Un enlace global para Arcor

El grupo alimentario invirtió $ 4 millones en una red MPLS de última generación para mejorar la comunicación entre 90 sitios de 12 países. 12 de Octubre 2011
Un enlace global  para Arcor

Si tener 40 plantas industriales en cinco países de América latina, exportaciones por U$S 400 millones, 20.000 empleados y oficinas comerciales en países como España, Sudáfrica y Tailandia de por sí exige desplegar una eficiente red de comunicaciones a nivel global, el solo hecho de emprender un proyecto para subir a la nube gran parte de las aplicaciones del negocio es motivo suficiente para redoblar la apuesta.   

Esa fue la meta que se propuso el Grupo Arcor cuando consolidó y actualizó su tecnología de telecomunicaciones bajo una red “full mesh” MPLS que interconecta a más de 90 sitios en el exterior.

La solución involucra a doce países —donde la fabricante de golosinas tiene operaciones y sedes comerciales— y se desarrolla en forma paralela la iniciativa corporativa Antares, a través de la cual Arcor está migrando su sistema de gestión JD Edwards (de 10.000 usuarios) a un modelo cloud computing hosteado en el data center de Oracle en la ciudad de Austin, en Estados Unidos.  

“Necesitábamos fortalecer nuestra infraestructura de comunicaciones, datos y videoconferencia. La red con que veníamos operando ya presentaba algunas falencias y, de cara al futuro, también era preciso tener una red más robusta, que nos permita crecer en base a las necesidades del negocio”, afirma Oscar Botto, CIO de Grupo Arcor, que en 2010 facturó U$S 2.600 millones y prevé cerrar este año con ventas por U$S 3.000 millones. 

Con un negocio global, cada vez más dependiente de las telecomunicaciones y la migración a la nube en curso, la mejora de la red era un imperativo. “Para el proyecto Antares es fundamental contar con una red de este tipo porque queremos que todos los usuarios, independientemente de dónde estén operando, tengan la menor cantidad de ‘saltos’ para llegar al aplicativo —agrega el CIO—. Al migrar todo a tecnología MPLS, Brasil pasa a trabajar directamente sobre las aplicaciones alojadas en el data center de Austin, lo mismo que Chile y México.”

Y completa: “De esta manera ganamos en velocidad de tiempos de acceso y de respuesta. También tendremos un mayor y mejor uso del servicio de videoconferencia, ya que podemos ampliar el ancho de banda de cada país de manera rápida”.

La red involucra 10 países de América latina, a los que se suman las oficinas comerciales de España y Sudáfrica. En octubre del año pasado la compañía presentó su requerimiento a diversos proveedores de telecomunicaciones, de cuya compulsa resultó ganadora la propuesta de Telefónica, que ya proveía servicios para Arcor en Brasil, Chile, la Argentina y algunos enlaces internacionales de telefonía fija y datos.

La solución —cuya implementación concluirá en noviembre— consiste en una red full mesh MPLS (conmutación multiprotocolo mediante etiquetas) con una VRF (ruteo y reenvío virtual) única, “lo que asegura la visibilidad de todos contra todos sin importar si el sitio de Arcor que necesita acceder a sus sistemas de información pertenece a un país u otro”, aclara Marcelo Alonso, coordinador de Comunicaciones, Microinformática y Networking de Arcor. El contrato por la solución implicará un desembolso de $ 4 millones en tres años, monto que incluye la inversión inicial y los pagos mensuales.  


Que no decaiga 
El proyecto se comenzó a delinear durante 2009. A la hora de diseñar el esquema de la nueva red, “buscábamos estar en las mejores prácticas, acompañados por un modelo que refleja la propia estructura de IT de la compañía: un modelo multinacional con cabeza en la Argentina”, fundamenta Osvaldo Tagliarino, gerente de Infraestructura de IT de Arcor. 

Sobre las condiciones básicas que pidieron los proveedores, Alonso resume: “El ancho de banda, en función del dimensionamiento en base a lo que ya teníamos y al crecimiento previsto por Antares y otros proyectos, se estableció de un mínimo de 1 Mb.

Pero, en los lugares más críticos, casi como estándar, la idea fue llegar con una conexión de tipo Ethernet con un mínimo de 10 Mb, con preferencia en fibra óptica y siempre con un esquema de alta disponibilidad.

En las plantas industriales de Brasil, México, Chile, pero también en las oficinas comerciales porque allí se originan las ventas, se apuntó a tener una arquitectura que asegure nivel de servicios que nos permita estar tranquilos”. 

Durante el proceso de evaluación se analizaron numerosos aspectos técnicos, “como el tipo de última milla empleada en cada sitio, los centros de gestión en cada lugar, los anchos de banda totales, los ‘round trip delays’, la distribución de caudales de acuerdo a los perfiles de tráfico definidos por Arcor y la arquitectura MPLS propuesta, entre otros parámetros”, define Alonso.

Y agrega: “Se evaluó también el equipo de trabajo y los recursos del proveedor tanto para la implementación como la gestión posventa, tendiendo a un modelo global pero centralizado”. 

