ayudar. El tema es que no creo que lo quieran hacer, porque, como le decía la principio, por su modelo de negocios están obligados a generar el ecosistema cerrado que les permite generar ingresos desproporcionados para satisfacer a sus clientes. Y este es el conflicto de intereses que hoy matiza el real valor de la Web. Resumiendo, efectivamente, ellos están entrando en nuestro juego, hablando sobre más apertura, mejor alcance para todos. No obstante, lo hacen siempre será sobre un modelo propietario o débil en cuanto a su apertura. Pero, creo que a futuro y con el tiempo, llegaremos todos al mismo lugar para tener una Web totalmente y genuinamente abierta. Es como con el desktop: nos tomó de 10 a 15 años para que un estándar como HTML5 se pueda instalar en el desktop. Piense que el mobile recién está pasando su séptimo año.

¿Por qué Telefónica y no AT&T o similar?
Nuestra forma de trabajar y la de el open source en general es desarrollar algo en código y ponerlo, luego a disposición de otros. En el mundo de la telefonía el camino es al revés: desarrollan en secreto y luego, como arte de magia, se lo presentan a los clientes. Entonces, cuando nosotros, desarrollamos el OWD, Telefónica fue el primero en acercarnos y decir: compartimos con ustedes y creemos en los mimos que ustedes y, como seguimos la misma idea porque no complementarnos y aliarnos para lograr la misma meta. Así fue con Telefónica. Luego se sumaron otros, como Deutsche Telecom. Un papel muy importante juega Qualcomm que proveerá los chips.



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