UADE busca el centro de los datos

La entidad invirtió U$S 1,8 millones en el desarrollo y construcción de un centro de cómputos para soportar sus procesos administrativos y mejorar su gestión educativa. 31 de Enero 2011
UADE busca el centro de los datos

La Universidad Argentina de la Empresa (UADE) tiene 22.000 alumnos en sus 46 carreras de grado y seis de posgrado. Hoy su actividad está absolutamente informatizada: los alumnos no tienen libreta universitaria, sino un legajo al que acceden vía Web; y todos los trámites que efectúan (como inscribirse en un curso, ver su situación académica o administrativa) están encuadrados dentro de esta lógica. “Modificamos los procesos para que todo pase por un sistema informático. Se hizo un desarrollo propio para la gestión de los procesos de progreso académico. Esto permitió que hoy tengamos más del doble de alumnos que hace diez años, con sólo un 20 por ciento más de personal”, dice Ricardo Orosco, decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas de UADE. Así las cosas, la dependencia de toda la gestión para con los sistemas era muy elevada. Si llegaba a darse algún contratiempo severo, el impacto sobre la situación académica de los alumnos sería inmediato. También la telefonía y el control de accesos, atados a la infraestructura de IT, se verían afectados: “La tecnología es el ‘sistema nervioso’ y por eso decidimos invertir en un data center que pudiera brindar total confiabilidad, seguridad y disponibilidad a los procesos”, refiere Orosco. 

Hasta allí UADE contaba con dos centros de cómputos, uno ubicado en el cuarto piso de su edificio principal, y otro más pequeño en la residencia universitaria, como contingencia. “Primero evaluamos la posibilidad de arreglar lo que teníamos; pero como no alcanzaba para lo que necesitábamos licitamos la construcción de un data center nuevo. Junto con el proyecto la idea era hacer un DRP (plan de recupero ante desastres) y virtualizar casi 30 servidores”, explica Patricia Hall, jefa de Sistemas de UADE.

A fines del 2009 se realizó la licitación, de la que participaron cuatro empresas. “Queríamos que el conjunto (obra civil, energía, climatización, DRP y provisión de hardware) quedara en manos de un solo proveedor. Y en diciembre se adjudicó: “Se optó por HP porque su labor técnica de preventa fue muy intensa y presentó una propuesta que cubría mejor todos los requerimientos”, dice Hall, que prefiere no revelar quiénes fueron los otros participantes de la compulsa. 

La universidad disponía de hardware de diferentes proveedores (Sun, IBM, HP, Cisco), que se mantuvo, y el proyecto requirió sumar equipos propios de un data center. “Compramos UPS (Polaris), equipos para detección y extinción de incendios y mucha infraestructura”, señala Hall.  

Pasos clave
Los tres primeros meses del proyecto se dedicaron al diseño (conceptual, esquemático y de detalle); y a partir de ahí comenzó la construcción, que demandó otros seis meses. “Lo que más tiempo requirió fue la definición del DRP  —cuenta Hall —: establecer cuántas horas podíamos estar sin la aplicación que utilizan los alumnos para la parte administrativa o cuántas sin mensajería, por ejemplo. En base a eso le pedimos a HP que especificara cuál era la mejor arquitectura de hardware y software para recuperar en los plazos establecidos.” Otra cuestión que tomó su tiempo fue decidir dónde ubicar el nuevo centro de cómputos: se analizaron diferentes alternativas hasta que se optó por la ex sala silenciosa de la Biblioteca, un área muy aislada que respondía a las demandas de un data center Tier II como el que se construyó. El espacio tiene 80 metros cuadrados y consta de un NOC (Network Operation Center) que permite monitorear todas las actividades, una sala principal, otra de servicios (aire acondicionado y tableros eléctricos) y una más de energía (UPS y baterías). “En el subsuelo tenemos 4 km de fibra conectando los edificios  —revela Hall—. El data center implicó un tendido adicional y un cambio de ubicación, tarea que encaramos con Telmex (hoy Claro).” 

El proyecto llave en mano costó U$S 1,8 millones e incluyó asesoramiento, consultoría, obra civil, dos mudanzas, aires acondicionados, racks, equipos de energía, tablero para control de incendios, DRP, virtualización de servidores, software para virtualización (VMWare) y otras herramientas (Building Management System, ya que el centro de cómputos tiene control centralizado y las alarmas se reportan). También comprendió cuatro servidores HP Blade BL 460 y un HP Proliant, más un mes de soporte posterior a la implementación. 

El ritmo de la obra fue veloz: “Tuvimos muy pocas órdenes de cambio y llegamos a tiempo con el cronograma. Uno de los puntos más complejos fue el día en que mudamos la red, porque por más que ya habíamos armado y probado la contingencia, siempre puede haber un susto. Pero dentro del trabajo estaba previsto hacer un DRP transitorio, justamente por las mudanzas”, destaca Hall. El nuevo sitio está operativo desde julio de este año y al cierre de esta edición culminaba la remodelación del antiguo centro de cómputos, ahora destinado a contingencia. “En lo que hace a la seguridad y a la continuidad de servicios, esta implementación tiene características que a veces no se encuentran ni siquiera en los bancos argentinos”, destaca Hugo Bertini, Business Developer del área de Critical Facilities Services de HP.  

El beneficio más significativo que observan en UADE “es la calidad de servicio que podemos dar y la certeza de que podremos brindar la continuidad y disponibilidad que se necesita”, dice Hall. La entidad está enfocándose en aprovechar las ventajas de la tecnología en el proceso de enseñanza: “Hoy los alumnos y docentes pueden acceder a reservorios de información y luego de terminada la clase la actividad sigue con el sistema de Web Campus, que administra foros y grupos, entre otras posibilidades de las que ahora disponemos”, ilustra Jorge Rodríguez, director del Departamento de Contabilidad e Impuestos de UADE.



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