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Servidores: ¿Por qué son imprescindibles?

En la estructura de IT de las empresas, estos equipos forman parte del mobiliario. Se los considera el corazón de la tecnología corporativa y no dejan de ser un elemento clave en cuestiones operativas y de productividad. En consecuencia, la elección y el recambio de este motor de los sistemas no puede subestimarse y menos aún en épocas donde afilar el lápiz no siempre significa gastar poco, sino también invertir lo necesario. 12 de Febrero 2010
Servidores: ¿Por qué son imprescindibles?

Equiparse para afrontar los malos momentos nunca está de más. En este sentido, a pesar de haber sido un año de crisis, según datos de la consultora Prince & Cooke, el mercado IT creció en su conjunto un 15,8 por ciento en 2009 respecto del año anterior. Sobre este punto, las ventas anuales de PCs llegaron a 2,3 millones de unidades, de las cuales entre un 2 por ciento y 3 por ciento de las ventas corresponden a servidores, lo cual muestra que recortar gastos o posponerlos no siempre es la respuesta adecuada a la crisis. Los servidores son, desde el punto de vista operativo y tecnológico, el centro de operaciones de la empresa. Frente a esta cuestión, surgen varios interrogantes: ¿Cuándo hay que cambiarlos? ¿Cuándo una empresa debe empezar a visualizar que debe renovar su parque tecnológico? ¿Puede una pyme darse el lujo de ignorar tal necesidad y atar su suerte a una PC tradicional, a la que usa como servidor?

Para Juan Martin Flores, especialista de servidores estándares de Hewlett-Packard (HP), “la vida útil de cada servidor depende de la infraestructura y de las configuraciones de cada uno”. El ejecutivo resalta que, en condiciones óptimas, un servidor estándar “tiene una vida útil de cinco años, salvo que los avances tecnológicos del sistema central de la compañía obliguen a cambiarlo”. Pero no hay que tirarlo a la basura. Flores aconseja destinar el equipo a otras actividades dentro del centro de cómputos.

Cambiando la tendencia
En tanto, Santiago Durante, gerente de Desarrollo de Negocios de Intel Argentina, considera que si bien en la crisis, las empresas “tienden a minimizar inversiones”, invertir en tecnología a pesar del panorama permite reducir costos. “Si una empresa tiene un parque de servidores nuevos funcionando, contar con las nuevas tecnologías implica muchas ventajas: reducir el consumo eléctrico (hasta un 20 por ciento menos) y aprovechar las nuevas capacidades de virtualización”, indica, en referencia a la vedette de la tecnología en servidores de última generación.

En sintonía con Durante, Christian Young, especialista de Sistemas, de Dell Argentina, revela una tendencia de los últimos tiempos: “Los servidores suelen tener una vida útil más prolongada que las PCs y equipos de oficina. Sin embargo, esta tendencia está modificándose a partir de los cambios tecnológicos recientes”. El ejecutivo, al respecto, explica cómo las necesidades del mercado fueron cambiando la tendencia. “Hace unos años, los equipos se adquirían para soportar una aplicación puntual y su vida útil terminaba prestando servicios para esa aplicación”. comenta. Sin embargo, el panorama cambió con la virtualización. “Las nuevas tecnologías permiten aprovechar al máximo la potencia de los equipos y utilizarlos con diversas cargas de trabajo. Actualmente, un servidor que se adquiere para utilizarse en esquemas virtuales puede ser reemplazado en un año por equipos más potentes. Esto permite duplicar el número de máquinas virtuales por equipo físico sin incrementar los costos de licenciamiento o energía”, resume Young.

Para Diego Beumont, gerente Comercial del segmento pymes de IBM, la duración de uno de estos equipos no está relacionada con la utilización por el desgaste, sino “con el tipo de aplicaciones y la demanda que conforman su entorno operativo”. El ejecutivo explica que esto sucede “cuando los niveles de software van evolucionando y se hacen upgrades”, las cuales terminan demandando más recursos de los equipos. En consecuencia, el elemento que marca la obsolencia se da cuando el servidor ya no satisface la demanda de las aplicaciones.

Beumont pondera que la duración “razonable” de un server oscila entre dos y tres años, lapso en el cual “la mayoría de los clientes hacen upgrades en su capacidad operativa para satisfacer esta demanda.”

Para Young, en cambio, el momento indicado puede estirarse entre tres y cinco años. El ejecutivo explica por qué resulta mejor apostar a lo nuevo antes que prolongar la vida útil de los viejos equipos. "Quizás sea más conveniente cambiar el equipo antes que renovar la garantía. Esto implica un mejor rendimiento y reducción del consumo de energía de los nuevos equipos. Este recambio, junto con la virtualización, permitiría extender la vida útil de la infraestructura del data center de la compañía y generar ahorro”. Por ello, el especialista recomienda a las empresas realizar, cada tanto, workshops o assessment center para confirmar o evaluar si es posible reducir costos mediante la renovación tecnológica ya que, muchas veces, estos recambios se pagan en el corto plazo por sí mismos mediante los ahorros que generan.

El avance en las pymes
Las necesidades por tener un servidor eficiente no llegan solo a las grandes empresas. Las pymes también necesitan de un equipo potente y confiable que les ayude en sus actividades. Sin embargo, actualmente, todavía existen empresas de ese segmento que, además de utilizar una planilla Excel para sus tareas administrativas y contables, utilizan una PC común a modo de servidor, lo cual, tecnológicamente hablando, implica jugar a la ruleta rusa para los expertos.