A la compulsa se presentaron Global Crossing, Claro, AT&T, British Telecom (que fue con dos alternativas diferentes), Telefónica y Orange. Tras el análisis de las propuestas técnicas, fueron seleccionados tres de ellos —entre las cuales estaba Telefónica, pero los ejecutivos de Arcor se reservan de mencionar a las otras dos competidoras—, que fueron presentadas al área de Compras de la compañía.

Este sector —con el soporte de IT— se encargó de la negociación y selección del proveedor. A favor de Telefónica —expresan los ejecutivos de Arcor— jugó el hecho de tener un vínculo propio con el data center de Oracle y el modelo de su Centro de Gestión para monitorear la red. El acuerdo —comenta Alonso— “es por un nivel de servicios de 99,95 y 99,97 por ciento, que se mide mensualmente; puede parecer insignificante, pero es muy importante porque, según el día del mes en función de las ventas y la producción, un corte puede ser muy perjudicial para Arcor”. 

Hasta entonces, los sitios del exterior de la compañía operaban sobre una red principalmente MPLS —que incluía algunos enlaces Frame Relay— brindada por Global Crossing como principal proveedor y con Telefónica para los vínculos de back up.   

Línea directa 
La implementación comenzó en marzo pasado y concluirá en noviembre. “Esta red regional que se armó para Arcor surge de la integración de varias redes WAN (de área extendida) locales, como las de Chile, Brasil y Perú, que provee Telefónica desde hace cuatro años”, ejemplifica Damián Maggi, responsable de Cuenta Global de Telefónica.

“En el 90 por ciento de los casos cuenta con redundancia de equipos con disponibilidad del 99,99 por ciento. La red trabaja sobre routers Cisco y en la mayoría de los países se llega con fibra óptica en la última milla. En los sitios donde proveemos 10 Mb vamos con esta última tecnología”, completa. 

La infraestructura de la red, sin embargo, se debe adaptar a la disponibilidad técnica de cada región y a la integración con proveedores locales en la última milla, como es el caso de Paraguay, Sudáfrica y la ciudad de Miami (Estados Unidos), “pero en la mayoría de los países llegamos con red propia”, apunta Maggi.

“En algunos lugares de México vamos con radioenlace como principal y back up, mientras que en otros llegamos con pares de cobre en última milla. En los sitios más críticos, como México (en el Distrito Federal y la ciudad de Toluca), Chile y Brasil vamos con fibra óptica como vínculo principal y radioenlace de back up”, agrega el ejecutivo de Telefónica.  

De acuerdo con Maggi, el valor agregado de la solución radica en el armado de una VRF única y “full mesh” con todos los países. Esto permite que un punto de Chile “puede replicar directamente en Brasil sin tener que pasar por la Argentina o Austin como punto concentrador, además crecer a futuro y adoptar telefonía IP”. 

Del proyecto participaron unos 40 profesionales de Telefónica, basados en las diferentes oficinas regionales donde la compañía tiene presencia. “Si bien la implementación se realizó prácticamente en paralelo, una primera etapa comenzó en los países que son más críticos para la operación, como Brasil, Chile y Perú —detalla Maggi—. En una segunda instancia se involucró a los países que son más críticos por el hecho de que nosotros  no tenemos presencia, ya que se deben acordar las características del servicio que requiere el cliente y los costos con el proveedor local. El trabajo sobre el resto de los países se realizó en bloque”.

Los anchos de banda de la red varían de acuerdo con la relevancia de cada sitio, entre 10 Mb, 2 Mb y 1 Mb.Telefónica, además, tiene enlaces propios de alta capacidad con los sitios donde corren los principales servidores de aplicaciones de Arcor: el data center de Oracle en Austin —donde bajo un esquema de nube se alojan los sistemas SOA Suite, Demantra, Siebel y DC Link— y el data center de IBM en la Argentina.

“La red fue dimensionada con el espíritu de optimizar las comunicaciones con esos puntos —sostiene Tagliarino—. Nos asegura una calidad de servicios homogénea para todo el grupo y adaptable a las necesidades del negocio.”  Con la mayoría de los países comunicados sobre la nueva solución y a dos meses de finalizar el proyecto, los ejecutivos de Arcor apuntan a la mejora “en los tiempos de respuesta y la estabilidad” entre los beneficios obtenidos. 

La red se monitorea de manera centralizada desde un Centro de Gestión Personalizada (CGP) que, ante el reporte de incidentes, “permite levantar reclamos de manera proactiva en cada uno de los extremos”, explica Maggi.  

Según Botto, la comunicación entre el CGP de Telefónica y la mesa de ayuda de Arcor —basada en la ciudad cordobesa de Arroyito— es “directa”. “Ante algún inconveniente en la calidad de un servicio puntual —precisa el CIO—, la primera consulta del usuario es a nuestra mesa de ayuda, que se pone en contacto con el CGP de Telefónica, y a partir de ahí comienzan a trabajar en la solución, los tiempos, los plazos y la respuesta a los usuarios”.

Tagliarino concluye que, más allá de la tecnología, “en este tipo de soluciones la verdadera diferencia se marca en el nivel del servicio posventa”.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar