Smart TVs, qué tener en cuenta

El mercado de televisores premium busca despegar en el país, aun cuando sólo hay pocas marcas que los ofrecen y luchan por la evangelización de los usuarios. Sepa qué ofrecen y aprovecharlas al máximo. 22 de Mayo 2012
Smart TVs, qué tener en cuenta
En 2010, llegó la nueva generación de televisores con funciones smart y en 3D y que pretendieron cambiar la forma de ver contenidos audiovisuales. Sin embargo, dos años más tarde, todavía son un producto aspiracional, donde las prestaciones no terminan de ser adoptadas por los usuarios. Tanto los analistas del mercado como propias empresas fabricantes coinciden en que falta evangelizar sobre esta televisión "inteligente" y sus contenidos para que logren convivir con el broadcasting tradicional.

Enrique Carrier, director de la consultora Carrier y Asociados, explica: "Si bien se están vendiendo bien estos equipos, la elección de compra está más encaminada por ser un televisor de avanzada a sus capacidades". Y agrega: "Esto se debe a en que la televisión no es el mejor dispositivo para la navegación web, ya que se trata de una acción privada, que aún convive mejor en otros equipos".

Desde el lado de los fabricantes, los responsables del sector se esfuerzan por tratar de hacerle entender al consumidor que el concepto va más allá de la simple idea de habilitar la navegación web. La surcoreana LG lo define como la posibilidad de ver la capacidad multimedia de manera integrada con contenido emitido, on-demand, navegación y aplicaciones a través de Internet.

En esa sintonía, Solange Geuna, CE Marketing Manager de Samsung Argentina, define que "un televisor para que sea considerado smart debe tener conectividad, que puede ser a Internet o para acceder al contenido de otros dispositivos". El comentario hace referencia a la posibilidad de ver, en el televisor, las fotos almacenadas en una cámara de fotos o las películas guardadas en la notebook. Todo, a través de la tecnología Digital Living Network Alliance (DNLA), que permite interconectar a distintos dispositivos en una red.

Cifras positivas
Claro está que el crecimiento en el segmento es exponencial dado que, hace apenas dos años, ni siquiera se cuantificaban. En esta sintonía, desde Sony, reconocen que el mercado argentino de televisores smart creció de 2010 a 2011, un 600%, alcanzando las 210.000 unidades vendidas. "Se espera que la curva se mantenga en 2012 cerca del 180%, frente al año anterior", amplía Ezequiel Brusco, jefe de Producto Bravia para la filial argentina.

En tanto, para Philips Argentina, los Smart TV representaron un 10%, sobre el total de TV's de pantalla plana vendidas en 2011. Para este año, la expectativa es que superen el 35%, según datos de Ariel Bruzzone, director de Marketing de Philips Televisión.

La tendencia se repite a escala global. Jürgen Boyny, director Global de la investigadora de mercado internacional GfK Retail and Technology, anticipó recientemente que, para los equipos 3D se registra, desde enero, una tasa de crecimiento superior a la del segundo semestre de 2011, alcanzando el 122%. Mientras, "para los LED smart, es probable que se sitúe en alrededor del 56% este año", dijo.

En tanto, la firma de investigación IHS iSuppli estima que el mercado global de los Smart TV crecerá cerca de 60% este año. Con 95 millones de unidades, superará al mercado de televisores en general, para el que se espera un ritmo de crecimiento de un 2%.

Barreras y evangelización
No obstante, aunque las predicciones sean favorables, los esfuerzos de las principales marcas de ganar en la batalla de las pantallas distan mucho de la realidad. Con sólo hacer un recorrido, un comprador experimentado puede darse cuenta de que los propios agentes de ventas no logran persuadir para que la burbuja se expanda. Concentran el mensaje principalmente en el acceso a Internet, destacando como valor agregado el acceso a redes sociales -YouTube, Facebook, Twitter- o la posibilidad de acceder de forma simple a los contenidos on-demand.

Lejos quedan de explicar sobre qué requerimientos del hogar diferencian un dispositivo smart de uno que no lo es. Los equipos se desperdician al conectarlos a una transmisión de televisión por cable tradicional o sólo para rotar imágenes en calidad Blu-ray, como única chance de visualización óptima. Eso sí, la experiencia "full smart" está garantizada si se tiene en cuenta que varios son los puntos de venta que prometen que, si el equipo no satisface al cliente, este tiene 72 horas para la devolución del equipo. Lo que pasan por alto: la instalación de un servicio de HD y de Internet tarda por lo menos una semana.

Ante esta situación, Carrier advierte: "Todavía los contenidos son muy incipientes y están poco comunicados. Se tiene poca consciencia de la capacidad que ofrecen. Por el momento, los usuarios se ven atraídos por los canales deportivos, que transmiten eventos en vivo, y las películas on demand".