Frente a este panorama de riesgo tecnológico, Young considera que una pyme en esta situación debe adquirir con urgencia un servidor, ya que las diferencias de rendimiento resultan más que notorias. “Una PC está diseñada para ser utilizada durante un lapso de tiempo acotado, por caso, durante el horario de oficina. Su disco fue creado para utilizarse sólo durante ocho horas diarias; en cambio, un server está diseñado para ser utilizado los siete días de la semana, durante las 24hs, y dispone de soporte técnico y de aplicaciones acorde a aplicaciones de misión critica”, explica el ejecutivo de Dell.

Pero, no solamente intervienen cuestiones técnicas a favor del servidor. “Uno de los principales valores de la empresa reside en la información y ésta debe ser valorada y resguardada de forma acorde”, acota Young.

En este sentido, Flores coincide en señalar: “Una pyme necesita un servidor cuando la información que se maneja se vuelve crítica para el negocio. Porque si la información se llegara a perder, el daño comercial sería mucho mayor que lo que hubiera costado protegerla al comprar un equipo más robusto”. Otros motivos, no menos importantes, se relacionan con la seguridad. Por ello, la necesidad de un servidor también puede aparecer en una pyme “si la misma corre riesgo de que sea manipulada o extraída de la PC”, según resalta Flores en diálogo con IT Business.

Para Beumont no quedan dudas: no importa el tamaño de la empresa, el servidor resulta una necesidad impostergable. “Cualquier empresa que factura, que necesita un resguardo de datos medianamente sólido, que necesita disponibilidad constante para atender pedidos, ya no puede prescindir de un servidor. Llevar el negocio en un Excel sólo puede resultar para una empresa unipersonal”, indica el ejecutivo de IBM.

Santiago Durante, en tanto, considera que las pymes suelen utilizar PCs en lugar de servidores porque “no tienen en cuenta las diferencias que existen entre unos y otros. Creen que un servidor es simplemente una PC más cara, cuando en realidad son productos pensados para usos totalmente distintos”. En este contexto, recomienda no tratar de ahorrar costos por medio de la utilización de una PC ya que a la larga esto genera pérdidas mayores por las constantes interrupciones de servicio.

Entonces: ¿Cuál es la tendencia? ¿Qué es lo aconsejable? ¿Cambiar el equipo o estirar el uso hasta donde se pueda? Para Beaumont, apostar a las nuevas tecnologías antes que tener que rezar para que los viejos equipos resistan, no deja lugar a dudas: los nuevos equipos están empapados en su capacidad para virtualizarse. En este sentido, considera a esta IT como la tendencia actual del mercado para optimizar sus recursos.

Actualmente, un server de buenas prestaciones virtuales puede comportarse como varios equipos. Con lo cual, según Beumont, puede correr aplicativos en forma aislada, virtualizándolos y simulando, para cada una de ellas, el 100% de los recursos del equipamiento.

Por ello, explica que la tendencia del mercado es virtualizar para que el cliente pueda satisfacer sus picos de demandas. “Este sistema permite asignar recursos a aplicativos, optimizando los procesadores. Hay que considerar que actualmente, en el mundo de los servidores, existe mucha capacidad ociosa y la idea es tratar de reducirla a cero”, cierra.

Consejos para la crisis
La crisis siempre deja enseñanzas. Si bien muchos afirman que lo peor ya pasó a nivel económico y proyectan un 2010 mejor que el año anterior, las empresas deben y pueden aprovechar estas etapas de “cuarteles de invierno” no solo para afilar el lápiz, sino también para no perder el tren tecnológico: en muchos casos, actualizarse no implica perder dinero, sino todo lo contrario.

Al respecto, Flores opina que, en medio de cualquier etapa de ajuste, “es fundamental que las empresas vean no sólo la inversión, sino el retorno que le reporta la misma. Deben revisar la letra chica de los servicios posventa y posibilidades de escalabilidad de la solución seleccionada. La razón: puede implicar gastos ocultos en el futuro, los cuales no se contemplan habitualmente en el precio final del servidor”.

Para Young, lo aconsejable pasa por invertir en tecnologías que permitan a la empresa mantenerse a la vanguardia y “estar cerca de un socio tecnológico que los asesore constantemente acerca de los cambios del mercado en el ámbito de esa empresa”. Por su parte, Durante estima que una crisis no implica caer en la desactualización. “Aún en estos tiempos, es recomendable no dejar de lado la actualización tecnológica. No aprovechar las nuevas tecnologías disponibles presenta costos ocultos que generan en consecuencia bajas en la productividad y en la calidad del servicio brindado al cliente”, cierra el ejecutivo de Intel.

Cuál elegir
Frente a la necesidad de elegir equipamiento, tanto las pymes como cualquier empresa necesitan analizar ciertas cuestiones antes de iniciar el proceso de búsqueda. Para Juan Martín Flores, de HP, a la hora de equiparse, resulta fundamental considerar las necesidades actuales y las que pueden surgir como también las posibilidades de financiación, el retorno de la inversión, el costo de mantenimiento del equipo y la amplitud del soporte postventa. En este sentido, “es importante asesorarse para poder comparar y tener una visión completa antes de decidir”. Por su parte, Christian Young, de Dell, considera que las empresas deben considerar el valor de la información que albergarán los equipos y adquirir tecnología acorde. En tanto, Santiago Durante, de Intel, opina que “al momento de adquirir un servidor es imprescindible tener en cuenta las características particulares de la empresa”.

En este sentido, aconseja Flores, resulta fundamental asesorarse ya que muchas empresas, sobre todo las pymes, “suponen que la incorporación de una nueva aplicación implica obligatoriamente adquirir un nuevo servidor, cuando no siempre es así”.



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