Weemba o el capital social

Cómo funciona Weemba y qué resultados esperan de sus operaciones en España y Estados Unidos. La tecnología detrás de su estrategia y la opinión de sus principales clientes: los bancos. 21 de Enero 2011
Weemba o el capital social

Un mercado en el que circulan casi $ 200.000 millones en préstamos bancarios es el terreno elegido para que Weemba transite su desarrollo inicial. Las operaciones locales, de bajo volumen, son la prueba para la primera fase de crecimiento; la segunda etapa es España, donde el sitio desembarcó el mes pasado y, a partir de marzo de 2011, la meta es expandirse para madurar en Estados Unidos.

La red social financiera que vincula demanda y oferta en un ambiente virtual que se propone estimular la competencia entre los bancos y simplificar —sin intermediarios— el acceso al crédito, es la combinación de cuatro elementos: tecnología, conocimiento legal y financiero, experiencia del usuario de Internet y diseño. “En la industria financiera en Internet, uno no puede hacer lo que quiere, sino lo que puede”, reflexiona Carlos Maslatón, cofundador y jefe de Gabinete de Weemba, que entre 1998 y 2001 fue responsable del área Comunidad de Patagon en América latina y España. “Lo que hacemos es procesar normas jurídicas y ponerlas en un sitio funcionalmente agradable al servicio de ambas partes”, grafica. 

“Estamos construyendo contenido desde la demanda hacia la oferta —agrega—. El mismo solicitante de crédito es quien postea su scoring crediticio. Dejamos que cualquier persona publique y creemos que iniciar la posible relación comercial desde la demanda hacia la oferta es algo nuevo. Es un sitio de demanda de financiación, que se puede extender a otros productos financieros. Y en el futuro creemos que habrá analistas de demanda accediendo a las plataformas para conocer las solicitudes de los clientes.” 

 Además de las restricciones que imponen las propias regulaciones del mercado, reconoce que Weemba debe lidiar con los ciclos financieros. “Empezamos a trabajar veinte días después del piso histórico del mercado financiero, que fue el 9 de marzo de 2009. Y montamos la empresa 20 días después; nos gusta invertir en momentos malos”, prosigue Maslatón, quien —de profesión abogado— participó de  la política universitaria como dirigente de la agrupación estudiantil UPAU —vinculada a la Unión del Centro Democrático (UCD)—, y que entre 1987 y 1991 fue legislador de la Ciudad de Buenos Aires.   

A pesar de que el contenido lo generan los usuarios y de que el registro es libre, la plataforma toma sus recaudos y tiene su propio circuito para validar. “Primero la persona carga sus datos personales, los mandamos a la base de datos de Veraz, que nos dice si hay consistencia o no, se le hacen unas preguntas sobre su vida —que están en Veraz— y si pasa la experiencia le pedimos  los datos de una cuenta bancaria de su titularidad exclusiva; entonces Weemba le transfiere una suma de dinero que va desde 1 centavo hasta $ 3. La persona accede a su home banking, ve la cifra que Weemba le depositó, vuelve al sitio y pone esa cifra. Así queda validada su identidad”, explica Maslatón. 

“En este punto tenemos que ser infalibles —fundamenta—, porque una entidad financiera lo va a contactar y nosotros tenemos que asegurarnos de que detrás de ese ‘nick’ hay una persona que es quien dice ser. Esto no es un sitio de diversión, sino un sitio donde se pide dinero, un crédito. Es algo muy regulado: más allá del Banco Central o la Comisión Nacional de Valores, está el tema de Protección de Datos Personales y lavado de dinero.” En España, por el contrario, el proceso está automatizado. “La validación se hace con consistencia de datos y envío de datos a la cuenta, pero también con firma digital, ya que en España está muy avanzado eso —señala—. Se usa el DNI electrónico y el certificado digital. Eso acelera la registración: 45 segundos allá contra 48 horas que demora acá. Nuestro sitio lee los certificados digitales y así se ahorra trámite y tiempo.”

Respecto del acceso a la información, Maslatón dice que “en Weemba no sabemos qué banco es el que se interesa ni sabemos cuándo se cierra una operación. Ni lo deberíamos saber, porque es una información privada de un banco que se dio de alta en nuestro sitio y contactó a alguien”.  

Onda expansiva
El desempeño de Weemba en dos mercados maduros en el consumo de productos financieros, como España y Estados Unidos —si bien cada uno arrastra su propia crisis—, en gran medida definirá la evolución de la plataforma. Este proceso comenzó con la operación española a principios del mes pasado y se acentuará a partir de los primeros meses del año que viene, cuando el sitio comience a funcionar en Estados Unidos con agregados en cuanto a diseño y funcionalidades, que posteriormente serán incorporados a toda la plataforma.  