Para el esepcilista, "esto último no es casual, dado que la mayoría de los jóvenes hoy prefiere elegir qué ver y cuándo hacerlo. Ahíradica también el crecimiento de You Tube, Netflix, entre otros". De hecho, en el informe Usuario online argentino 2012, el analista resumió que uno de cada tres usuarios acceden vía streaming a sitios como Cuevana, Seriesyonkis y otros. Esta proporción crece a uno de cada dos en el caso de los nativos, evidenciando que este hábito ha venido para quedarse. Cabe aclarar que los equipos smart cuentan con una selección de contenidos austera, pero que, en el último año, cobró mayor peso.

En el caso de Philips, a casi un año de incorporarlo a su cartera, tiene 16 aplicaciones locales y más de 400 desarrolladas globalmente. LG lo hace con poco más de 20, lo que incluye entre tiendas para películas, series y música on demand, como así también, oferta de e-commerce.

Por su parte, Samsung apunta a los contenidos desde la tienda Apps de la marca y bajo la solución SmartHub, que permite navegar en la Web por medio de su browser y acceder a redes sociales por medio de la función SocialTV o realizar videollamadas desde la app de Skype (según el modelo).

En tanto, Sony planea ampliar la apuesta y lanzar en los próximos meses una plataforma de aplicaciones basada en la nube, que contará con contenido exclusivo pago y gratuito.

Un tema de conectividad
La mayoría de este tipo de televisores se basa en plataformas de código abierto. Entre las plataformas, el sistema operativo más empleado es Linux, seguido por Android, Unix y Bada (creado por Samsung). “Cada Smart TV tiene su propio browser de Internet. El nuestro está basado en Opera y posee un sistema operativo para ejecutar todas las acciones asociadas, en un código escrito por Philips sobre una base Linux”, aclara Bruzzone.
Si bien la conectividad es bastante más primitiva a lo que se conoce. En PCs o smartphones, esta no es nada despreciable si se tiene en cuenta que una TV tiene un procesador menos potente que otros dispositivos más afianzados en el mercado.

Brusco, directivo de la compañía japonesa, aclara cuáles son las limitaciones técnicas del acceso a Internet por medio de la TV: "Desde Sony, contamos con un browser propietario para la navegación, que tiene tasas de velocidad inferiores a una notebook, pero es funcional al equipo gracias a la memoria caché que utiliza". Otro punto importante es que "en algunos contenidos HTML, en formato Flash, si nuestro sistema no tiene habilitado los codecs, la página no se cargará", explica.

Geuna aclara que con el equipo líder del line up "no existen límites de navegación porque cuenta con Full Web Browser que reconoce todos los formatos (HTML5, DOM3, CSS3, JavaScript, Flash 10.1, AS3, AIR, etc). La tecnología permite la navegación por Internet, igual que a través de un browser especialmente diseñado para el televisor".

Un factor a tener en cuenta en el hogar es el ancho de banda. Todas las marcas resaltan contratar un servicio de entre 1,5MB y 3MB Wi-Fi y ubicarse a no menos de 1,5 metro de distancia para un 32". Y, si la idea es ver una película online, aconsejan, descargarla a la memoria interna y, luego, verla para que no haya saltos en la transferencia de los datos.

El futuro está cerca
Entre las apuestas en el corto y mediano plazo de la TV que se viene, los fabricantes optarán por migrar de las pantallas LED -y los cada vez menos utilizados LCD- por el diodo orgánico de emisión de luz (OLED, por sus siglas en inglés). Desde Sony aclaran que esta tecnología ganará por sus mejoras de calidad de imagen y funciones al usuario. No obstante, la estiman aún importante en cuanto a la investigación y desarrollo requeridas. Por ello, la ven distante para que los márgenes incentiven su introducción al mercado.

Samsung es la firma que apuesta a estas pantallas. En la edición 2012 de la feria de tecnología para consumidores (CES), celebrada en Las Vegas, Estados Unidos, presentaron el primer 55"Super OLED TV. En cambio, LG tiene previsto lanzar, a fines de mayo el primer Smart TV asociado a la solución Google. Este equipo tendrá teclado Qwerty en el mando y procesadores ARM.

“La producción de televisores de Google comenzó el 17 de mayo en nuestra fábrica en México y los consumidores estadounidenses pueden comprar el producto la semana del 21 de mayo”, aseguró Ro Seogho, vicepresidente Ejecutivo de la unidad de televisión de LG, sin dar muchos detalles más.

Mientras, sobre la evolución de la caja boba a futuro Carrier concluye que “el modelo de TV de broadcasting es anacrónico. Una vez que rija la normativa digital, la propuesta de que haya pocos contenidos para muchos y elegidos por un tercero quedará como una propuesta del Siglo XX, fuera de época sin entender que ya hoy la sociedad adopta el modelo de ver videos en Internet o on-demand, porque es quien domina el control de la pantalla”.



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