Schneider Electric: "Si las tarifas se sinceran, habrá más inversión"

El presidente de la filial argentina del proveedor de solucones integradas de energía cuenta por qué los data center son hoy uno de los principales focos de atención. Desafíos y perspectivas IT, en clave energética. 15 de Diciembre 2011
Schneider Electric: "Si las tarifas se sinceran, habrá más inversión"

En tiempos de green IT, responsabilidad social empresaria y hasta vehículos híbridos (en etapa incipiente) el uso eficiente de la energía empieza a subir escaños en la conciencia empresarial. Las tendencias, además, se combinan con un fortalecimiento de la economía y de los distintos sectores que impulsan la actividad industrial y la administración de datos e información, con su impacto en data centers.

Por ello, José Luis Valdellora, presidente de Schneider Electric Argentina que emplea a 700 personas y proyecta facturar $ 600 millones en 2011, reclama una mayor maduración por parte de las compañías. El ejecutivo advierte sobre el estado de las inversiones en los data centers y toma como un desafío el tratamiento de las tarifas eléctricas. En este sentido, asegura que un ahorro de un 30% en el consumo de energía es posible a través de la gestión sustentable.

El reclamo tiene peso. Tras la adquisición de American Power Conversion (APC), firma especilizada en soluciones de gestión de equipos, realizada en 2007, por u$s 6.100 millones, Schneider Electric se posicionó como uno de los líderes en la gestión integral de la energía: la compañía facturó en 2010 unos 20.000 millones de euros.

En el país, produce en la planta de Florida, en el conurbano bonaerense, donde se fabrican 4 millones de interruptores termomagnéticos y disyuntores diferenciales y 4.000 celdas de media tensión al año. El 50% se exporta. “Somos el primer empleador del rubro, con un costo creciente. El desafío es dotar de competitividad a las plantas a pesar del aumento de los costos, tanto de materiales como de mano de obra”, prevé Valdellora, que estima ese crecimiento en hasta un 30% anual. Pero advierte, en entrevista con Infotechnology.com y junto a Ricardo Lubschik, director del negocio IT, por las exportaciones: “No siempre tienen la competitividad necesaria. Ahí, tenemos un desafío importante”.

Hoy uno de las áreas que más crece es la de data center. ¿Cómo enfrentan el dilema del alza de procesamiento y la necesidad de reducción del consumo de energía de las empresas?
Es virtualmente imposible resolver el tema de la demanda energética sólo desde la inversión, si bien se puede tratar de alcanzar a la demanda. Pero hay que hacer más con menos. La tendencia a la virtualización en los data centers y la tecnología Blade Server, que comprime el espacio, también demanda más consumo y calentamiento. Ahí tiene que haber un aprovechamiento eficiente de la energía, en vez de ir a una masa amplia se debe enfriar de forma dirigida e inteligente, con sensores específicos. La refirgeración suele representar cerca del 30% del consumo de energía de un data center.

¿Cómo hacen para que esas tecnologías se adapten a los requerimientos de las compañías locales, teniendo en cuenta las capacidades de conexión en el país?
Ricardo Lubschik:
Lo que varía en esta región y en el país en particular viene por el lado de la disponibilidad. Pero, el momento de madurez que tienen los mercados es diferente. En la Argentina, la renovación de tecnología en data centers empezó hace tres años y vemos que algunos sectores estratégicos, hace 30 años no tienen una renovación tecnológica. O sea, la inversión en renovación tecnológica en data center está atrasada. Esto puede repercutir en los niveles de inversión, en el uso de la energía eficiente y en los compromisos que las firmas adoptan. Esos son los principales dilemas que vemos en el país.

¿En qué medida los afecta el tema de la infraestructura energética y su limitada capacidad de generación, en un país que crece en la mayoría de los sectores?
Está claramente al borde de lo que se demanda. Va muy de la mano de la demanda, con varios años de crecimiento, no sólo en lo industrial sino también en el consumo. Se han realizado inversiones en la generación, pero con la inversión sola no se alcanza nunca la demanda, que siempre es creciente. Lo que se necesita es trabajar en el otro vector. En cómo podemos hacer un uso más eficiente de la energía.

¿Y cuáles son las claves para poder alcanzar esa meta?
Lo primero que cada empresa debe hacer es una medición, para saber cómo gestionar mejor la energía: en qué se gasta, en dónde se gasta y cómo se gasta. Muchas veces ni siquiera está la arquitectura de soluciones necesaria para eso. Hablamos de procesos complejos en los que se necesita una arquitectura a medida para medir y trasladar toda esa información a un sistema único de gestión para tomar decisiones. Quizás la primera palabra clave es “conciencia”. De ahí, el siguiente paso es tener una visión sistémica y advertir cuál es el data center adecuado para sus necesidades y cómo debería diseñarlo y gestionarlo de manera eficiente. Hay que sumar que las tarifas de electricidad que hay en el país son de las más bajas de mundo, entonces, en la medida que las tarifas se sinceren, va a facilitar la inversión y va a ayudar a generar conciencia.

¿Cómo ve el movimiento del mercado en cuanto a generación en data centers?
Normalmente, cuando trabajamos en el diseño de un data center, estamos en presencia de una necesidad nueva, que arranca de cero por razones vinculadas al crecimiento del negocio. De lo contrario, vemos poco maduro al mercado. Sería bueno que los que están a cargo de la gestión de las compañías o los gerentes de IT tomen conciencia de que con alguna solución que busque eficiencia energética pueden bajar hasta un 30% el consumo de energía. Hoy, quizás no es relevante priorizar que un data center sea eficiente desde el punto de vista energético, porque las empresas tienen otros costos más importantes.

¿Por dónde pasa la estrategia de Schneider para el crecimiento a nivel general, teniendo en cuenta la adquisición de empresas en los últimos años?
Hay una estrategia de crecimiento a través de adquisiciones, además del crecimiento orgánico, sobre todo en países en desarrollo, por ejemplo el grupo de países BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Regionalmente, claramente, hay una fuerte apuesta a Brasil, que es el principal comprador de nuestras exportaciones.

¿Cuáles son los desafíos que ustedes anticipan en materia energética en este contexto de crecimiento de la economía argentina?
Como no tenemos un cuadro tarifario real, tenemos dos alternativas. Trabajar mucho sobre el retorno de la inversión y plantear oportunidades de mejoras inmediatas con bajos niveles de inversión y retorno. Convencer a los clientes de que existen oportunidades de cara al uso eficiente de la energía. Es un concepto nuevo, a pesar de que se ha hablado bastante, porque cuando llega el momento de convencer de que tienen que hacer una auditoria, una inversión y que tendrá un término de repago, el concepto no se desarrolló tanto. Con los años, vamos a ver una mayor actividad y el crecimiento industrial ayuda.



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