El primer desembarco fue en España, un mercado diferente al argentino —tiene su población bancarizada y cuenta con certificados digitales y firma electrónica para la realización de varios servicios y operaciones bancarias—, pero con la cercanía del idioma compartido. Allí también un ex Patagon está a cargo de la operación de Weemba. El catalán Ricardo Vilá Medina —que entre 1995 y 2001 trabajó en el desarrollo de OpenBank y Patagon Internet Bank, y luego se desempeñó en las áreas de Banca Online en ActivoBank y Banco Sabadell— es responsable de la variante española del sitio, cuya versión beta comenzó a funcionar en junio pasado. 

“La adaptación del sitio a los conceptos, operatoria, giros lingüísticos y, principalmente, al marco jurídico español, nos llevó unos cinco meses de trabajo”, cuenta el ejecutivo desde sus oficinas en Madrid. Y agrega que en la primera semana de funcionamiento obtuvo 300 usuarios generales y 80 registrados (empresas y personas que solicitan financiamiento). Los productos que allí ven con mayor potencial de venta en el mercado minorista son los préstamos hipotecarios y la subrogación hipotecaria, mientras que para el segmento empresas consideran que se desarrollará la posibilidad de mejorar y renegociar las líneas de crédito. Por el lado de la oferta, en España —detalla Vilá Medina— los clientes de la plataforma son bancos, cajas de ahorro, cooperativas de crédito y establecimientos financieros de crédito (llamados EFC). “Estos últimos —que son pequeños, menos burocráticos y que como disponen de poco presupuesto de marketing tienen una mayor posibilidad de acceder al público a través de Weemba— son los más activos en anotarse en el sitio”, agrega el ejecutivo, quien asegura que en el mercado español algunos bancos están empezando a ser activos en el otorgamiento de créditos.  

También reconoce que la experiencia de Weemba es “cabecera de Europa” para una eventual expansión en ese continente. “La ventaja es que las regulaciones para créditos hipotecarios y personales en la Unión Europea son bastante similares a nivel jurídico, por lo que costará menos adaptar el sitio a los diferentes países”, agrega.  

Objetivo norte
El lanzamiento en Estados Unidos, que está previsto para marzo de 2011 y para el que se está trabajando actualmente, será sin duda decisivo para el negocio. Porque con el reto de operar en el  principal mercado se inauguran, además, las funcionalidades y el diseño que toda la plataforma incorporará en el futuro. 
De la operación estadounidense es responsable Martín Arriola, que a finales de los noventa lideró el desarrollo de la infraestructura tecnológica de Patagon  y, desde 2000, vive en Miami, donde hoy tiene su empresa de marketing. La primera reunión que lo convocó a Weemba fue en septiembre de 2009, cuando Maslatón le contó del proyecto. “Hablamos un largo rato. Me puse a investigar en el mercado y me pareció una buena idea”, recuerda Arriola. 

Admite que el desembarco en Estados Unidos es, “más fácil y más difícil” a la vez. “Por el tamaño de su mercado puede resultar más sencillo, pero por esto mismo también es más complejo enviar el mensaje correcto y el mayor desafío será manejar el volumen”, precisa Arriola. 

Para el proyecto de Estados Unidos, el mes próximo comenzarán a contratar personal, principalmente para las áreas comerciales y de atención al cliente. En el mercado estadounidense los productos que —según tienen previsto en Weemba— tendrán mejor aceptación son préstamos personales, para realizar mejoras en las viviendas, créditos hipotecarios —“hay una pequeña reactivación de este último segmento y esperamos poder captar ese mercado”, revela el ejecutivo— y préstamos para financiar estudios universitarios. En el segmento de empresas, apuntan a posicionarse en las Pymes.  

El nuevo sitio se está desarrollando en Buenos Aires. “Ya tenemos las maquetas hechas y el análisis legal, que es mucho más complejo que los de la Argentina y España, porque cambia según el estado yhay que seguir todas las normativas. Saldremos en los 50 estados al mismo tiempo”, sostiene Maslatón.  

“Estados Unidos es interesante por el lado de las entidades que prestan —agrega—. Allí otorgan licencia para prestar dinero los ministerios de finanzas de cada estado, además de la Reserva Federal, por lo que hay bancos estaduales, uniones de crédito, sociedades de ahorro y consumo y sociedades de ahorro de préstamos de vivienda, entre otras. Por lo bajo, es un universo de 100.000 prestamistas en todo el país.”

El mes pasado, Arriola viajó a Buenos Aires para trabajar en el desarrollo del sitio junto al resto del equipo de Weemba durante un mes. La plataforma —“que estará más dirigidas al social network”, según el ejecutivo— incorporará tres novedades que apuntan a mejorar la usabilidad y la administración del sitio. “En primer lugar, el buscador de proyectos, tanto para tomadores como para quienes prestan, va a ser mucho más sencillo y completo”, señala. “En segundo lugar, se incorporarán tutoriales y más herramientas de redes sociales para que la gente elabore mejor sus solicitudes de financiamiento y, por último, a las entidades oferentes se les brindará una herramienta para administrar  el canal de venta Weemba”, resume Arriola. Y concluye: “Es un distintivo muy fuerte; en Estados Unidos hoy no existe una herramienta que tenga esa capacidad.”



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