Social Media: "Más automatización significa más trabajo manual"

Social Eyez, una empresa árabe de monitoreo de social media, cobró notoriedad cuando anticipó las rebelión en Egipto. Su CEO, Mazen Nahawi, llegó al país para anunciar el desembarco regional y destacó la necesidad del mercado de entender qué se dice en las redes sociales. 29 de Junio 2011
Social Media: "Más automatización significa más trabajo manual"

En árabe clásico, existen más de cien formas distintas de decir la palabra “libertad”. Si se tienen en cuenta los múltiples dialectos que se utilizan en los 17 países de Medio Oriente, la cifra asciende a miles. Monitorear semejante acervo léxico en las redes sociales del mundo árabe es el desafío diario de Social Eyez, una herramientas de social media analytics que se destaca por abarcar una gran cantidad de idiomas (además de las de Medio Oriente trabaja con lenguas africanas y todas las asiáticas) y que tuvo sus minutos de fama en Occidente por informar con dos meses de anticipación sobre una posible revuelta política en Egipto. El año pasado, la empresa facturó 4 millones de dólares.

Su creador, Mazen Nahawi, es periodista y preside News Group, un holding de empresas de análisis de medios y de opinión pública con base en Dubai. De paso por Buenos Aires, el ejecutivo árabe participó del lanzamiento de la filial latinoamericana de Social Eyez, que operará en la región en sociedad con la local Global News e invirtió U$D 600.000 para el proyecto, habló con IT Business sobre el desarrollo de una industria en auge que mezcla tecnología, negocios y política.

¿Cómo evalúa la actualidad del sector de social media analytics en la Argentina?
En Latinoamérica no existe la infraestructura para hacer análisis de social media de primer nivel. Hay muchas compañías aquí que se enfocan en IT, es decir en desarrollar herramientas  para capturar conversaciones de social media. Pero eso no quiere decir que consigan hacer el ciclo completo con respecto a lo que es social media analytics, que está compusto por tres partes: primero la de IT, segundo la parte léxica -es decir la habilidad de capturar data de las redes sociales en múltiples idiomas a nivel mundial-, y tercera la parte de investigación y análisis de la información. El problema que observamos aquí es similar al que encontramos en otros mercados emergentes: todos se enfocan en el primer punto. Pero hoy está claro que cuanto más automatización de IT tengamos, más trabajo manual vamos a necesitar. Se podría pensar que son inversamente proporcionales, pero la realidad es diferente: cada vez hay más necesidad de trabajo manual.

¿Por qué decidieron comenzar en Medio Oriente en lugar de en mercados más amigables?
Creo que surge de la necesidad. Me encantaría llevarme el crédito y decir que soy un genio, pero la realidad es que no teníamos opción. En sociedades muy libres como Europa o América, había un umbral más bajo para poder capturar información nueva, porque hay mucho mejor acceso a la información. En cambio, en nuestra parte del mundo, hay países con muchos problemas políticos entre ellos, por lo que obtener información es muy difícil. Excepto a través de las redes sociales, donde encontramos una forma ideal para capturar información y analizar la opinión pública. Probablemente, una de las razones por las que Medio Oriente es un líder en social media, es simplemente porque no teníamos otra opción.

¿Cree que la apertura de Medio Oriente mediante las redes sociales está siendo bien recibida por el Occidente? ¿Observa una integración en ese sentido?
Bueno, creo que la evidencia muestra que muchos países, especialmente los de Europa y EEUU están muy preocupados por los cambios en Medio Oriente. Si se observan las conversaciones de social media en América, hay un miedo significativo de que la revolución árabe sea una amenaza contra el resto del mundo. No hay duda de que fue percibido de manera negativa. Pero la revolución no hubiera sido posible sin las redes sociales. Mucha gente dice que las redes sociales contribuyeron a la revolución. Yo creo que crearon la revolución. Digo esto porque me basó en el hecho de que el impacto principal de las redes sociales se dio mucho antes de la revolución. Hablo de los miles de chicos y chicas egipcios que se enamoran y salen juntos porque se conocen a través de las redes sociales. Esto puede sonar algo simple, pero se implica romper con 1400 años de religión diciéndoles que el hombre y la mujer deben estar separados.  Es decir que una generación usando una herramienta, social media - y no la televisión, ni los diarios, ni la mesquita ni la iglesia- demolió 1400 años de creencias religiosas.

En América latina las barreas idiomáticas son menores ¿Cuáles son los desafíos aquí?
Creo que las dificultades aquí están más vinculadas con la situación económica. El valor del peso sube y baja, la inflación es un tema y creo que la expectativa sobre social media analytics todavía no está madura. Lo que sucede es que, como en todo el mundo, la investigación no es sexy. La investigación es un juego de paciencia y disciplina. Y este es quizás un mercado más acostumbrado al caos que a la disciplina. Creo que por ahí viene nuestro desafío.

Puede que las métricas no sean sexys, pero se están viviendo tiempos de cambio, especialmente en Medio Oriente. ¿Cree que el análisis de social media trasciende los negocios y puede ser una herramienta de relevancia socio-política?
Bueno, claro que tenemos un elemento comercial: queremos ser rentables y hacer dinero. Pero que no queden dudas: cuando uno provee revelaciones sobre lo que el público está diciendo, entonces uno tiene un rol importante en democratizar el diálogo entre la gente por un lado y las entidades comerciales y gubernamentales por el otro lado. De pronto todo está abierto y ya nadie se puede esconder. 



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