Oracle: "América latina es la región que más creció"

Luiz Meisler, vicepresidente regional de Oracle, cuenta cómo están compitiendo con SAP en el mercado corporativo y realiza un balance de sus tres centros de desarrollo en la región. El útlimo con un crecimiento del 20 por ciento en ventas. 11 de Enero 2010
Oracle: "América latina es  la región que más creció"

Luiz Meisler, vicepresidente regional de Oracle —trabaja en Oracle desde 1998, cuando empezó como VP de Consultoría para América latina—, tiene razones para mirar con optimismo al año que inicia. La división regional de la compañía de software logró crecer un 20 por ciento en ventas en 2009. Meisner analiza las razones del incremento en las ventas. El último año fiscal, la facturación de Oracle fue de U$S 22.400 millones, y a pesar de la crisis financiera fue una de las compañías que no registró pérdidas. Aunque realizó más de 40 adquisiciones en los últimos cinco años, entre las que se cuenta PeopleSoft, Siebel y Retek, la compra de Sun fue la que definió el nuevo perfil de Oracle: convertirse en un proveedor global de software y hardware al igual que IBM y HP.

Oracle Open World es uno de los principales eventos de la industria, donde Larry Ellison, fundador de la compañía, da a conocer la estrategia de compras ante 48.000 CIOs, profesionales de IT y clientes de todo el mundo. En esta edición, Ellison aseguró que su objetivo es ir tras IBM y adelantó que piensa comprar una empresa global de consultoría para alcanzar su objetivo, tal como anteriormente lo hicieran IBM con PwC, y HP con EDS. 

¿Cuál fue el desempeño de Oracle en América latina durante la crisis global?
En los últimos cinco años crecimos a un ritmo del 20 por ciento, que es una tasa muy importante. Es la región de mayor crecimiento en el mundo. 

¿Por qué cree que sucede esto?
Es porque respetamos la cultura local. No tenemos extranjeros manejando las filiales. Cada país posee estructura local. Desde el punto de vista interno, desde hace siete años tenemos una estrategia de negocios bien consistente. Tratamos de entender el contexto específico de un cliente y ofrecemos productos para resolver sus problemas de negocios. Desde el punto de vista del contexto global, creo que América latina resultó más inmune a la crisis de lo que muchos preveían, inclusive nosotros. Tuvimos clientes que pospusieron la compra de IT al principio de la crisis y luego se dieron cuenta de que la necesitaban para enfrentarla, con lo cual la demanda se niveló.  Durante los ’90, Oracle era una empresa famosa por la inflexibilidad de sus directivos al momento de establecer cuotas de ventas.

 ¿Hoy sigue siendo así? 
No conocí esa realidad. Hoy tenemos un proceso de ventas muy diferente al de ese tiempo, cuando éramos una empresa que vendía bases de datos. Nuestros productos tienen un altísimo valor agregado, que hace falta empaquetar para cubrir la necesidad específica del cliente, y nadie compra si no entiende su retorno de la inversión. Somos una empresa de negocios y los vendedores tienen que vender.

¿Cómo queda la competencia con SAP luego de la adquisición de Sun?
Nosotros no vamos a quitar territorio a SAP, ya que no vemos que esté en un mercado que ofrezca grandes beneficios, porque ellos sólo tienen una herramienta de finanzas y un sistema ERP. Nosotros tenemos soluciones de negocios con foco especial en las soluciones de industria. Los grandes clientes de SAP usan nuestro sistema CRM y nuestra solución de gestión recursos humanos. Y en pocos años también van a utilizar nuestras aplicaciones de Supply Chain Management (administración de la cadena de abastecimiento). 

¿Qué balance hace de los centros de servicios y desarrollo de aplicaciones que tienen en América latina? 
El centro de Chile sirve a todo el mundo, con lo cual es muy relevante en nuestra estrategia global. Tenemos unas 300 personas allí y Chile es un país espectacular, con universidades muy buenas y gente con capacidad, lo que permite dar servicios de clase mundial. El centro de servicios de Costa Rica también es de nivel mundial, pero sirve internamente a Oracle. El de la Argentina sirve a la región y su principal negocio es hacer programación “off shore” que opera como una central de desarrollo de aplicaciones que emplea a más de 500 personas. Es un grupo de excelencia y tiene un costo competitivo. 

¿Qué diferencias encuentra entre la Argentina y Chile? 
Desde lo macroeconómico, son las que dan los indicadores de cada país. Chile tiene un desarrollo uniforme y previsible. La Argentina posee un buen nivel de programación y mucho compromiso con el trabajo. 

¿Cómo resuelven la falta de programadores que hay hoy en la Argentina?
Tenemos programas de capacitación fuertes, pero no es suficiente porque crecemos más allá de nuestra capacidad para formar profesionales. Sabemos que tenemos que llegar mejor a las universidades para tratar de cerrar esa brecha. Hoy, el gran desafío de las empresas consiste en utilizar la tecnología disponible. Es que hay más tecnología que capacidad para usarla. Ni siquiera usamos el diez por ciento. La generación que hoy tiene 30 a 35 años es la que lo está sufriendo, por eso buscamos una generación más joven que sabe cómo usar la tecnología y tomar provecho de ella para su trabajo. Tenemos programas de contratación de jóvenes universitarios con buenas calificaciones, para influenciar los cambios dentro de nuestra empresa. 

¿Cómo evalúa la situación a largo plazo? 
Es difícil; veo que hay un problema político en la educación. El nivel de formación y capacitación es muy desigual en América latina. Les pagan mal a los profesores y es un problema de  base sobre el cual podemos hacer muy poco. Tenemos que hacer programas de costo bajo, así generamos interés en la escuela media para que estudien tecnología. Nuestra influencia en este aspecto es relativa, porque es un problema que se repite en  toda la región. Si se toma la decisión política adecuada, estaremos junto a quien lo haga, porque lo necesitamos, tenemos un interés y porque nos ayudará a crecer más.



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